Cárdenas Incoherente.
Después de haber luchado, harto de la permanencia del PRI, de la autoridad concentrada en un solo partido, levantó un movimiento y dejó un legado, por la democracia, por la libertad. Su Padre fue el gestor de políticas sociales que solventaran la carencias de una sociedad que vivió Vilezas. Se colgó del honor de su Padre, y así prometió seguir ese legado, luchando siempre, con bandera de principios. En el Partido de la Revolución Democrática, subió gente, de todo tipo: borregos, ideólogos, académicos, oportunistas. Un gran partido democrático. El Partido que ostentaba ser mejor que aquel que unificó a los políticos e impuso estabilidad y continuidad en los proyectos. Hoy, sus militantes se pelean y el hijo del legendario sigue presumiendo que es el único que puede dar unidad al partido, por eso anuncia su posible regreso y no descarta su dirección, a pesar de haber sido ya, en diversas ocasiones, un candidato a la presidencia de la república. El destino no lo ha dejad...