Cuando Prefontaine me inspiró
Tenían que cambiar las cosas;
tuve que dejar muchos sueños atrás.
Tuve que dejar compañeros atrás;
amigos, padre y madre.
Tuve que decirle adiós a mis hermanos.
Tuve que marcharme.
Mi corazón no latió igual de fuerte.
Ya no corría con los mismos ánimos,
¡¿qué podía ganar?
-Nada.
Ya no era el mismo de antes.
Todo había cambiado.
Tal vez sigo en la transición de emprender la nueva carrera.
De lejos veo el recuerdo del joven tomando la delantera en las carreras,
dejando la vida en cada vuelta y al diablo con el bienestar.
De lejos el joven con la fuerza de matarse a cada desplante y
haciendo todo sacrificio por volverse el mejor.
¿Dónde está ese joven?
¿Dónde está ese espíritu?
Ahí va el fuerte por las montañas escalando,
con los músculos recuperando,
esquivando las malezas,
subiendo las rodillas,
escalando las vicisitudes del destino.
Ahí va su cara de león furioso,
ahí va junto con la manada el caballo de guerra;
rebasando a sus adversarios, abriendo paso en el campo abierto.
Ahí va con las ganas interminables de alcanzar el monte donde se vislumbra nuevo paisaje.
Ahí va.
Cuando Prefontaine me inspiró tenía garra de tigre.
Y yo no sé ustedes,
me voy a entrenar.
exhs
tuve que dejar muchos sueños atrás.
Tuve que dejar compañeros atrás;
amigos, padre y madre.
Tuve que decirle adiós a mis hermanos.
Tuve que marcharme.
Mi corazón no latió igual de fuerte.
Ya no corría con los mismos ánimos,
¡¿qué podía ganar?
-Nada.
Ya no era el mismo de antes.
Todo había cambiado.
Tal vez sigo en la transición de emprender la nueva carrera.
De lejos veo el recuerdo del joven tomando la delantera en las carreras,
dejando la vida en cada vuelta y al diablo con el bienestar.
De lejos el joven con la fuerza de matarse a cada desplante y
haciendo todo sacrificio por volverse el mejor.
¿Dónde está ese joven?
¿Dónde está ese espíritu?
Ahí va el fuerte por las montañas escalando,
con los músculos recuperando,
esquivando las malezas,
subiendo las rodillas,
escalando las vicisitudes del destino.
Ahí va su cara de león furioso,
ahí va junto con la manada el caballo de guerra;
rebasando a sus adversarios, abriendo paso en el campo abierto.
Ahí va con las ganas interminables de alcanzar el monte donde se vislumbra nuevo paisaje.
Ahí va.
Cuando Prefontaine me inspiró tenía garra de tigre.
Y yo no sé ustedes,
me voy a entrenar.
exhs
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