Noviembre
Noviembre es la antesala del final del mundo, en un año apocalíptico donde todo colapsa.
Noviembre es el mes que me da melancolía y nostalgia, amor de alguna manera misteriosa, una fuerza más apasionante que el mes de febrero. No sé qué podría hacer sin Noviembre, el mes me otorga ganas de voltear a ver la luna llena y pensar y meditar sobre el amor a la mujer.
Noviembre siempre provoca en mí tener ganas de amar para disfrutar en diciembre y recibir el año con más fulgor y agradecimiento por estar aquí en tierra, abajo, en el centro, mirando las nubes y recibiendo del aire lo mismo que respiraron los demás, este ciclo de guerra y paz, asesinatos y ganas de triunfar. Desde Jesús de Nazareth hasta la malicia de Hitler. Tal vez sea por eso que a veces me desquicio y me enojo sin razón, pasa un poco de aire por mi nariz de aquel que inhalara Mao Tse Tung o el Dalai Lama, Barrabás, Moisés y Alejandro Magno. Freud y Beethoven, Buda y Mussolini.
Noviembre en el 2012, con tantas ganas de escribir sin poder dormir pensando en el amor, un tesoro enorme que nadie me puede robar. No sé qué hacer con tanta riqueza. Soy inmensamente rico y no puedo comprender a quién debo de compartir en el sentido de mi condición natural de hombre; como ser social hago lo que puedo, amo en todo lo que hago, controlo mis ímpetus y exhalo amor en la palabra y en el acto de mis manos, mis pasos y mi postura.
Noviembre arroja a Dios sobre mi cien,
hay mucho deseo por amar,
hay muchas ganas por perdonar y por volver a nacer.
exhs
Noviembre es el mes que me da melancolía y nostalgia, amor de alguna manera misteriosa, una fuerza más apasionante que el mes de febrero. No sé qué podría hacer sin Noviembre, el mes me otorga ganas de voltear a ver la luna llena y pensar y meditar sobre el amor a la mujer.
Noviembre siempre provoca en mí tener ganas de amar para disfrutar en diciembre y recibir el año con más fulgor y agradecimiento por estar aquí en tierra, abajo, en el centro, mirando las nubes y recibiendo del aire lo mismo que respiraron los demás, este ciclo de guerra y paz, asesinatos y ganas de triunfar. Desde Jesús de Nazareth hasta la malicia de Hitler. Tal vez sea por eso que a veces me desquicio y me enojo sin razón, pasa un poco de aire por mi nariz de aquel que inhalara Mao Tse Tung o el Dalai Lama, Barrabás, Moisés y Alejandro Magno. Freud y Beethoven, Buda y Mussolini.
Noviembre en el 2012, con tantas ganas de escribir sin poder dormir pensando en el amor, un tesoro enorme que nadie me puede robar. No sé qué hacer con tanta riqueza. Soy inmensamente rico y no puedo comprender a quién debo de compartir en el sentido de mi condición natural de hombre; como ser social hago lo que puedo, amo en todo lo que hago, controlo mis ímpetus y exhalo amor en la palabra y en el acto de mis manos, mis pasos y mi postura.
Noviembre arroja a Dios sobre mi cien,
hay mucho deseo por amar,
hay muchas ganas por perdonar y por volver a nacer.
exhs
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