La muerte del PRD
Lejos de enumerar detalladamente las acciones de Cuauhtémoc Cárdenas a lo largo de su trayectoria como activista social y político de gran envergadura en México, podemos decir, que su renuncia, ha matado lo que en un principio abanderó.
Y es que ya lo dijeron, que los gobiernos que poseemos son reflejo de los valores que vive nuestra sociedad. Y por eso, el partido de la revolución democrática, atropelló sus valores para acrecentar el número de participación política, prostituyendo sus objetivos, su legado y haciendo enojar a los suyos al tanto de gestar más división en la izquierda.
Y pareciera que era la única forma, o que si los partidos son reflejo putrefacto de los pocos valores que vivimos como sociedad, entonces la práctica democrática sería un desastre, como hoy lo es.
Con el caso de los Abarca, un pacto por México, un líder moral que renunció y optó por su propio movimiento: MORENA. Otro líder inconforme, Ebrard; un comparsa por ser gobierno, Mancera y los amigos de Calderón y Peña Nieto, Ortega y Zambrano.
Eso les costó abucheos y que perdieran credibilidad. Un partido que fue sensación, oportunidad democrática y al final terminó siendo una copia barata de lo que nunca quiso ser, una franquicia política, anexada a los intereses de otros, perdiendo su identidad, prostituyendo su práctica, su moral, su ética, hartando a los que tenían principios, resignando a los demás por un hueso y cansando y cansando a su fundador.
Pero Cuauhtémoc también goza de soberbia. Porque parece ser que no hay otro líder moral de izquierda que la misma derecha encumbró y alabó. ¿La derecha construye izquierdas? ¿Es el enemigo el fundador de nuestro héroe?
Cárdenas es berrinche, personaje perdido entre principios íntimos ligados a los conceptos de la democracia. Porque Cárdenas quiere que renuncie todo el comité ejecutivo del Partido de la Revolución Democrática por haberse vuelto franquicia política. ¿Pero eso querías no? El pueblo es uno con vicios, valores y cultura; y eso es nuestro pueblo. Es el riesgo de la democracia. Cualquiera se puede hacer del poder si tiene habilidad en la mezquindad de la cultura de los caciques impunes que nunca lograron lo que prometieron como nuevos mesías. Y ahora faltan líderes y sólo Cárdenas nos puede salvar, a todos los de izquierda, al movimiento que fundó. Y el tiempo pasó y desconcertó mucho al joven de ideales democráticos y de deber impuesto por ser heredero de la bandera de uno de los presuntos mejores presidentes que ha tenido nuestra república.
Cuauhtémoc Cárdenas y la gracia de ser el consentido. Con miles de medallas y reconocimientos, y con la frustración de no haber podido ganar la candidatura a Andrés Manuel López Obrador.
Debe doler sentirse superior. Y esos tiempos ya pasaron. La gran cruz de ser el mesías, el único portador de la verdad cuando ganas por primera vez como oposición el distrito federal y haces una gestión buena pero no trascendente. Pierdes ante el candidato ranchero, Fox, y luego vuelves a esperar otros seis años, y no puedes, y no puedes por miles de obstáculos y los cambios de oscilación en los gustos y preferencia del pueblo; además de los nuevos mecanismos de persuasión y propaganda. Cárdenas no puede ganar. Le ha pesado y ganado el tiempo. Y se ha olvidado de los preceptos democráticos. Construiste tus propios demonios y ahora no puedes con ellos. Quieres renunciar. Quieres olvidarte de que fuiste comparsa y contribuiste a la misma hipocresía de promesas y de falsa oposición.
Salinas te persigue en la estela de tu historia. Amigos, compañeros, actuantes, coordinados, piezas fundamentales entre el bien y el mal. Cárdenas, consuélate con haberle entregado al pueblo una nueva oposición y corriente política, que a pesar de todo, lidia y versa con los distintos matices de la nueva república, en un contexto diferente.
No puedes hacer berrinche y renunciar y ya.
Sí, les alcanzó la corrupción pero no eres monedita de oro. Los dirigentes no han sido juzgados, y no están en la cárcel.
¿Qué vio Cárdenas en su partido? ¿Tanta putrefacción? ¿Asco en la forma y la sustancia? Eso son. Y debe haber más líderes, sigue el olvido y continúa el paso a la nueva vida. Pero los has matado con tu decisión, con esa férrea postura, que no sabemos si es consciente ó sólo un berrinche infantil por no darte lo que quieres, como un dictador, como el único poseedor de la verdad. Y callan, callan los miembros por respeto a tu historia, porque no pueden decir las cosas tal y como son porque tienen respeto a tu edad, a tu trayectoria y a tu moral. Sin embargo, esas palabras y esa acción les ha matado. Les ha dejado fuera de todo. Participa tu movimiento como un señalamiento más grave a la descomposición política que da asco al honor y a la dignidad de una patria de líderes que no se merecen, de líderes que encumbran lo peor a representar.
Incongruencia de un líder moral que ostenta la verdad absoluta y que dicta acciones como un Padre celestial. Insensibilidad y falta de maniobra política en el partido y plataforma que abandera el movimiento del hombre que le fundó y les acusa de corrupción y prostitución política. Y la muerte de la magia en un pueblo que vive la decepción.
Y viene la desbandada.
Ahora Marcelo Ebrard se hace a un lado y asocia su movimiento progresista a movimiento ciudadano para sumarse a la diputación federal. Obrador abre puertas y Obrador se perfila con Movimiento de Regeneración Nacional a ser la primera fuerza política en las siguientes elecciones si genera candidatos interesantes, propuestas distintas, campañas fuertes a pesar de contar con recursos muy bajos.
Cárdenas habrá de esperar, mientras ve el luto, la serie de oraciones, los días negros por la muerte del partido que él fundó. Pues un Padre ya no confía en su legado; se ha decepcionado de los ideales sembrados y ve con infortunio la mezquindad que sostiene al grupo consolidado en el poder de ese partido. Y él los quiere quitar, con su fuerza moral y no mediante la democracia. Ahí la incongruencia; sin voto ni elección directa.
Las mafias siguen, pero habrán de andar moribundas entre las memorias de Cárdenas, en el histórico recorrido de su legado y oportunidad para haberse hecho una de las familias más poderosas en cuna del General, Michoacán, lugar de las presas poderosas; de paisajes, de la obstrucción de la derecha para no alimentar el progreso en esa entidad, ahora semilla de auto defensas, cuna de la inestabilidad, fuente de la violencia.
Y por eso y mucho más, el último puño de tierra que termine por enterrar eso de lo que hemos escrito.
Fin.
Erick Xavier Huerta Sánchez
Cárdenas es berrinche, personaje perdido entre principios íntimos ligados a los conceptos de la democracia. Porque Cárdenas quiere que renuncie todo el comité ejecutivo del Partido de la Revolución Democrática por haberse vuelto franquicia política. ¿Pero eso querías no? El pueblo es uno con vicios, valores y cultura; y eso es nuestro pueblo. Es el riesgo de la democracia. Cualquiera se puede hacer del poder si tiene habilidad en la mezquindad de la cultura de los caciques impunes que nunca lograron lo que prometieron como nuevos mesías. Y ahora faltan líderes y sólo Cárdenas nos puede salvar, a todos los de izquierda, al movimiento que fundó. Y el tiempo pasó y desconcertó mucho al joven de ideales democráticos y de deber impuesto por ser heredero de la bandera de uno de los presuntos mejores presidentes que ha tenido nuestra república.
Cuauhtémoc Cárdenas y la gracia de ser el consentido. Con miles de medallas y reconocimientos, y con la frustración de no haber podido ganar la candidatura a Andrés Manuel López Obrador.
Debe doler sentirse superior. Y esos tiempos ya pasaron. La gran cruz de ser el mesías, el único portador de la verdad cuando ganas por primera vez como oposición el distrito federal y haces una gestión buena pero no trascendente. Pierdes ante el candidato ranchero, Fox, y luego vuelves a esperar otros seis años, y no puedes, y no puedes por miles de obstáculos y los cambios de oscilación en los gustos y preferencia del pueblo; además de los nuevos mecanismos de persuasión y propaganda. Cárdenas no puede ganar. Le ha pesado y ganado el tiempo. Y se ha olvidado de los preceptos democráticos. Construiste tus propios demonios y ahora no puedes con ellos. Quieres renunciar. Quieres olvidarte de que fuiste comparsa y contribuiste a la misma hipocresía de promesas y de falsa oposición.
Salinas te persigue en la estela de tu historia. Amigos, compañeros, actuantes, coordinados, piezas fundamentales entre el bien y el mal. Cárdenas, consuélate con haberle entregado al pueblo una nueva oposición y corriente política, que a pesar de todo, lidia y versa con los distintos matices de la nueva república, en un contexto diferente.
No puedes hacer berrinche y renunciar y ya.
Sí, les alcanzó la corrupción pero no eres monedita de oro. Los dirigentes no han sido juzgados, y no están en la cárcel.
¿Qué vio Cárdenas en su partido? ¿Tanta putrefacción? ¿Asco en la forma y la sustancia? Eso son. Y debe haber más líderes, sigue el olvido y continúa el paso a la nueva vida. Pero los has matado con tu decisión, con esa férrea postura, que no sabemos si es consciente ó sólo un berrinche infantil por no darte lo que quieres, como un dictador, como el único poseedor de la verdad. Y callan, callan los miembros por respeto a tu historia, porque no pueden decir las cosas tal y como son porque tienen respeto a tu edad, a tu trayectoria y a tu moral. Sin embargo, esas palabras y esa acción les ha matado. Les ha dejado fuera de todo. Participa tu movimiento como un señalamiento más grave a la descomposición política que da asco al honor y a la dignidad de una patria de líderes que no se merecen, de líderes que encumbran lo peor a representar.
Incongruencia de un líder moral que ostenta la verdad absoluta y que dicta acciones como un Padre celestial. Insensibilidad y falta de maniobra política en el partido y plataforma que abandera el movimiento del hombre que le fundó y les acusa de corrupción y prostitución política. Y la muerte de la magia en un pueblo que vive la decepción.
Y viene la desbandada.
Ahora Marcelo Ebrard se hace a un lado y asocia su movimiento progresista a movimiento ciudadano para sumarse a la diputación federal. Obrador abre puertas y Obrador se perfila con Movimiento de Regeneración Nacional a ser la primera fuerza política en las siguientes elecciones si genera candidatos interesantes, propuestas distintas, campañas fuertes a pesar de contar con recursos muy bajos.
Cárdenas habrá de esperar, mientras ve el luto, la serie de oraciones, los días negros por la muerte del partido que él fundó. Pues un Padre ya no confía en su legado; se ha decepcionado de los ideales sembrados y ve con infortunio la mezquindad que sostiene al grupo consolidado en el poder de ese partido. Y él los quiere quitar, con su fuerza moral y no mediante la democracia. Ahí la incongruencia; sin voto ni elección directa.
Las mafias siguen, pero habrán de andar moribundas entre las memorias de Cárdenas, en el histórico recorrido de su legado y oportunidad para haberse hecho una de las familias más poderosas en cuna del General, Michoacán, lugar de las presas poderosas; de paisajes, de la obstrucción de la derecha para no alimentar el progreso en esa entidad, ahora semilla de auto defensas, cuna de la inestabilidad, fuente de la violencia.
Y por eso y mucho más, el último puño de tierra que termine por enterrar eso de lo que hemos escrito.
Fin.
Erick Xavier Huerta Sánchez
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