Corazones escritos
Trato de escribir para que se me vaya la vida, para que me llene de sangre de no poder más porque es una inmensa necesidad, como si ahí albergara el sentido de mi existencia y a través de eso pudiese yo encontrar la forma de mirar el futuro, sentirme más seguro y resguardar al amor de mi vida. Y después de escribir miles de hojas, encuentro a través de sus letras la conducción de mis manos a escribir su nombre tenue y fugaz, que rompe los paradigmas de mi pensamiento basados en la experiencia y las fortunas de haber sentido amor con una estela de lo que siempre no fue. Escribir me ha vuelto un alquimista, y para lograrlo me he tenido que equivocar. He tenido que descomponer las palabras, su significado y olvidarme de mi existencia, del tiempo, que estoy vivo y que late un corazón necesitado de sangre y oxígeno, con recuerdos de haber querido morir para no crecer, para no lidiar con la responsabilidad de ser alguien que ama demasiado, aguardando siempre los tiempos para expr...