Para la que se pensó amar
Desierto adentro que no me deja ver un camino, borra mis pasos, dicta mi camino a la nada. Dónde irá éste que delira por amores, que circunscribe en sus sueños realidades que no pueden ser concretas. Qué sucede al que escribe sus quereres.
Pasaron mis días y mis noches soñando que mis anhelos tenían guardia y eran escuchados por los celestiales que entienden este mundo universo.
Los enamoramientos que tuve, sólo algunos sabrán de su validez, sólo alguien podrá afirmarlos. Hoy no escribo con otro fin que para sentir un poco lleno este vacío de la nada que contrae recuerdos y mata sentimientos puros, anhelados, inalcanzables.
Este día que comienza con esperanza, que durante el vespertino tiempo en que el sol busca escondite, yo llamo a la fuerza y dictamino que quiero consumar el amor guardado, en el ahora, para darlo, sin más preámbulos y sin mesura a la mujer que en verdad pienso amar.¿Cómo puedo aún considerarlo?, sí al terminar mi día, entero de mi persona que ella comparte su corazón con uno que no soy yo, parece amar. ¿Fuí engañado?; ¿por qué habría de considerarla sobre las demás que es única y genuina comandante de mi corazón?; sí no la conozco¡, no sé nada pero, mi alma mira en ella reflejada una contraparte que hace que los días no parezcan eso sino espacios sin tiempo para fraguar y acrecentar el amor de los dos. Hoy una vez más estoy equivocado. Vago incesante por el camino de una soledad que me tira al vacío donde no existe Dios, donde no hay más que este desierto y la sin verdad.
No sirvo para jugar con el libre albedrío. Consideré, tal vez, inocentemente, que los amores de verdad llegan, se buscan, se encuentran, convergen. Los espacios y los tiempos forjan milagros para verlos encontrados; pero no es así, son más juegos los que comete el hombre para no sentirse sólo. Y yo no puedo hacerlo. Fracasé en saber de Dios, en referirle mis sueños, mis quereres y en mis oraciones cada noche para verla al día siguiente, por intentar mirarle, hablarle, sonreírle, enamorarle.
Fracasé una vez más en creer que ciertas sensaciones, emociones y sentimientos nos pueden llevar a un camino de verdad que propicie realidades concretas, que nos entienda y todo resulte ser cierta.
Con desdicha y mi lamento profundo digo una vez más que mi corazón sangra, que jamás hurgaré ni tampoco incidiré en una relación amorosa; pues fue y es de ellos dos y no me compete a mi decir con grados de manipulación sentimental a quién se debe amar.
En el campo platónico he quedado, parece por siempre.
Solamente digo, antes de dormir y luchar mañana por olvidarle, tratar de ser fuerte, seguir e ignorar que:
"Mi ateísmo siempre estuvo rezando a todos los Dioses, al universal, a mi padre que, todo mi amor encerrado lo había por fin tomado para brindártelo todo a ti, porque en un primer vistazo me enamoré, creciendo cada vez más hasta gritar por todo el espacio que te amo y lo quiero dar todo por ti. Que ya imaginaba una vida contigo a pesar de nuestra juventud y del sin saber del uno y del otro. Que te juro por la más grande certeza que nos hacer ver vivos, que toda noche era para velar tus sueños y decirte cuánto quiero estar junto a ti, abrazarte, besarte, verme feliz porque logro hacerte sonreír, como nadie más. Porque soy tu héroe, porque eres mi corazón, cautivado, latiendo por ti.
Todo ésto ya no podrá ser cierto, nunca lo habrá sido, quedó anulado y mi existencia se va en un correr obscuro que no halla nada ni tiene razón de abrigar con furia mi alma. Las esperanzas murieron, mi fe terminó y pareciera ser un chantaje para que ocurriese lo inesperado. Esto solamente es una verdad y si mañana encuentro mi vida amando y estando amada por ti; sea por desdicha del creador, llanto ó simplemente de tenerlo harto y haberme, así, cumplido un capricho a este hombre tan respetuoso de la libertad humana que parece muchas veces cobarde. Sea como fuere, estaré agradecido y lo demostraré haciendo que el amor nos haga todos los días en vida para yacer eternamente juntos.
Te digo, en esta carta que parece siempre va a la nada como todas mis palabras; hasta luego, adiós que debo seguir mi camino, siempre olvidando amores furtivos. Nunca quise que fueras otro de esos amores forzado al olvido. Te digo te amo, hoy, porque escribo a causa de ello. Digo al mundo que la amo y que si no ocurriese nada, no importa porque ya estoy acostumbrado. Nunca sabré las razones absolutas de lo que nos ocurre en este mundo.
Me alegro de haber pensado en ti, imaginado tantas causas por sólo verte. Me alegro que hayas impulsado mis días a despertar con ánimos por sólo estar ahí y mirarte. Espero que tu felicidad la encuentres sin mi, para verme en un cierto error y saber que no eras para mi. Si no lo hicieres, los dos caeremos en desgracia pero que habríamos de saber tú y yo.
Chao¡, mi amada que nunca olvido aunque tenga nunca más que verte y mis miradas sólo caigan en los besos que das a un hombre que nunca fui pero habría anhelar de ser.
Sólo, en la enorme desdicha que ha caído sobre mí, aún cabe la esperanza de decirte y sentir, que... Dios dirá.
EXHS
Pasaron mis días y mis noches soñando que mis anhelos tenían guardia y eran escuchados por los celestiales que entienden este mundo universo.
Los enamoramientos que tuve, sólo algunos sabrán de su validez, sólo alguien podrá afirmarlos. Hoy no escribo con otro fin que para sentir un poco lleno este vacío de la nada que contrae recuerdos y mata sentimientos puros, anhelados, inalcanzables.
Este día que comienza con esperanza, que durante el vespertino tiempo en que el sol busca escondite, yo llamo a la fuerza y dictamino que quiero consumar el amor guardado, en el ahora, para darlo, sin más preámbulos y sin mesura a la mujer que en verdad pienso amar.¿Cómo puedo aún considerarlo?, sí al terminar mi día, entero de mi persona que ella comparte su corazón con uno que no soy yo, parece amar. ¿Fuí engañado?; ¿por qué habría de considerarla sobre las demás que es única y genuina comandante de mi corazón?; sí no la conozco¡, no sé nada pero, mi alma mira en ella reflejada una contraparte que hace que los días no parezcan eso sino espacios sin tiempo para fraguar y acrecentar el amor de los dos. Hoy una vez más estoy equivocado. Vago incesante por el camino de una soledad que me tira al vacío donde no existe Dios, donde no hay más que este desierto y la sin verdad.
No sirvo para jugar con el libre albedrío. Consideré, tal vez, inocentemente, que los amores de verdad llegan, se buscan, se encuentran, convergen. Los espacios y los tiempos forjan milagros para verlos encontrados; pero no es así, son más juegos los que comete el hombre para no sentirse sólo. Y yo no puedo hacerlo. Fracasé en saber de Dios, en referirle mis sueños, mis quereres y en mis oraciones cada noche para verla al día siguiente, por intentar mirarle, hablarle, sonreírle, enamorarle.
Fracasé una vez más en creer que ciertas sensaciones, emociones y sentimientos nos pueden llevar a un camino de verdad que propicie realidades concretas, que nos entienda y todo resulte ser cierta.
Con desdicha y mi lamento profundo digo una vez más que mi corazón sangra, que jamás hurgaré ni tampoco incidiré en una relación amorosa; pues fue y es de ellos dos y no me compete a mi decir con grados de manipulación sentimental a quién se debe amar.
En el campo platónico he quedado, parece por siempre.
Solamente digo, antes de dormir y luchar mañana por olvidarle, tratar de ser fuerte, seguir e ignorar que:
"Mi ateísmo siempre estuvo rezando a todos los Dioses, al universal, a mi padre que, todo mi amor encerrado lo había por fin tomado para brindártelo todo a ti, porque en un primer vistazo me enamoré, creciendo cada vez más hasta gritar por todo el espacio que te amo y lo quiero dar todo por ti. Que ya imaginaba una vida contigo a pesar de nuestra juventud y del sin saber del uno y del otro. Que te juro por la más grande certeza que nos hacer ver vivos, que toda noche era para velar tus sueños y decirte cuánto quiero estar junto a ti, abrazarte, besarte, verme feliz porque logro hacerte sonreír, como nadie más. Porque soy tu héroe, porque eres mi corazón, cautivado, latiendo por ti.
Todo ésto ya no podrá ser cierto, nunca lo habrá sido, quedó anulado y mi existencia se va en un correr obscuro que no halla nada ni tiene razón de abrigar con furia mi alma. Las esperanzas murieron, mi fe terminó y pareciera ser un chantaje para que ocurriese lo inesperado. Esto solamente es una verdad y si mañana encuentro mi vida amando y estando amada por ti; sea por desdicha del creador, llanto ó simplemente de tenerlo harto y haberme, así, cumplido un capricho a este hombre tan respetuoso de la libertad humana que parece muchas veces cobarde. Sea como fuere, estaré agradecido y lo demostraré haciendo que el amor nos haga todos los días en vida para yacer eternamente juntos.
Te digo, en esta carta que parece siempre va a la nada como todas mis palabras; hasta luego, adiós que debo seguir mi camino, siempre olvidando amores furtivos. Nunca quise que fueras otro de esos amores forzado al olvido. Te digo te amo, hoy, porque escribo a causa de ello. Digo al mundo que la amo y que si no ocurriese nada, no importa porque ya estoy acostumbrado. Nunca sabré las razones absolutas de lo que nos ocurre en este mundo.
Me alegro de haber pensado en ti, imaginado tantas causas por sólo verte. Me alegro que hayas impulsado mis días a despertar con ánimos por sólo estar ahí y mirarte. Espero que tu felicidad la encuentres sin mi, para verme en un cierto error y saber que no eras para mi. Si no lo hicieres, los dos caeremos en desgracia pero que habríamos de saber tú y yo.
Chao¡, mi amada que nunca olvido aunque tenga nunca más que verte y mis miradas sólo caigan en los besos que das a un hombre que nunca fui pero habría anhelar de ser.
Sólo, en la enorme desdicha que ha caído sobre mí, aún cabe la esperanza de decirte y sentir, que... Dios dirá.
EXHS
Comentarios
Publicar un comentario