Un buen hombre.

No era algo muy inusual que me agradaran los detalles de la vida. Las locuras, personas con doble personalidad, asesinos y transgresores de la integridad de semejantes, ellos eran parte de otro universo.

No era algo inusual tener impotencia para hablar. No era inusual respetar y hacer mis tareas. No son cosas inusuales, admirables, el ser amigo y un buen ciudadano. Todo lo que repercute en ser algo poco usual caminar solo, amar las palabras, mirar el cielo. Amar las montañas, querer mis cosas, bromear conmigo, cantar, bailar sin que nadie se dé cuenta e intentar ser lo que creo que es bueno. No son cosas usuales.

Normal y yo simplemente me quedo experimentando, disfruto del viaje lo más que puedo y no pretendo exagerar lo poco que soy. Una parte de la creación que ayuda a que continúe el ciclo maravilloso de seguir siendo. Aún no soy tan fuerte, me preparo para ello si es que no se me interrumpen los actos.
No tengo control de las cosas, todo es más fuerte. Los refugios al miedo los encuentro en mis ilusiones, en los sueños que puedo crear para creer que soy algo más porque, la insignificancia desaparece en las ganas de intentar ser, por lo menos quererlo ser. Algo más, algo poderoso, capaz de cambiar las cosas.

Son despertares de un hombre bueno, sigo haciendo las cosas. No todo me es posible, la vida atenta contra muchos de mis ideales y sin embargo quiero ser, quiero seguir actuando, peleando y disfrutar los pequeños detalles; quiero andar caminando y decidir todo lo que voy hacer, con premeditación para regocijar mi poder de elegir. Son despertares hacia una realidad que no permite estar donde quiero, moverme como quiero, volar, amar a quien quiero en el plano terrenal y tangible. Son todas las cosas que no puedo palmar. No ha importado, quedarán los instantes en que mis sueños ya no lo sean porque sí me han escuchado y alguien despierta los sentidos, puedo sentir y ahora sé que estoy vivo...
      Es el nuevo abrir los párpados para asentir la realidad con un solo sentido, lo que activará mis demás habilidades para ser en este mundo. Son las cosas que me provocarán desear y hacer sufrir, todo quedará satisfecho aunque sea por el simple modo de haber estado presente, haber tenido conciencia que viví.

Son despertares de mi corazón porque quiero ser un buen hombre.


Erick Xavier Huerta Sánchez

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