Redención- a día de hoy.

Te vas, te vas y muchos preguntan por qué.
-¿Escuchas?, es el valor del pasado, la historia de mi vida a través de los años, de los momentos; de las tragedias incomprendidas en cómo Dios nos castiga a través de nosotros, a través de ti me grita y me lastima para hacerme consciente de las lecciones que debo aprender. Vivir encabronado es mucho tiempo, mucha perdida pero mi fuego me quema. Diles adiós, váyanse al demonio y camino solo a la penumbra, después de varios momentos de ensordecimiento empiezo a oír cantos de aves, la brisa del mar, la risa en la arena y vuelve a brillar el sol.

¿Qué podría decir?
¿Qué es lo correcto que debo decir?
¿Cuánto pesa la palabra?

Frota sus manos una y otra vez hasta que sangran por culpa de la ansiedad. ¿Y quién la generó?, tú, aquella, la familia, nuestra sociedad. Les provoca un vacío tener que seguir con la rutina una y otra vez hasta que pueda carcomer todos sus sueños y no dejen apertura para poder volver a nacer, el renacimiento está aquí y la resurrección es en cada momento antes de la muerte para obtener la redención ante los demonios que cargamos por cuestión de la herencia cultural e ideológica que se asienta en las venas y en los genes de nuestra particularidad forma de ser.
Ahí está tirado viendo al cielo de manera borrosa porque sus lágrimas distorsionan la realidad, las mira distinto, no ve cómo son en verdad y todo tiene forma irregular.

-Párate, levántate.
Y empieza a correr hacia adelante con ritmo sin parar;
Sus lágrimas se van secando con el viento, sus lágrimas empiezan a desertar;
Cada paso retumba en la tierra y va tirando las viejas ideas y sus vivencias se van convirtiendo en cada avance que dan sus pasos al nuevo horizonte, a uno que no conoce, al que va dirigiéndose con adrenalina y con el presente.
Así van sus pasos y parece huir, mas bien corre por su cuenta, va conociendo la libertad y es más placentero ir escuchando tus pasos y sentir la fuerza que generas a la distracción por ver cómo los demás te reprochan o alientan. Hazlo tuyo.

Lo ha hecho, y trepa los árboles con singular poder;
Y enciende al sol, le promete verdades, y se incrementa el fuego};
Se alza la energía; se complementa el mundo.

Por cada bocado de aire lucho día a día y mando la muerte al carajo, impongo mi autonomía y desplazo intromisiones impertinentes. Abrazo el aire y doy una palmada al rayo de sol; son gestos de agradeciemiento, voy viéndome crecer y hoy es un buen día para calmar el grito salvaje del oso interior, la bestia que enfurece por incidencia en su espacio.
Nos vamos lejos, muy lejos, apartándonos de lo conocido y mejor aventurarnos al salto del abismo que aguarda mejores venturas para este espíritu candido, tan noble que quiere solamente hacerlo bien y ser mejor. El mejor, esta noche, al amanecer. Sólo cierras los ojos, abres los ojos y de pronto estarás mirando las nubes que resplandecen y se mueven como el arrullo de padres a hijos.
Ahí quiero estar, junto a la paz del orden que se esparce a los tiempos adecuados que marca el universo; este día, precisamente hoy como lo platico, lo sentimos en estas palabras perdiéndolo todo, tirando al precipicio la rabia del vacío que muchos sienten y propagan en esta tierra de confines inmediatos a los devenires de tantos seres que no saben lo que hacen, practican la inercia y dejan de funcionar en el bienestar.
El luchador sigue golpeando hasta obtener su única finalidad: La victoria.
El triunfo del espíritu, el triunfo de mi alma por ver renacer mi conciliación con este cuerpo venidero de la natura.
Peleando.
 sigue peleando, golpeando hasta triunfar.
Hoy.


Erick Xavier Huerta S.

Comentarios

Entradas populares de este blog

México es un país estresado.

La furia.

Una realidad preocupante.