Ella es...
Desde atrás, en las sombras, en el anonimato, sin nombre, con una piel desapercibida, en el bullicio desaparecido, mi alma deambula y vaga adorando a la prisma dorada, a los ojos azules del agua cristalina del caribe. Ella es la denominación del paraíso, y tiene muchos que pueden ocupar ese lugar privilegiado del deber de adorar su piel, el recorrido de su cuerpo con besos y caricias, con poemas que escribes y crean la realidad del amor que deseas vivir con ella. ¿Está bien enamorarme a los 27 años de lo imposible? ¿Está bien enamorarme a los 27 años de un universo que no está en mi control? ¿Está bien equivocarme tantas veces? Fui creado para amar, así lo dice mi corazón. Todos mis latidos y mi sangre corren porque quieren acoger con orgullo y honor el deber de practicar el amor, más el que es dado a una mujer, con nobleza, humildad, con miradas que van hacia ella en formas de poemas, en letras, en magia, en la eternidad. Pero no soy tan bueno con las palabras ...