Evasión

No logró conciliar el sueño, una fuerza abrumadora de dudas de tristeza por no hallar razones a la existencia, carcome mis huesos y me deja desahuciado, tirado en el suelo, lamiendo la tierra, cogiendo puños de cemento, arrancando mis uñas y dejando sangre a cada rasguño que hago por querer seguir avanzando. Abanico todas mis ideas y no hay quien auxilie este despecho tan profundo y triste que anda en todo lugar, se dispersa y no lo puedo tomar, es imposible capturarlo, me ha deshecho y he quedado abandonado, solo, a la deriva sin ningún susurro de ninguna deidad.

Esperan las estrellas, esperan verme morir y que el nuevo amanecer ya no encuentre viveza en mí, ya nadie quiere andar junto a mí. Los pasos andan por allí, entre pastizales y yo tomo todo lo que pueda, me dirijo al alba, me dirijo a la nada y aún me recuerdo. Justo cuando nací y mi madre pensaba quererme y mi Padre soñaba con mi futuro. Ya no duermo, ando descalzo, desposeído de cualquier oportunidad de lograr afanarme a esta singular sinfonía de cantos silvestres y brillos solares.

Ha sido tanto que mi corazón no percata el trabajo que hizo, mis plegarias a Dios no son escuchadas, inclusive ya no creo ni yo en mí, no puedo considerar que las circunstancias lleguen a ser favorables, he perdido cualquier fe, estoy cansado, abrumado por esta tristeza en forma de flor que adorna mi paisaje. Estoy cansado de las espinas que rasgan mis hombros al caminar; estoy tan cansado que no encuentro motivos para seguir y créeme que he luchado, contra todo y al final estoy aquí, frente a la gran ola que terminará con todo. La miro hacia arriba y viene justamente ahora para aplastar y terminar con mi agonía, con la súbita desgracia que ahoga mi alma y no puedo sufrir más.
Solamente espero tirado en playa, no sentir más.

EXHS

Comentarios

Entradas populares de este blog

México es un país estresado.

La furia.

Una realidad preocupante.