Entradas

Mostrando entradas de octubre, 2014

Cuando te encuentre

La conocí una tarde, muy calurosa, entre egocéntricos, shows, entre la muchedumbre, el sudor del baile, las fachas, las modas. Sus ojos y los míos conectaron, y mis sueños se hacían realidad, y me ponía nervioso cuando se aproximaba a mí con postura recta y dispuesta a tocar mi corazón.  Las sonrisas son benévolas, porque aligeraron mi tensión. Y yo contestaba lo que podía mientras trataba de encontrar nuevamente mi personalidad y mi inteligencia en esa desesperación de ser el hombre más perfecto, con movimientos precisos en la lengua, en el juego de mi rostro. Eso me hacía sentir descompuesto, desfigurado, monstruoso, a pesar de ser hijo de la naturaleza. Ella, era bella, mucho, con pelo castaño que se convierte en oro cuando la toca el brillo del sol, cuando su piel hace contraste y se ilumine en los blancos de los espacios.  La invité a bailar, a pesar de que mis pies, también se desfiguraron, y me olvidaba de lo gran amante de la música y cómo podía yo deslumbrar en...

Abrir los ojos

«Recuerdo que abría los ojos y miraba a mis Padres observarme, asomándose en la cuna, y yo sabía que estaba en el mundo, asumiendo una misión, dispuesto a llorar, dispuesto a sufrir los amores y los embates del espíritu. Recuerdo que era niño y que apreciaba la belleza, y que sabía cuando esperar y cuando saber que no era mi tiempo. Recuerdo, en mis memorias, la imagen fija, las charlas con amigos. Es curioso el destino, es curioso cómo encuentras al amor, cómo buscas en los confines más inexplorados la esencia divina de la llama eterna. Tengo una imagen en mi pensamiento, inamovible, que recorre mis días, que me acompaña en mis glorias, que no me deja conciliar el sueño, que parece inofensivo e intrascendente. Es el recuerdo del amor. Este recuerdo cuenta mi historia. Cuenta la travesía que hice al nacer. Cuenta la forma en que recorrí el mundo junto a mis padres, en mi infancia, instalándonos en el lugar que predijera mi destino. Yo era muy niño, porque tendría a p...

La conclusión

La conclusión quedó en amar con furia, con fuerza, con temperamento, con el alma, con el espíritu, con la tierra, con el mar, con las nubes, con dios, con el espacio, con el universo. La decisión que tomé fue de amar a la mujer que me perseguía con sus ojos claros; que me miraba con avidez de mi amor, con anhelo de tocar mi cuerpo, con ilusión y esperanza de que corresponda a su amor.  La decisión que tomé fue de adorar a la mujer que le gusta que la mire, que le apasiona y que se siente nerviosa cuando me aproximo a ella. Que le gusta que la bese en la mejilla, que saborea el momento, nuestra separación, que aprecia mis poemas, que me exclama a lo lejos. A esa que me admira sin que me haya dado cuenta, que hace caso de su intuición, que le hago despertar cosas bellas, que le hago sospechar del paraíso que habita en la distancia de un beso, en los sueños que nos conectan; en el perfecto juego que hacemos como pareja, con el ensamble de nuestros rostros, de los colores de n...

Sueños y sueños, y tú.

Escucha mis palabras, no sólo a través de este escrito sino en el canto del viento en el viaje astral que atrapa los sonidos y llega a susurrar en tu alma, todo el corazón y el amor que derrocho por ti. Mi más grande recuerdo, mi más bella memoria, la imagen más linda. Que un punto une a otro. La mujer acapara mi vida durante años, y conduce a desangrar mis ilusiones para que despierten otra vez en la luz de otra melena, de otra estatura. Pero no las toco; las amo en secreto. No les digo nada, y luego me arrepiento entre mis sueños, en mis recuerdos, en mis memorias. De pronto despierto, a media noche, o me sumo en los sueños, sin poder escapar. Mi alma une los puntos, y entonces me doy cuenta, con total sorpresa, que dejé ir al amor de mi vida sin darme cuenta. Parecen regaños de Dios, parecen lamentos o una desesperación por no poder armar por completo el escenario perfecto donde deambulo y bailo a la perfección con la contraparte de mi alma. Lo único que me queda por hacer es re...

Duatlón 2014-Cortazar Guanajuato

Existía una carga importante en el cuerpo después de la preparación y competencia en Cozumel 2014, en prueba olímpica de triatlón; y eso también dejó una importante carga de entusiasmo antes del primer duatlón, el doce de octubre de este año, dos mil catorce. Ya había experimentado subir con rabia hasta la cima de la montaña del Culiacán.  Ahora la prueba era diferente, y eso quería.  De pronto me sorprendí con que aquel escrito que revelaba mi experiencia de haber subido hasta la cima del monte del Culiacán, era ahora, un referente y promocional turístico con el que la gente se identificaba y podía motivarse a tener más amor por ese monte, por esas competencias, y por el regalo que experimenta el alma cuando recorre esa vereda de ascenso, de maravilla, esplendor y regocijo. Era la segunda vez que se organizaba la competencia en ascenso, por parte del gobierno en turno del municipio. Y era la primera vez del recorrido del duatlón. Por eso vuelvo escribir, tamb...

Cozumel 2014

Levantamos la iniciativa de salir en búsqueda, otra vez, de la aventura, de la fuerza, de la prueba del espíritu y la conexión más profunda con la naturaleza. Entusiasmado por volver, la energía se contagió a mi Padre y a mi hermano para acompañarme en el viaje a la isla, para competir otra vez. Y con fractura en su pierna, mi madre quiso acompañarnos, y mi hermana se unió al festejo, al viaje que también sería un pretexto perfecto para perder un par de día de clases; para ver a su familia, competir. Y ojalá eso sea entusiasmo suficiente para que ella también se una a la práctica más bella del mundo, al hábito y al modo de vida que festeja nuestra existencia, con tierra, viento y sol. Y había pasado ya mucho tiempo desde la última vez en que tuve competencia. Incluso parecía ya un retirado, un veterano, que le pesan los años y sigue luchando por existir. Pero a penas tenía 27 años y mucha fuerza para seguir moviendo al mundo. Y la aventura comenzó con la fuerza, cobija...