Cuando mi amor sea todo

Cosas pasan, minutos mueren, se desvanecen las historias y los recuerdos se añoran. Porque en la distancia y en el tiempo, los amores se renuevan, crecen, y cada sentimiento es único, cada emoción recrea una nueva realidad. Las cosas no son iguales siempre, siempre parece estreno, siempre es un nuevo momento, eterno, aquí y ahora, y yo, yo te amo, para siempre, en mi añoranza, en mis dibujos ilusorios, en mis pasos, cuando miro al cielo, cuando recorro el mundo, cuando respiro, cuando aspiro a ser más grande, cuando no me doy por vencido, cuando creo en el futuro. Cuando sé que apenas comienza el presente, cuando todo se va a renovar, cuando tengo más fuerzas y cuando soy mejor que antes. Cuando todo eso pasa, crece mi amor por ti, crecen mis ganas de estar junto a ti. Cuando pienso que todo ha terminado, regreso a ti. El nuevo hogar, tus ojos, ahí, en el brío de las mariposas, en el encanto de tu necesidad, en la dicha de tu fe, de tu esperanza, todo estará mejor que antes, y despertaremos al sol, con los amores arropándonos, con nuestras creencias renovadas y compartiremos nuestros besos, recorriendo los albergues de nuestra piel, asumiendo nuestras almas, en su más puro estado de contemplación, mirando el amor crecer, transformándonos. 

Así, mis letras recorren un estado diferente de pronunciación, en la eterna conciencia, porque de aquí no te vas, de ninguno de los colores, de ninguna melodía, ni de la música, impregnada en mi alma; por eso te encuentro siempre en todos los rostros, en la humanidad entera. Resumes el mundo en tu ser, en la estructura ósea que posees, en la geografía de tu cuerpo, resumes el universo, y las estrellas, y el mar, y los cielos, y los inventos, la genialidad, los escritos, la imaginación, la realidad, la deidad, lo encuentro siempre en tu melena, por los pasajes de tu piel, tu contemplación y tus anhelos. 

Osaste no creer nuevamente en el amor, y lo pediste a los cielos, y ahora nos hallamos en esta catástrofe hermosa, en el atónito momento de no poder asimilar que el amor iba a venir hacia nosotros, a sorprendernos, a encontrarnos distraídos, y de pronto despertarnos en tiempos disruptivos, en tiempos de cambios, en tiempos de genialidad, de nuevos inventos, de nuevos pensamientos, en la edad de la ilustración, del brillo, de la luz; las luces nos bendicen en la distancia de las estrellas, y del mismo sol, porque dios cobra vida a través de nuestras ganas por añorarnos, por vivir presas, actores en la obra magistral de la orquesta del amor. Y por eso no podemos escapar, de la maravilla, de la ostentación, la alegría inmaculada, de ascender y subir y subir sin parar, sin detenernos, en el éxtasis. Fuimos bendecidos. 

Cosas pasan, cosas suceden. Ibas a jugar, querías seriedad, y así fue. Te correspondió el amor, nos agarró sin prescribir medidas de cautela para evadir su presencia, ante el temor de fallar, ante el temor y miedo de perder, de perdernos, pero ahora, la gran vida, la gran dicha es que ya vivimos uno dentro del otro, en el silencio, en la ausencia, después de nuestra cercanía, para siempre, en el ahora, sin vernos, sin tocarnos con los ojos y mucho menos con las manos. Después de todo, mi piel, te siente, aquí, recorriendo el cuerpo, besándolo, más allá, dentro, en la profundidades de mi corazón. En las profundidades de mi alma. Por el mundo, por su motor, por la fuerza, en las profundidades del orden que procura el caos, donde ambulan los planetas, donde se siente el fulgor del peso, de la atracción de la gravedad. Así de poderoso es nuestro amor. Así de fuerte son las palabras, el poema que surge de mi intelecto que se expande, más allá de los códigos que me permite mi vocabulario, la formulación de mis contextos y mis pasajes cuando trato de narrar nuestro amor, todo eso explica porque me siento atraído hacia ti. Porque es amor, porque no es un respiro más, ni un momento transitorio.

Mi ciclo culminará contigo, cuando el amor se vuelva todo.

Erick Xavier Huerta

Comentarios

Entradas populares de este blog

México es un país estresado.

La furia.

Una realidad preocupante.