Lo malo también es bueno.
Lo malo también es bueno;
o como decía Arjona: "Lo que está bien está mal"
¿Ya van a dejar de leer?
Ser justo, aveces implicar arriesgar la felicidad y sentirse un poco triste.
Ser honorable. a veces implica arriesgar tu confianza y sentirte un poco fracasado.
Triste y fracasado, las dos emociones te hacen sentir vivo y cuestionan tu valor, te hacen perder un poco las ganas de respirar. Pero te hacen sentir vivo.
Es difícil mantener la fiereza siempre al pie del cañón, siempre al borde del abismo. Es un poco difícil apagar los ruidos que molestan la paz interior. Es un poco difícil hacerte el "vale madres" y ser feliz a pesar de las circunstancias. Es difícil convivir y difícil no ver tus sueños hechos realidad. Es algo difícil de concebir, sentir la impotencia de no estar corriendo a la velocidad que se desea. Y hay que trabajar, no queda de otra, hay que poner en marcha un plan de acción para alcanzar lo deseado. No todos lo logran, ese es el miedo mayor. El miedo es que la mayoría somos comunes y corrientes. Consumimos las películas de las masas, donde el protagonista es un tipo del montón que llega a sobresalir, y esa es nuestra esperanza, que nos suceda.
Ojalá me pase la misma oportunidad que ese perdedor en pantalla. El actor que se hizo millonario al interpretar un personaje que representa a millones, a todos los del mundo. Ojalá me pasara eso.
Ojalá fuera ese cuate que en alguna circunstancia se le mira y se le valora, alguien presta atención y por fin su sed de ser alguien, es saciada.
A la mina chamaco.
Malo es sentirte poco cuando vales igual;
malo es sentirte triste cuando más disfrutan;
malo es estar esperando cuando a otros ya les ha llegado;
Bueno será valorarlo.
Bueno será ser.
Bueno será amar.
Mi presunción de ser un hombre libre también es triste cuando cuento que no soy tan amante como los machistas, una y otra; espero como en las novelas cursis, al amor de mi vida. Pero toda esta espera, sin duda reside, en el sentimiento platónico de que cuando pueda besar, ahí quede dormido en los labios de esa mujer, por siempre enamorado, por siempre enajenado de una belleza que nunca morirá; porque eso soy, un amante en secreto, un poeta que escribe en silencio, en oscuridad cuando nadie ve, que reza y platica con Dios cuando ella duerme tranquila, cuando ella está inconsciente de lo que sucede. Para su fortuna y la mía, cuando pase, habrá valido la pena.
Porque yo amaré a mi manera y ella tendrá un hombre fiel, adorador de su ser en la muerte del tiempo.
Y ahora, a los 24 años, la vida carece de garantías. Hay dudas por los aires de si seré alguien benéfico, por lo menos alguien productivo.
¿Alguien que merece?
En las playas las gaviotas y en mis ojos el misterio y las ansias de Dios.
En la arena del caribe la alegría y en mi boca la palabra no expresada.
En el mar mis ilusiones y en mi corazón, la mujer que aún no beso.
En el océano la criatura, la ballena, el pez y el Léon marino; y en mí alma, el vacío de su contraparte.
Por allá en las veredas blancas, los pies de su amada, el pelo en sinfonía con el viento, el calor por su piel dorada, sus ojos verdes, su arco iris en el cuerpo. El brillo en las uñas de sus manos, sus pasos tan sublimes y tan desoladores a mi vida por aún no poder abrazarla. Mis palabras platónicas, el aprendiz del filósofo perdido en el tiempo.
Me siento triste,
hay desesperanza.
Aveces se me olvida quién soy;
hay momentos donde ya no quiero acordarme de dónde vengo ni quién soy.
A veces quiero ponerle punto final a una historia que comencé a escribir sin darme cuenta, pero si por mí no fue por qué sería yo quien le dé fin.
Mejor continuar.
Mejor,
ser mejor.
Mejor,
aspirar un bocado de aire y nuevamente sentirme vivo y con fuerzas para seguir dando golpes, quitar la maleza y abrir nuevos caminos.
El mundo no es una isla;
más allá de los mares hay nuevos lugares,
nuevas culturas,
nuevos aires,
nuevos ecosistemas,
mejores playas,
diferentes climas.
Un nuevo Yo.
exhs
o como decía Arjona: "Lo que está bien está mal"
¿Ya van a dejar de leer?
Ser justo, aveces implicar arriesgar la felicidad y sentirse un poco triste.
Ser honorable. a veces implica arriesgar tu confianza y sentirte un poco fracasado.
Triste y fracasado, las dos emociones te hacen sentir vivo y cuestionan tu valor, te hacen perder un poco las ganas de respirar. Pero te hacen sentir vivo.
Es difícil mantener la fiereza siempre al pie del cañón, siempre al borde del abismo. Es un poco difícil apagar los ruidos que molestan la paz interior. Es un poco difícil hacerte el "vale madres" y ser feliz a pesar de las circunstancias. Es difícil convivir y difícil no ver tus sueños hechos realidad. Es algo difícil de concebir, sentir la impotencia de no estar corriendo a la velocidad que se desea. Y hay que trabajar, no queda de otra, hay que poner en marcha un plan de acción para alcanzar lo deseado. No todos lo logran, ese es el miedo mayor. El miedo es que la mayoría somos comunes y corrientes. Consumimos las películas de las masas, donde el protagonista es un tipo del montón que llega a sobresalir, y esa es nuestra esperanza, que nos suceda.
Ojalá me pase la misma oportunidad que ese perdedor en pantalla. El actor que se hizo millonario al interpretar un personaje que representa a millones, a todos los del mundo. Ojalá me pasara eso.
Ojalá fuera ese cuate que en alguna circunstancia se le mira y se le valora, alguien presta atención y por fin su sed de ser alguien, es saciada.
A la mina chamaco.
Malo es sentirte poco cuando vales igual;
malo es sentirte triste cuando más disfrutan;
malo es estar esperando cuando a otros ya les ha llegado;
Bueno será valorarlo.
Bueno será ser.
Bueno será amar.
Mi presunción de ser un hombre libre también es triste cuando cuento que no soy tan amante como los machistas, una y otra; espero como en las novelas cursis, al amor de mi vida. Pero toda esta espera, sin duda reside, en el sentimiento platónico de que cuando pueda besar, ahí quede dormido en los labios de esa mujer, por siempre enamorado, por siempre enajenado de una belleza que nunca morirá; porque eso soy, un amante en secreto, un poeta que escribe en silencio, en oscuridad cuando nadie ve, que reza y platica con Dios cuando ella duerme tranquila, cuando ella está inconsciente de lo que sucede. Para su fortuna y la mía, cuando pase, habrá valido la pena.
Porque yo amaré a mi manera y ella tendrá un hombre fiel, adorador de su ser en la muerte del tiempo.
Y ahora, a los 24 años, la vida carece de garantías. Hay dudas por los aires de si seré alguien benéfico, por lo menos alguien productivo.
¿Alguien que merece?
En las playas las gaviotas y en mis ojos el misterio y las ansias de Dios.
En la arena del caribe la alegría y en mi boca la palabra no expresada.
En el mar mis ilusiones y en mi corazón, la mujer que aún no beso.
En el océano la criatura, la ballena, el pez y el Léon marino; y en mí alma, el vacío de su contraparte.
Por allá en las veredas blancas, los pies de su amada, el pelo en sinfonía con el viento, el calor por su piel dorada, sus ojos verdes, su arco iris en el cuerpo. El brillo en las uñas de sus manos, sus pasos tan sublimes y tan desoladores a mi vida por aún no poder abrazarla. Mis palabras platónicas, el aprendiz del filósofo perdido en el tiempo.
Me siento triste,
hay desesperanza.
Aveces se me olvida quién soy;
hay momentos donde ya no quiero acordarme de dónde vengo ni quién soy.
A veces quiero ponerle punto final a una historia que comencé a escribir sin darme cuenta, pero si por mí no fue por qué sería yo quien le dé fin.
Mejor continuar.
Mejor,
ser mejor.
Mejor,
aspirar un bocado de aire y nuevamente sentirme vivo y con fuerzas para seguir dando golpes, quitar la maleza y abrir nuevos caminos.
El mundo no es una isla;
más allá de los mares hay nuevos lugares,
nuevas culturas,
nuevos aires,
nuevos ecosistemas,
mejores playas,
diferentes climas.
Un nuevo Yo.
exhs
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