Playas
Brisas, caribe-me tómo un coco en tu nombre y no sabes lo que sabe a ti. Eres toda una expresión de la naturaleza-
Por las noches bailo samba, me acuerdo mucho de ti. Cuando leo mis libros en una hamaca allá en viejo malecón.
Toda tú, por las mañanas las gaviotas vienen a mí y les digo con mucha sinceridad: díganle que venga aquí, que yo la espero porque sé-todo su amor es por mí.
El otro día salí, tomé un velero y anduve por ahí. Miré una ballena y me contó cuánta existencia había en los profundos océanos del mar.
En la otra noche, los focos, la luna, palmeras, árboles que iluminan mágicamente. Siga por la vereda del recuerdo y cuénteme todo lo que guarda dentro de sí.
Vagabundo me convertí. Pasa tiempo, pasa todo y yo no sé ya quién soy. Por andar de vago en el mundo, por qué. Si, ya sé que había debajo del mundo un alma para los dos y no la vimos. Quién sabe de todo este mundo. Distraídas van por el mundo y ven pasar la vida y su alma.
A qué sabe el recuerdo de toda tu esmera figura, yo no sé. Solo se siente. A qué no has pensado en cómo murió el oso polar que cuidaba a tantos por qués, y todas tus mascotas. Domina tu estilo y dime a qué sabe el samba sarabah.
Ve, la tía ya había muerto. Tómate un vino y di cuán baila la yunta en el efímero sabat. Di, qué te parece el helado de mamey en otoño. Todos los venados saltan en invierno y dicen saber de nada. Orale, no parece que sepase.
Te espere, en todos los inviernos por venir. Que esté día nos dé amor. Inefable tu foto con tantas imágenes dentro, que nuestro molde llene amor; sabe usted, lo que me costó darte bondad y una felicidad. Yo ya te veo que nunca quisiste mejorar. Te vi lavando playas con pies descalzos, no hallas ni qué hacer. Que este tilde nos dé amor. Sepo yo en una foto toda una imagen que eres tú.
Un souvenir, tu beso me dió, en mi muerte atravesó, todo umbral, tu amor.
Por las noches bailo samba, me acuerdo mucho de ti. Cuando leo mis libros en una hamaca allá en viejo malecón.
Toda tú, por las mañanas las gaviotas vienen a mí y les digo con mucha sinceridad: díganle que venga aquí, que yo la espero porque sé-todo su amor es por mí.
El otro día salí, tomé un velero y anduve por ahí. Miré una ballena y me contó cuánta existencia había en los profundos océanos del mar.
En la otra noche, los focos, la luna, palmeras, árboles que iluminan mágicamente. Siga por la vereda del recuerdo y cuénteme todo lo que guarda dentro de sí.
Vagabundo me convertí. Pasa tiempo, pasa todo y yo no sé ya quién soy. Por andar de vago en el mundo, por qué. Si, ya sé que había debajo del mundo un alma para los dos y no la vimos. Quién sabe de todo este mundo. Distraídas van por el mundo y ven pasar la vida y su alma.
A qué sabe el recuerdo de toda tu esmera figura, yo no sé. Solo se siente. A qué no has pensado en cómo murió el oso polar que cuidaba a tantos por qués, y todas tus mascotas. Domina tu estilo y dime a qué sabe el samba sarabah.
Ve, la tía ya había muerto. Tómate un vino y di cuán baila la yunta en el efímero sabat. Di, qué te parece el helado de mamey en otoño. Todos los venados saltan en invierno y dicen saber de nada. Orale, no parece que sepase.
Te espere, en todos los inviernos por venir. Que esté día nos dé amor. Inefable tu foto con tantas imágenes dentro, que nuestro molde llene amor; sabe usted, lo que me costó darte bondad y una felicidad. Yo ya te veo que nunca quisiste mejorar. Te vi lavando playas con pies descalzos, no hallas ni qué hacer. Que este tilde nos dé amor. Sepo yo en una foto toda una imagen que eres tú.
Un souvenir, tu beso me dió, en mi muerte atravesó, todo umbral, tu amor.
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