EL PODEROSO ERICK XAVIER

ERICK XAVIER 

            Miedoso desde chiquillo que a base de golpes y burlas tuvo que hacerle frente a sus temores.
            Novedoso desde siempre con sus ocurrencias e improvisaciones.

Invisible desde primaria, apantallante desde siempre. Actor y protagonista, sorpresivo, impulsivo, tonto y audaz. Miembro eterno de la provincia mexicana; de allí de esos rincones municipales salió a buscar el mundo y empezó a imitar lo que veía en telenovelas de Televisa, en las personas que me rodeaban, mis abuelos, mis primos, los compadres de mis Padres, mis maestros, el director, los cantantes de moda, las tradiciones y ahí empezaba a nacer el cabrón que cuestionaba todo y la rebelión se iniciaba.

Erick con acento de roca y Xavier por su padre pero con X de interrogación y enigma, de tache y de prohibición. Erick Xavier, nombre artístico, perfecto para su lápida cuando parta de este mundo. Solitario y superhéroe como todos los grandes en los comics de Marvel. Fuerte y sin necesidad de afecto como los personajes de Sylvester Stallone: Rambo, Rocky y The expendables.

Alegre y enojón, con furia en el estómago pero sin poderse poner los pelos rubios como Gokú.
Imaginativo hasta lo inconcebible y aún fan de los muñecos de acción, los mismos con los que auguraba milenarias historias en las arenas para el colado de cemento, en el pequeño cuarto de la casa de infonavit, en la alberca de los hoteles y en cualquier parte porque todo era un gran escenario. De ahí tal vez sus ganas de ser actor y andar queriendo improvisar y ser miles de personajes: ser el doctor, el malandro, el estudiante, el genio, el padre, el huérfano, un asesino y un sacerdote. Por eso ser todo y ser nada.

Bailando en su cuarto con la luz de un foco simple y quemador, de los que gastan mucha luz, y en los antros reservado y observando para luego actuar, imitar, burlarse y cuestionar absolutamente todo. Y no soy nadie. Soy Erick Xavier. El de los cuatro acuerdos, el que se asemeja a Woody Allen y al estilo de las rolas de Arjona. El de las psicoterapias por aquello del por qué de Dios y de la existencia sin respuesta.

Soy ese Erick Xavier, el de los conflictos internos y el miedo que induce la vida exterior. Soy el que lucha, el underdog story, el de la superación personal cuando todos le dicen que NO¡.
Soy el poderoso Erick Xavier, el de los días en que contaba con la espontaneidad del ya famoso Adal Ramones o Al Pacino. Soy el Robert de Niro escondido en los cautelosos pasos de un hombre que quiere trascender en la historia, que se quiere absolver por la admiración de los demás, el que se exige demasiado, el que una vez dijo: Ya para qué¡

Un espíritu cauteloso por cuidar más de sí y alejar a la muerte para vivir un poco más, un poco mejor que ayer. Soy el de las fieras locales que compraba las bromas de mal gusto, el negrito que hace caca y la bolsa de pedos que pones debajo de tus cuates y hasta de un pariente para reírte de él. Soy la cumbia y el rock de Elvis Presley.

Erick Xavier es la lucha por la diferencia y la peculiaridad asentando siempre en el gusto común de todos por ser feliz.

Erick es la fiereza por imponer respeto a su persona y los demás, Xavier es el hombre que encuentra justicia en su corazón y alza su espada por trabajar para sí y el mundo. Disfrutar del calor del sol y el rico aire en el caribe que dan las palmeras con su sombra; el agua de coco escurriéndose en mi garganta y refrescando después de haber hecho ejercicio y mis más alegres carcajadas en el miedo y disfrute de los toboganes más altos cuando me aventaba en una dona de colores.

Pero también es maligno, pasado de cabrón por ser ignorante y aprender a malas de los malos, y desquitarme con mis hermanos y hasta vengarme de mis Padres. Sin embargo también vienen las plegarias, el perdón y las paces con Dios para ser hijo pródigo, acceder al reino de los cielos aunque sea un ateo.  Por eso soy el agradecimiento del universo cuando el hijo hace la voluntad de Dios, cumple con su responsabilidad y el día de mañana le ocurren giros que le hacen cuestionarse de nuevo todo: ¿A dónde voy?, ¿Quién soy?, ¿Lo habré hecho bien hasta ahora?, ¿Qué va a suceder con toda esta adrenalina por culpa de lo incierto?

Erick Xavier en la ociosidad y los planes eternos por fundar una empresa, actuar en una película, volverse manager de actores y deportistas como Jerry McGuire. Erick al pie del precipicio y Xavier escalando la montaña como en "riesgo total". 
Sobrevive,
sobrevivir,
crecer,
ser más,
luchar contra la furiosa naturaleza que pone a prueba todo de nosotros.

Las ciudades tan bruscas y Erick soñando en la victoria. Fue difícil hasta ahora y hubo metas cumplidas pero están en el pasado y parecen no valer. ¿A caso no valen los hábitos? Se levanta temprano, hace ejercicio. 
Mi mantra de todos los días: retomar confianza y perderla en un instante para seguir sientiéndome vivo y poner a prueba, toda mi fuerza.
Ser campeón del mundo y luego engordar.
Estar fuerte y luego la vejez.

Los Mayas. Sin muchos romances, diríamos que ninguno. Erick Xavier es la utopía de las historias románticas más aplaudidas en la vida del hombre. La historia me absolverá y deberás creer en los milagros. 

¿A caso no es mi vida sino una serie de aventuras, aciertos y desconciertos?

Acertijos y enigmas sin resolver. 
Sherlock Holmes y la redención de Robert Downey Jr. por una nueva oportunidad en la vida y hace Ironman, se olvida de las drogas y se inmiscuye en el segundo aire y la fuerza de volver a ser actor y agradecer la admiración por sus performances; me emociona y quiero volver a ser actor. Igual que la lucha por rendir cuentas claras y salvar la reputación muerta de Carlos Salinas de Gortari, me dan fuerza y quiero ser un líder político, espiritual y artístico. Por eso escribo y por eso me quedo admirando, escuchando y me pierdo de mi protagonismo. Por eso de mi renuente participación y mis escondites en el anonimato de este misterio que me rodea. No sé a dónde voy.

A la, A la, 
a la mejor debería hacerle caso a mi alma Máter y volverme Steve Jobs, padre casi casi del emprendedurismo. Lucha incesante por ser independiente y ser el mejor en el mercado de su rubro y comprar todo: Disney e innovar en la caricatura, animar y obligar a la sociedad a crear carreras para eso.

Erick Xavier es rocky 2 cuando quiere ser algo que no es y al final encuentra su destino y salta a la auto realización, no me obligues a no ser un campeón.
Erick también es Xavier cuando en rocky 3 se pierde la confianza y en rocky 4 se pelea con certeza y seguridad, con fe y autodeterminación de poseer la victoria.

Es el hombre que cree en los finales y en las medidas injustas para ser justo.
Es el hombre de la letra y la búsqueda por ser parte del duelo de titanes.
Es la lucha por hacer lo que le gusta, por no tener miedo e incluso morir cuando es joven en la pasión de Steve Prefontaine, de SENNA, del Nazareno y de James Dean.

Erick Xavier en los sueños que se van, los que le arrebata el aire y los hombres de la envidia, la locura que ve en el mundo; el terror por los asesinatos y las muertes autoimpuestas. La soledad estremecedora y la impotencia de no ser Dios, no hacer las cosas a su manera, no poder ser más. Es la ilusión de todos los días; es la calma en el brillo del sol, los cielos abiertos, la claridad en los grandes ventanales; la poesía y la admiración en la belleza de las mujeres. La esperanza de un día volverme padre y dar a los hijos virtudes para que sean buenos seres humanos, productivos y necesarios para el mundo. No quiero creer en la poca necesidad que hay de mi persona, de mi indispensable condición para crear vida pero no la poderosa necesidad de una humanidad ávida por mí.  Mi narcisismo y mi humildad chocan, están en conflicto. Mi descripción del mundo en las palabras y esto como oración para que me lo cumpla algún Dios desocupado que habita en el universo. 

¿Es esto una cárcel?

Los prisioneros y Erick Xavier en el mundo de las maravillas silvestres, la hermosura de que sólo sobrevive el más fuerte. Quiero ser de los fuertes.

Es mi amigo, es mi único destino.
Es mi Dios, allí dentro de él le encuentro y puedo platicar. Soy dos en uno. Soy el Padre y el hijo; soy la guía, el consejo y la decisión. Soy una serie de vicisitudes y deliberación por hacer lo mejor. Soy un dilema que está en contante proceso de encontrar la verdad. 

Soy la mirada cautiva de Erick Xavier en ojos de miel que anuncian el estrago de una emoción que conjuga felicidad y pena, tristeza y corazón.

Es el hombre del ruido ensordecedor que causa estrés-
Es el hombre que no tiene consuelo y emite alegrías.
Es el hombre de risas en momentos tristes.
Erick es el Xavier de los amores en la letra de Shekespeare y de la comedia de Jim Carrey para aliviar la rutina.

Con Gritos duraderos de Pedro Infante en la cinematografía más viva de la historia mexicana, Erick Xavier es la fuerza de la distancia de ese legado. Un encanto que solo pocos ven, como los luchadores sociales y la vida en juego por ser feliz en la guerra de guerrillas del Che Guevara y el radicalismo de Fidel Castro.

Más y menos, todo y nada. Un símbolo, un elemento, parte de todo, miembro de un equipo, uno a uno, uno solo, uno de más, más uno y siempre sigue yo y el mundo. Calor y frío y las estaciones del año y la presencia del amor en un momento, no siempre. No todos los años, no siempre. El oportunismo de explosión del volcán y la caza del león a su presa; videntes del futuro o no, Mesías pagados o inventados, leyendas y mitos, Ulises y el caballo de Troya ó el Zorro y las aventuras de Odiseo en la Ilíada de Homero. Hércules y el gladiador de Ridley Scott que ves miles de veces, por siempre hasta morir. Soy un hombre, un humano, un conjunto de moléculas rondando por ahí en medio de las batallas por la convivencia social y en la necesidad de amar y ser amado; de ser productivo, de ser servicial, de ser feliz y un poco menos amargado de todo lo que arrojó los años pasados viles y mezquinos. 

Erick Xavier es eso. 
Tal vez más.



Erick Xavier es un hombre
y lo quiero ver triunfar.



EXHS


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