La mancuerna perfecta.
Lo bueno de este país libre y soberano es que los ricos se hacen más ricos y los pobres más pobres. Las herencias continúan un linaje de poder y aún seguimos viendo cómo en países Europeos como Inglaterra o España, adulan a los príncipes y princesas que sólo por nacer en cuna de oro tienen derecho a establecerse en el poder de por vida; obviamente cumpliendo con su deber, las relaciones públicas del país.
Aquí en México, el partido hegemónico durante casi un siglo, pretende volver a la silla presidencial con un individuo carismático y aparentemente cabal, digno, honroso hasta que empezaron a suceder cosas enigmáticas y poco esclarecedoras como la muerte de Mónica Pretelini y su inmediato romance con una de las actrices que acababa de protagonizar la telenovela estelar del medio: Televisa.
Y así, la carrera ascendente de Peña Nieto comenzó a conseguirle en automático, la candidatura presidencial. Y lo logró.
Pero para entender el fenómeno de Peña Nieto es necesario irnos al pasado donde, como ustedes saben, emitió spots de clase mundial y los difundió por toda la república como si fuera en ese tiempo a contender por la nación y no por un Estado, además del pésimo candidato de acción nacional que daba pena ajena y que nadie podía entender cómo la plataforma de Acción Nacional permitió que ese individuo entrara a sus filas. Y obviamente perdió, obviamente la imagen impecable e inspiracional de Peña Nieto le dio el triunfo y se ganó la empatía de todo el pueblo, a pesar de ser PRIÍSTA. A todos se nos olvidaba que era del PRI y que era cuate de Montiel y que Montiel le dio el dedazo y ahora Montiel iba por la grande pero Madrazo fue más hábil y lo quitó de la contienda.
Y durante los días que acercaban más a la candidatura presidencial, Peña Nieto no pudo ir ocultando la verdad ni la capa del PRI tan grande que llevaba. Es un joven pero no deja de ser dinosaurio.
Ahora, la pregunta es si los mexicanos dejarán que se les embauque de nuevo. Me gustan las películas porque emocionan, inspiran, enseñan e implementan los modus vivendi e imprimen en nuestras vidas mensajes y particularidades en nuestra personalidad, es decir, afianzan la cultura y los patrones de conducta, los gustos y las preferencias. Peña Nieto como producto es excelente, como actor de televisa también y como político, bueno, ¿qué decir?
Y ahora, el problema estriba en si esta sociedad volverá a querer una pareja monárquica como lo fue en su momento Vicente Fox Quezada y la monumental Martha Sahagún; o tal vez, esta sociedad no podrá pensar y será presa una vez más del cuarto poder y votaremos por la imagen y no por la propuesta.
Vienen tiempos de duda y seremos objeto de Pedro Torres, el maestro de la manipulación con producciones morbosas como Big Brother, "fear factor", "taxi cash", "operación triunfo", "vas o no vas", "el bar provoca" y con producciones musicales exitosas como "la incondicional". Pedro Torres sabe lo que el público quiere, sabe cómo llegarles, es un mercadologo, publicista y comunicador efectivo que mueve a las masas a su antojo, eso habla bien de él, es un tipo efectivo con series como "mujeres asesinas" y ahora el reality político, la contienda presidencial- Peña Nieto, "el ascenso al poder".
- las interrogantes salen a la vista y nos provocan miedo, ¿saben por qué? televisa ha establecido la manera en qué debemos vestir, comer y hablar; qué debemos soñar y por quién debemos votar, qué verdad creer y ahora, esta mancuerna entre el medio y el político parece, sin duda, ser la más perfecta.
¿Podrán los mexicanos resistir el bombardeo de los spots históricos, emotivos y jamás vistos por la agencia "el mall"?, ¿podrán los mexicanos decirle NO a la politelenovela?, ¿Podrán los mexicanos hacer valer la lucha revolucionaria y el luto que merece el PRI?, ¿Podrán los mexicanos dejar de ver como figura emblemática y perfecta a Enrique Peña Nieto?,
¿Podrán los mexicanos votar por la propuesta?
¿Pondrán los mexicanos la soberanía en la boleta electoral?
¿Podrán los mexicanos imponerse ante la monarquía de los Azcárraga?
¿Qué van a hacer los mexicanos si no tienen control sobre sus emociones?
¿Qué va a hacer este pueblo reprimido por tanto tiempo que ahora ser libres es algo imposible?
¿Podremos resistir?
¿Podremos ver la verdad?
¿Qué será de nosotros?
EXHS
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