Día Laboral.

Segunda quincena. El 15 de Marzo ha sido un día peculiar.
Me levanto temprano y escojo una camisa blanca elegante con rayas verticales que me hacen ver más delgado, fuerte y formal; también, mi traje, una pieza especial color gris café, más café, casi color madera, zapatos negros y cinturón café de piel.
 40 minutos de recorrido, al entrar al estacionamiento un hombre da vueltas en círculo, parece estar loco, me da un poco de miedo pero sigo mi camino aunque sospecho que se trata de un posible ataque terrorista. Llego, me siento, saludo a todos pero la señora del aseo quiere limpiar mi escritorio y me impide tomar lugar, mejor me voy a tomar un café y a comer el emparedado que compraría en una tienda comercial.  Llego y me siento y todo parece estar normal, incluso dan las horas de comer, 2 de la tarde y de pronto explota el vidrio donde está mi oficina; las mujeres exaltan exclamando llanto y rabia, la desesperación invade al conglomerado y un grupo de hombres ninja van bajando por el edificio para adentrarse justamente a este recinto. ¿Qué quieren? el jefe no  está y parece que buscan unos papeles y ya no da tiempo para averiguar, sólo defenderme.
Dos ninjas saltan sobre los escritorios enfrente de mí y me amenazan con sus espadas pero rápidamente me deslizo por debajo de los escritorios y salto sin antes tomar una de las cortinas para desplazarme al siguiente despacho, donde aún hay más criminales.
Justo cuando entro, tres hombres me atacan pero logro esquivar sus golpes, uno lanza un puñetazo a la cara y bajo rápidamente para volver a levantarme y hacer una combinación: hígado, cara, estómago; seguido de una patada al individuo de atrás. Sonia grita desesperada, un hombre la toma de los pelos y la azota contra una pared pero no logra lastimarla pues, yo llego justo a desquebrajar su cabeza con la cafetera.
Rápidamente llevo a Sonia a un lugar seguro y corro saltando de cubículo en cubículo hasta llegar con el hombre de traje rojo que busca un archivo, pero me empiezan a disparar varios de sus hombres y tengo que huir lanzándome de nuevo al vacío, con una muerte casi segura, pero me salva la caída, un rápido reflejo para tomarme de una ventana abierta y entrar corriendo y desplazando a la muchedumbre que corre en pánico.

Al salir, tengo que violentar a un ballet y arrebatarle las llaves para ir en busca de ayuda. Rápidamente, los secuaces salen en sus camionetas blindadas detrás de mí para abatirme pero no lo logran; es una carrera a muerte y logro desbarrancar a dos de ellos y uno choca intempestivamente contra un camión de la basura. De esta forma, paro en una calle pues se han ponchado las llantas, producto de los balazos recibidos.
Varias patrullas llegan pero no puedo dejar a su santo juicio el que frenen mi camino, así que peleo contra los federales y escapo en una motocicleta de uno de los policías; prendo la sirena y puedo moverme fluida y estrepitosamente en las avenidas principales.
Paro en un centro comercial y abandono la moto una cuadra antes de la entrada principal, me escabullo entre las diferentes secciones: zapatos de mujer, vestidos, juguetes, video juegos, motos, bicis, tennis, deporte, acuario, etc... y no veo pasar nada. La adrenalina está a tope y sólo queda esperar...
De pronto en una de las televisiones, un noticiero informa que logran capturar al bandido en jefe a la salida de uno de los Estados vecinos...pero, ¿qué quería? ¿Cuáles eran sus intenciones de haber irrumpido en tal oficina particular? ¿por qué no dieron más informes?

Ahora pintaron la nota como un simple acto bandálico producto del enfrentamiento entre dos organizaciones criminales, pero yo tengo varias dudas y mi desconfianza en el sistema de justicia y una lucha por tener paz, me impiden que vaya a esclarecer esta situación. No estoy en condiciones ni poseo el puesto para averiguar, mejor me callo y voy a casa a descansar.

Vaya día de trabajo, fue una serie de sorpresas enérgicas y furiosas que me obligaron a usar la violencia para detener las estúpidas intenciones de mis enemigos al querer irrumpir mi bienestar.

Vaya día.


EXHS

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