Galopante
Galopante, el príncipe Enduro llegó a puerto Madero.
Le recibieron con justa presencia los reyes de aquel reino. Encontró entre todas las doncellas a la hija del reino, la príncesa hermosa, llamada Catarina.
Para poder amarla. Galopante Enduro debía viajar al reino perdido de Calustro, el segundo demonio más temido de todos los siglos.
No lo dudes más, dijo Enduro a su caballo "Quistros". Juntos se embarcaron en el viaje más desventurado por el increíble sufrimiento que tuvieron que ver y vivir hasta llegar con Calustro, el demonio de la desvirtud.
Enduro sacó su espada-Galopante echó andar su cabalgata para atravesar a este feroz demonio que tanta locura anido a los hombres durante temibles siglos de oscuridad y verguenza. --Enduro no podía afrontarle, cayó del caballo y Calustro reía de él sin parar, justamente cuando estaba por azotarle, Enduro atravesó su mano produciéndole enojo y dolor.
Calustro expulsó de su boca un fuego infernal, con tanta potencia que comenzó a destuir los cielos y al mismo universo-Enduro corrió, subió a su brazó y se aventó con toda la esperanza de por medio de atravesar su pecho. Así lo hizo.
Despertó semanas después en un bosque primaveral, calmado, por el rocío tenue del sol que filtraban las hojas de los amables árboles que le resguardaban.
Con paz en su alma, caminaba Enduro; encontró a su caballo "Quistros" que puso muy contento de ver a su amo nuevamente y con bien.
En su camino, le recogieron guardias del reino, le llevaron-entró triunfal y su corazón enalteció y sucumbió al más duro de los Dioses cuando pudo ver que su amada, Catarina, le esperaba con ansías y un mar de llanto por la felicidad de verle llegar.
Galopante, Enduro marchó con Catarina hacia los confines del placer y la felicidad.
EXHS
Le recibieron con justa presencia los reyes de aquel reino. Encontró entre todas las doncellas a la hija del reino, la príncesa hermosa, llamada Catarina.
Para poder amarla. Galopante Enduro debía viajar al reino perdido de Calustro, el segundo demonio más temido de todos los siglos.
No lo dudes más, dijo Enduro a su caballo "Quistros". Juntos se embarcaron en el viaje más desventurado por el increíble sufrimiento que tuvieron que ver y vivir hasta llegar con Calustro, el demonio de la desvirtud.
Enduro sacó su espada-Galopante echó andar su cabalgata para atravesar a este feroz demonio que tanta locura anido a los hombres durante temibles siglos de oscuridad y verguenza. --Enduro no podía afrontarle, cayó del caballo y Calustro reía de él sin parar, justamente cuando estaba por azotarle, Enduro atravesó su mano produciéndole enojo y dolor.
Calustro expulsó de su boca un fuego infernal, con tanta potencia que comenzó a destuir los cielos y al mismo universo-Enduro corrió, subió a su brazó y se aventó con toda la esperanza de por medio de atravesar su pecho. Así lo hizo.
Despertó semanas después en un bosque primaveral, calmado, por el rocío tenue del sol que filtraban las hojas de los amables árboles que le resguardaban.
Con paz en su alma, caminaba Enduro; encontró a su caballo "Quistros" que puso muy contento de ver a su amo nuevamente y con bien.
En su camino, le recogieron guardias del reino, le llevaron-entró triunfal y su corazón enalteció y sucumbió al más duro de los Dioses cuando pudo ver que su amada, Catarina, le esperaba con ansías y un mar de llanto por la felicidad de verle llegar.
Galopante, Enduro marchó con Catarina hacia los confines del placer y la felicidad.
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