Benedicto y "la vida no vale nada"
La visita Papal
Desde el magistral legado de Juan Pablo II, México se volvió fiel, incrementó a sus fieles y vivimos sumidos en una sociedad que apuntaba a nunca dejar las fuerzas conservadoras de seguir los tradicionales ritos de persignarse al ver un santo pasar. Gran labor de Karol Wojtyla al pedir perdón por los pecados de la iglesia a un mundo que parece no puede vivir sin su Padre. Hay que continuar siendo mimados.
Ahora Benedicto, sin la misma carga de carisma y por la súplica del Presidente Calderón, se digna a visitar México. Segunda fuente de ingresos del vaticano gracias a la Virgen de Guadalupe. Pero no es sólo la visita, esto es en términos políticos. A los conservadores les conviene, a los mexicanos también, a los políticos pero no a las víctimas de la impunidad, la injusticia, la vileza y los pecados del hombre, semejantes contra semejantes. No.
El papa viene a exigir la libertad religiosa, quiere de nueva cuenta afianzar y restablecer poder con el Estado como se hiciese en el período Salinista. Muy bien, sin embargo, la época global y la nueva conciencia apuntan a aspirar por más libertad, ser autónomos y dejar de estar pidiendo limosnas al Dios ficticio y articulado por una institución corrupta, la mayor prestamista en el mundo: la iglesia católica.
En todas sus visitas papales, Benedicto XVI ha tenido encuentros con víctimas de guerra, de pedofilia, etc.., etc… pero aquí en México no será así. Aquí en México se ignorarán a las víctimas de Maciel, de la guerra, de toda índole. Como en aquel caso donde las víctimas de Oliver O’Grady fueran a manifestarse en el vaticano y el PAPA les reprimió, les censuró y omitió su dolor. Vaya pastor.
Oliver O’Grady vive en paz, allá en Irlanda, tranquilo se pasea por las calles cuando en EUA cometió los actos más atroces contra infantes.
¿Le pueden perdonar al diablo sus locuras si les brinda un paraíso?
¿El mal viene por partes o es un todo?
¿Siglos de decadencia y obstrucción al progreso se perdonan con decir “perdón”?
¿Es bueno dar limosna o empoderar y apersonar a los seres?
Benedicto XVI es un hombre con carácter, férreo que siempre ha manejado a los medios a su antojo y ha encubierto los peores males de la iglesia. Se escudan en la imagen pura de Jesús de Nazareth, revolucionario de sus tiempos, filósofo hacedor de la verdad y militante de la libertad humana. Estos señores se proclaman como el ejército de la moral que viene a dar la luz al mundo. Y es otra cuestión, pero la realidad estriba, en que desde hace tiempo, el mexicano posee doble moral, no actúa en consecuencia, va a misa y se vuelve un ser sumiso que no concibe merecer el perdón ni mucho menos hacerse de la dignidad que le confiere ya su condición de ser humano por una sola razón: la colonización. El hecho de traer en la sangre una inferioridad que no puede mitigar.
Hace años y no sé cómo sea el porcentaje hoy pero, el 94% o más, se decía católico, era católico pero faltaba a todos los 10 mandamientos, sólo 10.La delincuencia iba en aumento, la violencia se fragua y ahora hasta grupos del crimen organizado confían en la imagen de Dios, que él los guía, el los comanda y su misión está bendecida. Vender droga. Vaya Dios. Y así, numerosos grupos de personas irán fielmente a apoyar al grupo panista, a su dirigente nacional y a este hombre que puede ser todo, menos justo. Benedicto XVI, mensajero de paz que no se reúne con víctimas para dar consuelo y perdón.
Nuestra ética relativa que solapa actos “minúsculos” por el simple hecho de que el 100% no está afectado. Una vida más, una vida menos. El crimen lo vuelven estadística y ya no se siente el dolor que provoca.
Un niño violado parece no tener repercusión. Ignórenlo, es parte de los hechos, víctima de las circunstancias. Y lo más triste es que, en tiempos de antaño, sólo los sacerdotes podían tener acceso al estudio, los demás podían vivir en la ignorancia esperando el milagro de Dios. Los estudiosos que veneran a Dios, resulta que violan y corrompen el dinero. ¿Qué es la justicia? ¿Dónde queda la libertad?
Libre culto. Ustedes pueden creer en el catolicismo y perder la vereda de la filosofía, camino a la sabiduría, estudios empíricos, método científico y acercarnos más a la verdad, aunque duela. Pero seremos más libres y con más conciencia de lo que pasa, tendremos valor, autodeterminación y encontraremos la verdad dentro y no afuera con un tipo de un gremio que le dice siempre qué hacer. Que se escudan en los actos “benévolos” de ayudar al prójimo, denle limosna, haz misiones, ve al cerro, pasa una semana allí y canta con los pobres para reafirmarles que son pobres y eso los hace benditos.
Y hace pocos días, el natalicio de Juárez, de raíces zapotecas, en aquellos años de absolutos analfabetas; el indígena se alza y se proclama como el mejor presidente que ha tenido México y como uno de los personajes ejes en la revolución liberal de América, viva el benemérito.
“A lo que es de Dios, es de Dios y al César, lo que es del César”
Los valores son importantes y la vida se renueva a cada instante. La iglesia ya cumplió un cometido en la historia que causó dolor y también, algún progreso en los valores sociales. Hasta aquí ha llegado. No más retrocesos y a Juárez, reafirmen su legado; que los fieles vayan a escuchar versos poderosos de la biblia pero nada más, tal vez, encontrar consuelo en las historias de los salmos donde muchos nos identificamos.
El jefe de Estado llega al corazón de México, Guanajuato, poder panista, estado ultra conservador con altos índices de embarazos prematuros en jóvenes menores de edad y alcohólicos que disfrutan los jaripeos cuando cantaba Valentín Elizalde y cuando se presenta Espinoza Paz. Qué buena estrategia del apreciable gobernador, y todo lo que he dicho aquí espero que sea para su reflexión y pensar en un compromiso débil de la iglesia para con sus fieles y un pueblo que sufre, que ha sufrido mucho.
¿Qué diría Don Porfirio?
¿Qué diría el mítico Juárez?
Cierto es que Fox le besaría la mano otra vez y no dudo que lo haga y esté allí aplaudiendo.
El gran mensajero debe estar llegando a tierras donde la vida no vale nada para anunciar la libertad religiosa, reforzar su fuerza, afianzarse para durar en el poder muchos siglos más. Por lo menos en México, como gran fuente de ingresos. Los pobres (no sólo en términos económicos sino espirituales-conceptos inherentes) también consumen.
Esta institución, eclesiástica, permite la impunidad y el mundo no hace nada. No hay que atentar contra Dios. De igual forma como Calderón manifestó que no puede haber posibilidad para que la impunidad escape por las rendijas de la ley,
la impunidad no debe escapar por las rendijas de los que se nombran representantes de Dios. La impunidad no puede frenarse en la simulación de los que hacen “el bien”.
El diablo se disfraza de bueno. La iglesia es un buen ejemplo, y seguramente en este evento, sus seguidores, serán más de los que usan máscaras para encubrir una terrible verdad.
¿Podrá el papa romper el protocolo?
¿Tendrá valor Benedicto XVI y sorprender al imponerse como un verdadero líder moral y expresar los problemas evidentes de esta sociedad?
¿Será consecuente el papa para escuchar al pueblo y no sólo al gremio de las altas jerarquías que han permitido impunidad?
¿Seguirá siendo cobarde y doble moral Benedicto?
Las respuestas saldrán a luz en unos cuantos minutos.
Y en fin, el papa dice que al mundo le falta amor pero no puede dar consuelo ni justicia a las víctimas inocentes e indefensas, muchos en su mayoría infantes presas de sus colegas curas, de sus compañeros- mensajeros del amor y la paz.
exhs
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