Las propuestas ciudadanas de un joven mexicano.

Leyendo a Carlos Fuentes me di cuenta cuánto sentido tenía la ideología izquierdista que hoy nos exige más análisis en materia que pensamientos utópicos, más experiencia, más tierra y menos quimeras.
En mis 24 años ya he aprendido un poco más política económica y todo lo que confluye en el devenir de los ciudadanos que buscamos una convivencia sana y honorable que haga de nuestra tierra un paradero para todos los seres de la humanidad donde encuentren fraternidad, dignidad y la misiva más importante de nuestra vida: la felicidad.

Mi propuesta para que México salga adelante tiene que ver con muchas de las acciones que varios ciudadanos están cometiendo: 
  • alentar a la ciudadanía a participar en su democracia:
      • Somos un país democrático que tiene una moral elástica donde los ciudadanos exigen materias de derecho pero no cumplen lo que nuestra madre constitucional dicta. Hacen pero deshacen, quieren pero no proponen, no hacen. La democracia nos está llevando a ejercer políticas económicas y sociales de centro izquierda que propugnen por reestablecer y reparar los graves daños que ha ocasionado el lema derechista y global de: "que lo haga el mercado". No somos dinero, no somos mercado. El mercado nos pertenece y no al revés. Nos hemos hecho presas de un sistema que deberíamos controlar y nos salió el tiro por la culata.
      • La inclusión y la solidaridad: Hoy día, si alguien no levanta la voz, la comunidad tara humara podría seguir suicidándose a causa de la falta de vida digna. Ahora sí, el súper Estado pone en marcha políticas sociales que reviertan la discriminación y la indiferencia que se tiene con grupos excluidos alejados de la urbe moderna. ¿Dónde está el respeto por nuestra patria?, ¿A caso sólo somos hermanos en los estadios de fútbol por una selección corporativa que responde a los intereses de los más poderosos? Es tiempo de ser recíprocos e implementar las políticas necesarias para que la educación sea vitalicia.
      • La inter-sectorialidad de la participación ciudadana:
        • Al finalizar mi maestría me di cuenta que el poder delegado a los municipios sólo fue un acto que los gobiernos municipales utilizaron hábilmente para fomentar más corrupción y utilizar el poder ciudadano como elemento para enmascarar fraudes y una mala gobernanza. La simulación sigue embaucando a la buena gestión y la buena democracia; es importante y es urgente que los partidos existentes tengan competencia, debemos provocar el nacimiento de nuevos partidos de la misma corriente para supervisarlos y que los líderes de las distintas áreas donde se desenvuelve el ciudadano, cometa en distintos gremios su opinión y pongan en marcha un programa que va de abajo hacia arriba con el fin de cambiar al país y de hacer sentir las verdaderas necesidades de la gente que sólo pueden saberse, escuchando y observando en el campo. Me refiero a salir de nuestras oficinas y recopilar y que los supervisores de la sociedad estén vinculados a distintos organismos en fin de cometer una red que va tejiendo una sociedad unida, por un sólo camino.
      • La economía. Si bien el poder de mercado salió fuera de control y ahora Salinas desconoce lo que un principio defendió gestionó él mismo; nuestra cultura está ávida de reivindicarse, reinventarse y volver a resurgir pues hemos dejado a un lado nuestra esencia por ser víctimas de una ola global que está destruyendo todo a su paso y nadie le pone  fin. Lo que refieren mis palabras es a nivelar y equilibrar que, ni todo el poder al Estado, ni todo el poder a la anarquía de los ciudadanos y mucho menos a este caos de la libertad de hacer lo que se desea. No. Nunca seremos del todo libres pero es menester estar buscando ese hogar y es obligado el tener un proteccionismo  no radical que nos incluya en el mundo, que proteja nuestra economía, que proteja nuestra cultura.
La finalidad del hombre y lo hemos sabido desde los tiempos de Juárez y su lucha por haber surgido de un grupo Zapoteco excluido en tiempos donde casi el 100% era Analfabeta. Benito Juárez nos imprime el hambre por conocer, desarrollarnos, proteger a los nuestros y reformar las políticas necesarias para establecer una plataforma equitativa que permita a cada ser humano desarrollarse en el ámbito que le cometa ser más feliz, que le nombre autónomo y que lo vea libre haciendo respetar siempre el derecho de los demás a tener felicidad.


EXHS

Comentarios

Entradas populares de este blog

México es un país estresado.

La furia.

Una realidad preocupante.