En el verso...

Flotaba en el agua de repente;
no tenía sentido de la razón;
estaba ahí postrado solamente;
la nada y el desolamiento de Dios;

Quería que buscaras debajo de tu almohada antes de morir esas angustias a las que recurrías con total empecinamiento en vez de buscar tu felicidad. Mi felicidad y la de los demás; ahí está resguardado mi poder, mi búsqueda por ser un ser humano productivo y lleno de vivencias que rememoren la originalidad con la que viví.

Mis sueños hechos de papel flotan por los aires, se los lleva el viento sin pedir permiso y me quedo yo sólo mirando como van y tejen dentro de la invisibilidad, tanto que perder y tanto por qué hacer para alcanzar.

Mis amigos. Mis mujeres. Mis anhelos. La utopía que vive en el desolado destino que crea mi desesperanza y la fatalidad que provoca tanto hastío de la maldad. 

Hubo un amigo en mi pasado, nobleza. Noble y atracó con todo lo que era y me convertí en defensor y sufrí todo lo que no debí. Allá portaba las armas como flores y no hacían nada a los arrecifes ni los troncos que molestaban, ni las espinas y mucho menos al cuchillo. El filo que cortó y dejó salir junto con la sangre el veneno que había guardado por tanto tiempo. Y me desangré y perdí el conocimiento de este mundo; me perdí por no saber qué hacer y no entender cuánto quería este personaje que encarno y que me ubica en un destino compartido en las tierras que habité.

Ahora estamos. El tipo está sin cuidado y vuela allá en el desconcierto del que ustedes saben.

Ojalá algún día aterrice porque lo valoro y sé que es un gran tipo.
Merece estar aquí con nosotros; merece que le escuchemos y sobre todo que yo nunca le olvide porque es mi mejor amigo y es mi héroe.
Soy yo.

EXHS

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