El viaje de la música.

El viaje de la música.

El cantante flamenco tuvo una infancia que le despertó su destino. Lo miró claro y supo desde que vio a Rafael Farina cantar “Vino amargo” y ya no tuvo más dudas; el flamenco era el camino, el flamenco era un destino y camino hacia allí y obtiene la fama de trabajar junto a Bebo Valdés en “lágrimas negras”. Jazz, bossa, tango, flamenco y música cubana; convergen todos los sonidos y se someten para acompañar, sublimemente, a la voz de Diego “el cigala”.
Producciones y más producciones musicales. El camino de la música, el camino a descubrir los sonidos que aguardan en los callejones de Guanajuato, en el colonialismo del centro de México, en la Madrid, en Barcelona, en los campos Argentinos, en la desgracia de los aires de los campos de Auswitchz; en los cuentos de Verona, el romanticismo de Italia, Roma, Venecia. En el sufrimiento de África, en el capitalismo perfecto de los Estados Unidos y en el honor de Japón y la cultura milenaria de China.
                Yo voy por las avenidas del Distrito Federal cantando “garganta con arena” y me tranquiliza el sonido acústico de la guitarra, la fidelidad de las bocinas de mi auto y, la desesperación de quien me acompaña en un tráfico estático y abrumador, desaparece. Vuelan mis ideas, calma el mar y comienzo a construir historias utópicas en el vasto infinito de lo invisible.
“Con el pucho de la vida, apretado entre los brazos; la mirada turbia fría, un poco lento al andar; dobló la esquina del barrio y curda ya de recuerdos, como volcando un veneno esto se le oyó cantar:       
                Vieja calle de mi barrio donde he dado el primer paso, vuelvo a vos gastado el mazo en inútil barajar, con una llaga en el pecho, con mi sueño hecho pedazos , que se rompió en un abrazo que me diera la verdad-Aprendí todo lo bueno, aprendí todo lo malo, sé del beso que se compra, sé del beso que se da; del amigo que es amigo, siempre y cuando le convenga, y sé que con mucha plata uno vale mucho más-Aprendí que en esta vida, hay que llorar si otros lloran y si la murga se ríe, uno se debe reír; no pensar equivocado, para qué¡, si igual se vive¡, y además corres el riesgo que te bauticen Gil¡, …”
-Abandona el día y que se vaya al carajo todo. Retomo una nueva ruta, cambio de canal, de vía y mejor voy al centro donde tocan la marimba, donde tocan violinistas, guitarristas y mariachis. Toquen para el viejo espectador que consuela sus pensamientos con la melodía en el caos citadino.
Y te sientas por ahí en una banca con chicles y rayones y muere el día en esta absorción imposible de evadir, tú y tus pensamientos. El viaje de la música.
Paco de lucía y el Aranjuez de Joaquín Rodrigo.
El violinista en el tejado y mi admiración sublime por las magistrales composiciones desde Mozart hasta Tchaikovsky en un delgado hilo que mueve, por lo menos a esta marioneta, hacia la inspiración.
Palabras y emociones. Espíritu y letras danzando en los volcanes del sol, la quema de los vivientes, el sentimiento del calor, tocar para nosotros, para los demás; sucumbir a la sinfonía de los ruidos del viento cuando golpean las hojas de los árboles y el masticar de los pájaros, su canto por las mañanas y nuestros pies pisando el pasto, la tierra y los charcos producto de lluvias fugaces.
La música de Vivaldi y nuestro grito a miles de pies debajo del cielo eximiendo nuestra gratitud ante algo que da sentido a la vida: la música.

Erick Xavier Huerta Sánchez.

Comentarios

Entradas populares de este blog

México es un país estresado.

La furia.

Una realidad preocupante.