IMPORTANTE
Es tan importante hacer feliz a una persona que yo no lo sabía, hasta que te vi nacer.
-Te ves hermosa hija mía-
-Todo ha sido gracias a tu apoyo, me ha encantado conocerte y que me lleves de la mano, seas mi mentor, mi amigo y mi Padre.
Mientras bailaban en el estrado comenzó a llover, el sonido no era grotesco, al contrario, hacía armonía con todo lo que sucedía.
El padre tuvo a su hija y perdió a su esposa al mismo tiempo. ¿Sería un intercambio que Dios orquestó?
El padre nunca se quejó, por las noches lloró muchas veces pero nunca maldijo a su señor.
Caminó junto a su hija 18 años, después tuvo que decirle adiós y aparecer a momentos cuando le llamaba su corazón, su vida.
El padre nunca fue tan feliz como cuando veía a su hija sonreír, como cuando organizaba sus fiestas de cumpleaños, como cuando compartía con ella su desesperación por las matemáticas y su pasión por cantar.
El padre nunca fue tan feliz.
La hija se desenvolvió tan bien en el mundo que el padre perdía fuerza y se olvidaba en la penumbra; así es, el padre había logrado invocar el poder interior de su hija para que fuera completamente independiente.
Ahora se había ido su hija y la casa estaba vacía, el intercambio de Dios duró muy poco, su amiga prestada estuvo poco tiempo, su amada fue vehículo para conocer a la que le enseñó tanto, en tan poco tiempo y con gran ternura; que le brindó esperanza y le motivó a seguir viviendo y a olvidar en varios momentos a la que amó con tanta pasión, su mujer.
-Mántente de pie-se decía el padre en su soledad.
Quise mucho a las dos, una me dejó antes y ya no pudo compartir con nosotros la dicha de vernos en este mundo. Me uno al entero universo, me regocijo y, a pesar de estar muriendo, mi alma va saltando de felicidad por haber hecho muy feliz a mi hija.
El padre viajó al otro mundo con la certeza de que había hecho un bien.
EXHS
-Te ves hermosa hija mía-
-Todo ha sido gracias a tu apoyo, me ha encantado conocerte y que me lleves de la mano, seas mi mentor, mi amigo y mi Padre.
Mientras bailaban en el estrado comenzó a llover, el sonido no era grotesco, al contrario, hacía armonía con todo lo que sucedía.
El padre tuvo a su hija y perdió a su esposa al mismo tiempo. ¿Sería un intercambio que Dios orquestó?
El padre nunca se quejó, por las noches lloró muchas veces pero nunca maldijo a su señor.
Caminó junto a su hija 18 años, después tuvo que decirle adiós y aparecer a momentos cuando le llamaba su corazón, su vida.
El padre nunca fue tan feliz como cuando veía a su hija sonreír, como cuando organizaba sus fiestas de cumpleaños, como cuando compartía con ella su desesperación por las matemáticas y su pasión por cantar.
El padre nunca fue tan feliz.
La hija se desenvolvió tan bien en el mundo que el padre perdía fuerza y se olvidaba en la penumbra; así es, el padre había logrado invocar el poder interior de su hija para que fuera completamente independiente.
Ahora se había ido su hija y la casa estaba vacía, el intercambio de Dios duró muy poco, su amiga prestada estuvo poco tiempo, su amada fue vehículo para conocer a la que le enseñó tanto, en tan poco tiempo y con gran ternura; que le brindó esperanza y le motivó a seguir viviendo y a olvidar en varios momentos a la que amó con tanta pasión, su mujer.
-Mántente de pie-se decía el padre en su soledad.
Quise mucho a las dos, una me dejó antes y ya no pudo compartir con nosotros la dicha de vernos en este mundo. Me uno al entero universo, me regocijo y, a pesar de estar muriendo, mi alma va saltando de felicidad por haber hecho muy feliz a mi hija.
El padre viajó al otro mundo con la certeza de que había hecho un bien.
EXHS
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