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Mostrando entradas de noviembre, 2013

Cárdenas Incoherente.

Después de haber luchado, harto de la permanencia del PRI, de la autoridad concentrada en un solo partido, levantó un movimiento y dejó un legado, por la democracia, por la libertad. Su Padre fue el gestor de políticas sociales que solventaran la carencias de una sociedad que vivió Vilezas. Se colgó del honor de su Padre, y así prometió seguir ese legado, luchando siempre, con bandera de principios. En el Partido de la Revolución Democrática, subió gente, de todo tipo: borregos, ideólogos, académicos, oportunistas. Un gran partido democrático. El Partido que ostentaba ser mejor que aquel que unificó a los políticos e impuso estabilidad y continuidad en los proyectos.  Hoy, sus militantes se pelean y el hijo del legendario sigue presumiendo que es el único que puede dar unidad al partido, por eso anuncia su posible regreso y no descarta su dirección, a pesar de haber sido ya, en diversas ocasiones, un candidato a la presidencia de la república. El destino no lo ha dejad...

Se muere la realidad.

Sueño, sueño y vuelvo a soñar. La realidad se mostró aburrida y a la mujer de mis sueños le tuve que decir adiós. Ya no aparecía más en la imaginación, en la deidad, en la emanación de la fantasía. Se había ido, para siempre, y me quedé triste, sin nada más a que acudir para evadir la realidad. Ella ya no estaba. Puede ser que se haya ido porque ya no quiso que la imaginara más. Ella se escondía por miedo o porque no era para mí. Ya no podía viajar hasta ella. Todo el mundo que construí a partir de su inspiración se derrumbó, y me quedé sin un mundo. Ya no tenía más resguardo para mi amor. Me quedé desamparado, sin destino, sin esperanzas, sin ganas de vivir. Ya no tenía más amor que complementara y empujara mi vida hacia delante. Se fue. Me tengo que transformar. Mi estancia no es aquí. Estoy de paso. Voy caminando a un lugar. Se fue mi maravilla y tengo que encontrar una nueva, la ideal, la de verdad, mi certeza. Tal vez fui engañado. Debo seguir caminand...

La pena de no verte

Qué gran desgracia querer conectarse con el alma contigo y sentirte tan distante. Estás haciendo tus cosas, como siempre, porque hay que vivir, porque debemos alimentar nuestros objetivos profesionales, porque queremos trascender haciendo cosas realmente buenas, por eso somos así, y por eso no dejamos que la unión forje nuestros destinos, porque estamos tan ocupados viviendo nuestros sueños que nos olvidamos del amor. El materialismo mundano ha hecho que ya no tengamos más fijación sobre nuestros cuerpos, y el alimento al espíritu. Qué lamento me sucede cuando ya no puedo recordar tu figura, cuando ya no puedo escuchar tu voz en mis sueños, cuando mis ilusiones merman todas mis realidades. Al cerrar mis ojos vuelo, vuelo con el alma y traspaso los terrenos que me separan de ti, y llego a platicar contigo, a saber de tus melancolías y tristezas, a saber todo lo que me has ocultado, porque me interesa ser parte de ti, porque no puedo dejar de preocuparme en escuchar todas ...

Te miré desnuda y te reconocí.

Rompan los rayos, y que se quiebren antes de llegar a la tierra, porque el enviado sin permiso ha llegado, despertó a la conciencia y ya no hay nada qué hacer porque todo está escrito y sólo queda escuchar la palabra mientras se expresa. Amo el olor de tu piel, desde las uñas de tus pies, hasta la cabellera en tu cabeza, en el chacra de las luces, donde tus ojos cierran y abren al ritmo de mi pasión, de mi amor por ti mientras te beso toda. Tu boca, tus manos, y acaricio tu belleza. Te amo toda, te amo ahorita, sin haber visto un solo error en tu figura. Eras mi perfección que de tanto amarte perdí cualquier conexión con la tierra, sin haberte si quiera tocado con un abrazo. Te extraño en el olvido que nunca serás. Mis sueños se quedan y prefiero estar dormido. Prefiero imaginarme haciendo el amor contigo, escuchando las palabras de tus sueños. Qué bella¡, y no me había podido fijar en los errores de la geografía de tu rostro, tal vez por esa falta de haber visto que también e...

Palabras para su amor.

–Hola amor– dije con profundidad en mi expresión. –Hola amor– dije, con sutil lástima. –Hola amor– expresé con un deseo de que contestara mi saludo. Cuando está enojado, cuando está deprimido, solo, vacío, con el insulto en la espalda, con el error en los dedos, con el futuro muerto, cuando no hay nada. En esos momentos, le gusta resguardarse en la memoria de su rostro. En el recuerdo del sonido de su voz, porque es ella lo que le da calma, la esperanza de volverla a ver y de cumplir la promesa que nació en su corazón, donde todos, inexplicablemente, no entienden el don de haber sabido, en un mundo de confusiones, que era la otra parte de su corazón. Desea que las palabras lleguen allí, y rompan con sus dudas, con sus prejuicios, con su miedo para que alumbre a la verdad, para que vuelvas a mí.  Cada noche prendo una vela por ti. Cada noche recuesto mis sueños en tu rostro, en la luz de tus ojos. Cada noche ya no quiero despertar a la vida porque estoy eternamente ...