Espíritu nació.
En la patria nació espíritu, en su primer momento miró con ingenuidad y fue presa de mostrar bondad. Le respondieron con golpes y en su frágil forma, la necesidad le generó la construcción natural de una revestimenta de hierro.
Espíritu nació y al transcurrir treinta años, andaba postrado en el trono de la inmensidad, fuerte, con mirada escrutadora que pone a cualquier indomable en la mecedora de la calma. Espíritu nació, el músculo adquirió. Espíritu es hierro y cuando se alza del trono da un paso al frente, mira al cielo, flexiona los brazos, flexiona las rodillas y se impulsa como si fuera a dar un gran salto arriba al universo. Vuela alto, todo en manera vertical hasta llegar al punto de rociar con nubes.
Espíritu nació y gusta ver atardeceres. Espíritu nació y gusta de tener soledad. Espíritu gusta de todas aquellas cosas que le hacen considerar la paz. Espíritu enamora la creación, se le extraña, se le ve pasión al volar. Espíritu camina en la penumbra de los pastizales que tiñen su aurora de naranja. Espíritu clama clemencia.
Espíritu aguarda toda la vertiente posibilidad de navegar en el paralelo universo de las victorias. Espíritu asiente que quiere bondad y no daños. Espíritu nació y andaba por allí.
Espíritu sentado plácidamente a orilla del mar mira los colores que produce la iluminación solar en el agua que llega hasta sus pies, producto de las olas. Espíritu es, sin lugar a dudas, la reciente poesía de ver un cisne nadar en el lago, de mirar nacientes pastizales, de sentir cascadas frescas en paradisiacos lugares no presenciados.
Espíritu está inmerso en ti, en lo no hecho, en el amor escondido, dormido, ausente.
Espíritu debe ser despierto, solo espera los gritos de la pasión y los tratados inmortales que determinan qué andamos, espíritu los clama, ve por ellos, aguarda con paciencia el reojo de tu alma. No le des la espalda pues solo la escucha conectará y despertarás a la realidad.
Espíritu está inmerso en ti, en lo no hecho, en el amor escondido, dormido, ausente.
Espíritu debe ser despierto, solo espera los gritos de la pasión y los tratados inmortales que determinan qué andamos, espíritu los clama, ve por ellos, aguarda con paciencia el reojo de tu alma. No le des la espalda pues solo la escucha conectará y despertarás a la realidad.
exhs
Comentarios
Publicar un comentario