Los rencores y odios de AMLO
Desde hace mucho tiempo, vengo escuchando la afirmación que acusa a Andrés Manuel López obrador de ser un férreo luchador que se la pasa contagiando odios y rencores. Un hombre que se personifica mesiánico y que sólo ocasiona la polarización de la sociedad.
Sí, eso nos dictan nuestros periodistas, líderes de opinión, que sirven para defender los intereses del "pueblo" según ellos, aunque se confunden en los intereses de la línea editorial o el patrón que les da de comer. De esta manera, recuerden que cuando el diablo te da sustento, éste se convierte en tu Dios, líder, gurú, que hará que le des las gracias para siempre, que le estés agradecido habiéndote perdido porque fue el único que te pudo dar un poco de luz, aunque fuese el mal.
Una y otra vez acusan que Obrador es un obsesivo por alcanzar la presidencia.
Se mofan en su cara y lo catalogan como a un loco; aunque eso es normal en una sociedad que creció bajo la escuela del juicio y del "no". Se mofan en su rostro, pero es normal, pues somos los soberbios que saben "todo", la verdad absoluta, los "educados", los que sí saben que hay qué hacer. Y es normal que tengan miedo o que gusten de echarle en cara que no puede ostentar tanto poder manipulando al pueblo. Pero no vivimos en una sociedad justa.
Si no quieren manipulación, no manipulen. Si no quieren juicios, no enjuicien. Si no quieren mentiras, no digan mentiras. Si no quieren Mesías, no adulen. Si no quieren guías, no formen más. Si no quieren ignorancia, erradíquenla con educación, vuélvanse maestros. Si no quieren polarización, no polaricen.
Porque nuestros periodistas se jactan de tener un juicio de valor, y más los directores editoriales que gozan, incluso, de su columna en la página principal.
Ciertamente se prende la mecha al pueblo, se provoca a la bestia que no se ha calmado desde la revolución que comenzó Madero; pero si el congreso no avala ni respeta los intereses del pueblo, entonces es atinado pensar que son simples empleados, que funcionan como robots, lejos de ser los pensantes y filósofos que necesitamos en un puesto de alto renombre, curules que viven y sirven por las ideas para engrandecer el espectro humano.
exhs
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