Son mis besos.

Cada vez nos damos cuenta de nuestra compatibilidad, en una atmósfera distinta, porque el cielo ha cambiado, aunque no parezca, el aire es otro, y el orden de los planetas es diferente. La tierra se siente transformada, por nosotros, por sueños que apenas se gestan, ocurren y otros que van naciendo repentinamente.

Luz de luz. La luz busca luz, más claridad, el brillo, siempre hablo de eso, recorre mis venas, recorre mi sangre, que es vida, que es fuerza, que es voluntad, y prosigue, escribe, camina, va, construye un destino, imagina cosas, la encuentra a ella, en el recuerdo, en la memoria, la dibuja y la prescribe. Es una estrella guía, del fin del camino, del destino, del lugar al cual se debe acudir para terminar de consentir que el sueño no era solo una ilusión. Es más real de lo que puedes imaginarte. Es más real, y consciente del amor, vive, porque es divina, porque deviene de mi fe. 

En el futuro, yo beso sus manos, porque son tiernas, porque son amorosas, porque acarician lo que quieren, lo que adoran. Porque poseo una enorme sensibilidad y vivo vulnerable ante su belleza, una enorme luz perla que casi me ciega. Así de inmensa es la intensidad con la que flora su preciada figura. De hecho, mira como si fuese deidad, con tanta pureza, como intocable, como presea inmaculada, que evita ser transgredida por el mal, por lo furtivo y lo inverosímil. 

De la oscuridad surgen nuestras manos, y los besos, porque sus labios son apasionados, que hacen danzar a los míos y que sin palabras, le expreso, con saliva, emoción y vida, todo mi corazón. Con esas mismas fuerzas con las que fui invitado a nacer, le sirvo a su cuerpo para ser complemento, para que seamos uno, por las ansias de nuestros corazones por fusionarse. Yo por eso la beso, con tanta vehemencia. 

Mientras lo hago, ella sonríe y mantiene los ojos cerrados. 

En su corazón, siente el llamado, permanente de mi amor.


Erick Xavier Huerta S.

Comentarios

Entradas populares de este blog

México es un país estresado.

La furia.

Una realidad preocupante.