CARLOSFUENTES

Belisario Dominguez, Doctor Honoris Causa, presunto escritor, poeta, amante del cine, esclavo de la novela, flagrante embajador de la patria mexicana. Carlos Fuentes se fue el martes 15 de Mayo del 2012 en el calor del bajío, en el valle de México, se fue levitando la región más transparente.

De París a México y viceversa en las tierras de los mejores amigos. Antes de su partida los siempre reproches y la mirada objetiva del comprometido escritor con la labor social. De pensamiento izquierdista, contrario a la ideología de Acción Nacional, amante de los ideales revolucionarios, de la izquierda que le vio crecer para antes de irse afirmar: "la política hoy es muy pequeña y los problemas del país son inmensos". "Peña nieto ha demostrado su incapacidad intelectual y política y no tiene por qué leerme..."

Se fue sin más.
A los 83 años, en el segundo trimestre del año, a mediados de mayo en la mañana, dejando de lado a la mujer que englobaba a las demás: Silvia Lemus. Pero era necesario amor, para reencontrarse con su hijo, el que se identificaba con James Deen, con los hombres que muerieron jóvenes. 

Carlos Fuentes siempre presumió ser el mayor ejemplo y la mejor aspiración de mi persona a cómo ser. Escribir y vivir de la novela para trascender en el tiempo y amar, amar a una mujer por toda la eternidad, viajar por el mundo y conocer y ver y opinar porque el escritor se alza sobre el terreno, lo mira y lo juzga por su capacidad de creador, de ser sensible ante las circunstancias sociales y el modus vivendi que impera sobre la humanidad y sobre nuestro particular contexto de tradiciones y herencia azteca, mestiza, global. 

Vienen tiempos diferentes para la humanidad donde los egresados de escuelas beneméritas de Harvard, Brown y Yale no encuentran trabajo. No hay manera de salir adelante y los paradigmas viejos ven su fin, ven su muerte y nosotros los ancianos, los grandes no cambiaremos el mundo porque allá afuera hay otro Plutarco Elías Calles, otro Emiliano Zapata, otro Morelos, otro gran héroe y patriota que vendrá a imponer un nuevo orden de convivencia social, política y económica.

Carlos Fuentes es de mis escritores favoritos, es uno de mis mayores ídolos y por esta fecha es menester de mi persona rendirle homenaje bajo la letra. Por lo menos decir en este apartado cuán inspirado he sido por la obra de Aura y La Silla del Águila, y el coincidente encuentro entre mi lectura actual sobre "En esto creo" y la partida del que marcó una ruta que yo pretendo seguir.

"En esto creo" es una de mis obras favoritas por el amor de cada cosa, lo favorito, lo que define y escribe como ideología concreta para reafirmar su ser, Carlos Fuentes.

Siempre fue un placer saber de él y sentir empatía por sus ideas, sentir los anhelos y la profunda reverencia por un hombre que aus 80 años siempre tuvo una claridad de ideas, un semblante feliz, inmensas ganas de vivir  y seguir en la letra, en la contra natura.

Carlos Fuentes. Historia de un escritor, historia del beneplácito que inspira a otros a seguir, a ser como él en la honorable causa de guiar siempre bajo la objetividad, el análisis histórico, el amor por la patria, por el mundo, por los amigos, por la mujer y la basta creación entre Dios, yo y aquél.

En mi novela se asienta su legado, la pasión por el papel, tinta, el fluido de la mano al trazar una sílaba y el conjunto que forma la palabra.  En mi historia, su recuerdo y el incesante triunfo de sus ideas en mi alma. Carlos Fuentes siempre será un ejemplo a seguir, con esa vida plácida, tranquila y tan cerca de Dios, de lo que pasa ahorita. Esto es vida, lo que está sucediendo, su muerte, el recuerdo, sus palabras, mis escritos, su lectura, la mía, la añoranza y el sentimentalismo por la nostalgia de un grande que se fue encumbrado en la gloria de lo que más aspira ser el ser.

Soy un lector apasionado, al menos eso quiero ser,
quiero ser como Carlos Fuentes,
el mejor novelista mexicano.



Erick Xavier Huerta Sánchez.

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