Entradas

Mostrando entradas de abril, 2013

Honorable buscador del mejor camino

Otro día lleno de dolor. Fui a nadar y mi cuerpo seguía sin movimiento. Me costó mucho poderme dar como el agua y rendir perfectamente como lo he hecho siempre, esforzándome y rindiendo como un buen deportista. Ahora no pude. Los pensamientos negativos habían contrarrestado mis energías más puras. Ahora sé que he sufrido de un colapso poderoso.  ¿Alguien me está haciendo vudú, o alguien me está haciendo brujería? Mi cuerpo se fue abajo y me duelen las tripas del estómago, como si no me haya alimentado en días, no sé qué sucede. Estoy atrapado en un dolor muy fuerte: el estómago, mis huesos, mis músculos, mi cabeza. Tengo dolores de cabeza como si no hubiera dormido en días y un dolor muscular terrible. Se ha colapsado todo. A mis Padres no les importa este dolor. Creen que finjo. Creen que estoy disimulando mi agonía, y que duermo tanto por no querer estar despierto, pero se equivocan, sufro terribles dolores en mi alma que, al parecer, se han impregnado en las células de ...

Después del golpe.

No encontraba mis cosas, alguien las había agarrado sin permiso. Sin trabajo y con la Fe muerta, no había posibilidades de sonreír. El fracaso en mi vida me estaba asfixiando, y era cuestión de horas en que mi cuerpo colapsara de tanta presión. Primero, el pecho empezó a presionarse y todos mis músculos se tensaron, de tal manera que empezaba a quedar inmóvil. Y me fui a correr, porque eso me gusta, pero yo ya no quería vivir, y mis pasos se alentaban, y corría como anciano, y respiraba lento y dejé de caminar porque había perdido las ganas, y en cada paso me repetía lo mismo: "eres un inútil, inservible, un fracaso, sin voluntad ni respeto". No podía seguir, no había un ser en la tierra al que fuera importante sin ese título que te consigue amor en automático: "hijo, nieto, sobrino, compadre", pero no amor. El amor, y mi representación para que alguien me amase es algo que te hace forjar los vacíos y la niebla para no caminar bien. Sin dormir, y ahora sin ganas...

Quiero el poder, y quiero mi libertad.

¿Nos vamos a morir todos? Sí. Y sin duda ignoramos eso, todo el tiempo, cuando insultamos a los demás y a los que más queremos; aunque a veces nos molesten invadiendo nuestro espacio y siendo indiferentes ante las calamidades que vivimos muchos de nosotros. La búsqueda de nuestra identidad, nuestra forma de ser y el rol que jugamos en la sociedad se ha convertido, para muchos jóvenes, un abismo sin salida. Trabajamos y hacemos camino al andar, pero no siempre hacer lo que se nos exige, es suficiente.  Hice lo que mis Padres, Dios y la sociedad pidieron. Y no he logrado nada, más que perderlo todo. Me veo como un tipo sin cauce, sin río, sin ganas y en constante frustración. No hay para mí nada de apoyo de parte de mi familia-todo es de dientes para afuera. Me tienen en una especie de letargo donde nadie quiere que despierte pues todo el escenario podría cambiar. No sé a quién acudir para salvarme. Estoy constantemente estudiando y siempre está detrás mi Padre y mi Madre, como ...

Amante amor

Hola, mi presentación puede resumirse en "un chico que hace cosas". Continuamente aprende a hacer cosas, a leer y aprender nuevos idiomas y formas de pensamiento, cómo funciona el mundo y cómo puede hacer mejores contribuciones, además de orar persistentemente para encontrar la verdad y el sentido de mi vida que tiene que ver con todo-cómo concibo el mundo y cómo me relaciono con los demás en un complejo heredado del pensamiento de mis ancestros y cómo me dijeron que tenía que reír y cuándo debía llorar. Un día deambulaba por la calle con jeans, una playera y unos convers, por eso de que me había aburrido el protocolo del vestido, el traje y la formalidad. Ya no era yo más nadie que un nombre que flotaba por el aire sin sentido ni música. Era uno más. ¿Cómo podía alguien amarme si las personas que debieron hacerlo me abandonaron? ¿Cómo podía yo merecer ser querido por el mundo si estaba apartado y cuando me acercaba me sentía mal del alma? Dios me debía muchas respuestas...

Sin definición.

9 meses, gestando un bebé, pronto a nacer. Si no encuentro trabajo, ha sido porque para mí parece una eternidad y para el espacio, es sólo un segundo. 9 meses. Mis plegarias parecen el recital de un loco. Una y otra vez pido sin que me sea concedido. Me comparo con grandes mentes a mis 25 años y me frustro. Quiero borrar todo mi historial creativo, porque siento que no vale para nada. Tengo la sensación que perdí el tiempo estudiando lo incorrecto y admirando personajes erróneos. Tengo una etapa que me confunde sobre quién soy y quién seré. Nuestro futuro es muy extraño, y no sabemos qué pasará.  En la soledad uno plantea premisas que sugieren el mejor camino qué tomar, pero estamos a expensas de la mano de Dios y del cambiante panorama que mueve el piso en donde nos encontramos. 25 años y no tengo definición. Es lamentable estar sin escuchar, sin oír y ver. No puedo palpar la tierra en la que me encuentro, sólo me gritan a lo lejos, mis Padres, sin importar dónde esto...

Mediocre capitalista

Me volví un hombre muy muy solo. Y la existencia me orilla a pensar fríamente en mí, como un tercero, un desconocido. Y me crítico como lo hacen la mayoría de las personas. Me enjuicio y dictamino sobre mí lo peor, como todos, como los envidiosos, los rencorosos y los estrictos. He sido tan estricto conmigo que no he dado la talla del individuo que quiero alcanzar a ser.  Soy el padre y soy el hijo. Desobedezco mis propias órdenes, mando y ejerzo las responsabilidades que me dictamino, y el padre y el hijo, a veces se quieren, a veces son flexibles y dan cada uno de sí, lo mejor. Pero no es suficiente. Esta doble esencia que habita en mí, el que me regula y el que obedece, no ha logrado plasmarse como la idea que quiere: ser grande y feliz. Y estar rodeado de los que auguran disfrutar los mismos placeres. Hay un universo que desconozco y un sin fin de ideas que no he podido asimilar.  La soledad me ha dejado viviendo en un sitio de confort. ¿Es que será que el hom...

Una visión

Delante de mí hay un desenfreno de posibilidades finitas, nulas, de poca capacidad para lo que puedo hacer o ser. No soy más que el cúmulo de deseos que me ha impuesto un sistema putrefacto que no me deja escapar a la libertad. Me quedé sin amigos. Me quedé sin ganas de besar. Me quedé sin trabajo. Me quedé sin aspiraciones. Me quedé sin dinero. Me quedé con pensamientos en nada. Me quedé sin Dioses. Me quedé sin las tardes de amor. Me quedé sin amigos. Me quedé sin aspirar al próximo día, de enamorar a la chica que me gusta. Me quedé sin desear tener el mejor puesto. Me quedé sin ganas de estudiar, de escribir y de leer. Me quedé siendo el objeto fatalista y existencialista de cualquiera que se jacta de la miseria del otro. Me quedé siendo un simple mortal que conoce un par de palabras, que presume sentir a Dios ocasionalmente, y que ve sus sueños tan lejanos e irreales que jamás podrá realizarlos. Esta no es la vida que yo soñé. Este no es el destino que yo quería...