Mateo

El niño pudo conocer a Dios y cuando lo hizo, comenzó preguntándole: "¿Padre, en mi vida vi separaciones?
-¿A qué te refieres?-Decía Dios con singular sonrisa.
Mateo: No entiendo Dios. No comprendo. Los hombres y las mujeres procrean y en este tiempo llegan a romper su relación, dejan de ser marido y mujer y los hijos siguen siendo hijos. ¿Es que ellos pueden echar por la borda un contrato natural, divino? Ellos procrean un ser y primero, algunos, dicen haber estado de acuerdo de hacerlo y con el tiempo se dan cuenta de que no se aman pero deben de alguna manera, amar lo que fue producto del arranque de su amor. Fue compartido y nacemos seres como yo. Ellos lo rompen Dios pero, ¿Los hijos podemos divorciarnos de los padres? Somos independientes, dependemos en cierto momento de un ser y del otro, otro tiempo y luego ya no los necesitamos, no los queremos, nos fastidiamos. También podemos divorciarnos de nuestro contrato padres-hijos. La madre que amamanta, el padre que guía y luego, estamos por nuestra cuenta. Solos.

Dios: Mateo,
Mateo: No es justo Dios. No es justo Padre. Es una condicionante, es una máxima universal, la procreación tiene el mismo contrato que la unión de los que crean; estamos unidos. Arrepentirse de haber amado es haberse arrepentido de haber procreado, el amor muere, muere por todos lados, no se puede conducir a una eternidad por un solo ser. Los dos forjaron, ¿dónde queda ese acto? ¿Hasta dónde se limita su acción?. Óh¡-rayos¡, sí, eso tomo forma, tiene vida y estará más tiempo que nosotros, hay que ayudarlo, apoyarlo pero nuestros sentimientos han muerto; al morir ellos, muere el ser también, ya no los quiere ver, qué sentido habría por delante si fui una farsa, un simple acto pasajero que tuvo consecuencias, yo. Al diablo los seres humanos. Su moral, una liga que jalan hacia donde les convienes. Ilusos, tontos los que creaste Señor.

Dios: Mateo,
Mateo: Calla, que si bien fui resultado de la experimentación de tu ser. Que si fui eso para que te pudieras reconocer, tener conciencia sobre ti. Hemos sido los que sufrimos tu ambición. Calla y déjame desahogarme.

Mentiras, decepciones;
Me llamo Mateo y es una desgracia,
Haber visto que se amaban, que crean y se arrepienten;
muere el amor por todos lados. Muere de parte de Padres a hijos, los hijos lo sufren y cargan un mar de llanto por todo el calvario.
Son unos farsantes.
Se unen y se separan, a la gracia divina olvidan sus actos, sus promesas. Cobran vida sus anhelos, sus pasiones y después quedan como bestias. Son mejores los animales. Tener razón no ha sido suficiente, es nuestra maldición. Sus divorcios.
Renuncian al amor, renuncian a mí. No creo en sus tonterías. No creo si soy yo lo que alguna vez creyeron. Yo estoy por mi cuenta.

Yo también he querido divorciarme de mis padres.
 adiós.








EXHS

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