Por honor
Cabalgando, yendo por ríos y mares. El tiempo transcurría, crecía el pequeño José María; cuántos años y cuánta amargura vió en cada poblado en el que paraba. Era justo y necesario corromper al gobierno.
Existía mucha pobreza en esa nación, abusaban y no había luces para todos. El egoísmo humano se había convertido en una fuerza impulsora para ver por tu bien. Es bueno tener en cuenta solamente a tu persona. José María no pensaba igual.
El gobierno me ha quitado todo, no me deja ser libre. Las estructuras son para los débiles. Si creemos en la naturaleza, en el bien saber que dentro de nosotros existe el bien; yo les pregunto: ¿Para qué diablos queremos jerarcas?
Vamos, corrompamos todo, si queremos navegar a la absoluta libertad, el único camino es tocar fondo, provocando caos.
-Estás loco-le gritan a José María
-¿loco?, ¿qué es la locura?; ¿puedes catalogar de racional el sistema en el que vivimos?
-es el mejor posible-
Yo no pienso así
-¿Por qué habremos de seguirte-
-¿Por qué habrás de seguir allí, inmiscuido en la inmundicia?
De una u otra manera, la nación siguió a José María. En efecto, tocaron fondo, murieron millones; el mar y la tierra ahora eran de color rojo.
-Nos has enviado a la locura José María-
Yo solamente quiero que vivan, escuchen la voz interior.
-Siempre tendremos normas, maldito anarquista¡-
El pasado nos condena, yo por mi parte me voy. Ahora no existen fronteras, pueden caminar a donde quieran, siempre respeten, no sean indiferentes, ayuden a sus semejantes, trabajen para los suyos. Cada uno desde su trinchera. Repartan la misma comida, den hogar a las familias. Hasta luego, amigos y familia.
José María recorrió la América entera; cuando llegó a la Argentina, se embarcó para Europa.
Pasaron 20 años, llegó a los himalayas. Nadie ha encontrado su cuerpo, nadie sabe de su alma. Los supersticiosos solamente inventan, engañan. Los creyentes formaron templos para su honra. La gente no pudo contenerse. Toda la sociedad caótica que dejó, se perdió, no pudo albergarse. La comunidad recobró la corrupción, volvieron a forjar leyes y se mataban por el respeto de sus territorios.
El trabajo de José María, valió madres. Su espíritu, quién sabe de su espíritu. Quién sabe de su alma. Qué pensaba, por qué luchaba por ello, dió muchas respuestas. Nadie lo entendió o, tal vez, sí, pero cuesta mucho defender las ideas, apartarse de las personas.
Siéntete querido y camina junto a todos. Defiende la mentira que aunque por más de los millones y todos la crean y la instituyan, no deja de ser mentira.
José María, cuál de tus hijos fue en tu búsqueda. Por qué naciste, qué quiso el tiempo que hicieras si toda tu obra se fue a la mierda. José María, ahora estás en el olvido, en la vergüenza y pronunciar tu nombre significa demencia.
!José María¡, pobre persona, que de los sueños se terminaron con sangre, que tu vida no pretendía nada. Que fue un engaño, que tu destino fue malagradecido al verte vivo. Muerto ahora eres más ruin y una porquería para todos.
José María, nunca descansarás en paz, no tendrás armonía.
Te convertiste en carroña, cobarde, altanero. Frustrado.
Pobre José María.
EXHS
Existía mucha pobreza en esa nación, abusaban y no había luces para todos. El egoísmo humano se había convertido en una fuerza impulsora para ver por tu bien. Es bueno tener en cuenta solamente a tu persona. José María no pensaba igual.
El gobierno me ha quitado todo, no me deja ser libre. Las estructuras son para los débiles. Si creemos en la naturaleza, en el bien saber que dentro de nosotros existe el bien; yo les pregunto: ¿Para qué diablos queremos jerarcas?
Vamos, corrompamos todo, si queremos navegar a la absoluta libertad, el único camino es tocar fondo, provocando caos.
-Estás loco-le gritan a José María
-¿loco?, ¿qué es la locura?; ¿puedes catalogar de racional el sistema en el que vivimos?
-es el mejor posible-
Yo no pienso así
-¿Por qué habremos de seguirte-
-¿Por qué habrás de seguir allí, inmiscuido en la inmundicia?
De una u otra manera, la nación siguió a José María. En efecto, tocaron fondo, murieron millones; el mar y la tierra ahora eran de color rojo.
-Nos has enviado a la locura José María-
Yo solamente quiero que vivan, escuchen la voz interior.
-Siempre tendremos normas, maldito anarquista¡-
El pasado nos condena, yo por mi parte me voy. Ahora no existen fronteras, pueden caminar a donde quieran, siempre respeten, no sean indiferentes, ayuden a sus semejantes, trabajen para los suyos. Cada uno desde su trinchera. Repartan la misma comida, den hogar a las familias. Hasta luego, amigos y familia.
José María recorrió la América entera; cuando llegó a la Argentina, se embarcó para Europa.
Pasaron 20 años, llegó a los himalayas. Nadie ha encontrado su cuerpo, nadie sabe de su alma. Los supersticiosos solamente inventan, engañan. Los creyentes formaron templos para su honra. La gente no pudo contenerse. Toda la sociedad caótica que dejó, se perdió, no pudo albergarse. La comunidad recobró la corrupción, volvieron a forjar leyes y se mataban por el respeto de sus territorios.
El trabajo de José María, valió madres. Su espíritu, quién sabe de su espíritu. Quién sabe de su alma. Qué pensaba, por qué luchaba por ello, dió muchas respuestas. Nadie lo entendió o, tal vez, sí, pero cuesta mucho defender las ideas, apartarse de las personas.
Siéntete querido y camina junto a todos. Defiende la mentira que aunque por más de los millones y todos la crean y la instituyan, no deja de ser mentira.
José María, cuál de tus hijos fue en tu búsqueda. Por qué naciste, qué quiso el tiempo que hicieras si toda tu obra se fue a la mierda. José María, ahora estás en el olvido, en la vergüenza y pronunciar tu nombre significa demencia.
!José María¡, pobre persona, que de los sueños se terminaron con sangre, que tu vida no pretendía nada. Que fue un engaño, que tu destino fue malagradecido al verte vivo. Muerto ahora eres más ruin y una porquería para todos.
José María, nunca descansarás en paz, no tendrás armonía.
Te convertiste en carroña, cobarde, altanero. Frustrado.
Pobre José María.
EXHS
Comentarios
Publicar un comentario