La cultura del esfuerzo

Nos han venido educando con la cultura del esfuerzo, trabajo y más trabajo hasta llegar a una época donde eso no es suficiente, donde no hay oportunidades ni plataformas para desarrollar el talento que hay en nuestros jóvenes. No hay espacios ni áreas de oportunidad para que los jóvenes ejerzan las habilidades y capacidades que, según su corazonada, les llevaría al éxito.

Hablo de manera personal y de forma cruda por la inevitable realidad que tenemos que comprender, si es que queremos que la República y el mundo tengan más progreso y podamos contar con una sociedad basada en la justicia y la equidad para tener una vida digna.

Fui a la feria de empleo, y me tope con una realidad alarmante. A los profesionistas de hoy se les ofrece vacantes de chofer de tortón, veladores, podadores de pasto, cosas operativas y muy rudimentarias que no requieren de análisis ni de métodos científicos, nada que tenga que ver con el esfuerzo de 6 años para culminar una carrera. Y la culpa de todo ésto es de nosotros mismos, sociedad y gobierno, sociedad y la ignorancia, sociedad y la permisiva de abusar de nuestros propias pasiones y falta de objetividad y compromiso con la realidad. 
No estamos hechos para una sola cosa, sino lo contrario, tenemos la capacidad de amarlo todo y de poner nuestra sapiencia en cualquier disciplina, es parte del mundo y de nosotros. No hay nada que no podamos hacer. Sin embargo, la humanidad y la economía han forjado estragos graves que están siendo permeados en la juventud que habrá de tomar las próximas riendas del destino de los hombres. Están mal educados y mal formados, estudiando carreras inservibles para el mundo. Hoy apasionarse por lo que uno supuestamente quiere, no es suficiente. Amar no es suficiente. Hoy necesitamos más del deber que las ganas de.

Yo tuve una falta de orientación vocacional por la irresponsabilidad de mi escuela y por el amor de mis padres, que querían que fuera feliz-algo que nublaba su vista de la realidad que me aquejaría en mi futuro. 
Yo quería ser actor, como Gael, pero no quería dejar de tener una experiencia universitaria. Ingresé a la escuela que consideré mejor plataforma para emprender un vuelo lleno de oportunidades laborales, y verme como un profesionista consagrado, con un buen sueldo y haciendo cosas valiosas por el país. Pero no ha sido así. Mi escuela de bachillerato era privada, e incluso abrió la universidad, encuestándonos a todos sobre qué queríamos estudiar; claro, todos respondieron lo mismo: comercio internacional, administración de empresas, derecho, psicología y educación. Las mismas disciplinas que quiere estudiar la mayoría, pero que, para el país, no son necesarias. Hay un excedente fuera de su percepción acerca del porcentaje que ocupan las personas que se matriculan en las carreras universitarias, y siempre son las mismas, como esas que mencioné.

No necesitamos más abogados.
No necesitamos más educadores.
No necesitamos más comunicólogos.
No necesitamos más psicólogos.
No necesitamos más diseñadores gráficos.
No necesitamos más ingenieros industriales.
No necesitamos más filósofos, ni tampoco amantes de las letras.

Las carreras en ciencias sociales y humanidades serán inservibles en los próximos 5 años. Ya tenemos demasiado producto en esas áreas.
Y somos productos, justo como el sistema de producción que salía en la película de Pink Floyd "the wall". Ya no necesitamos vocación, sino obligación, a nuestro pesar, de estudiar lo que verdaderamente necesita el país. Ingenierías en robótica, mecatrónica, electrónica y telecomunicaciones. Lo demás no sirve. Dedíquense a otra cosa, como el 75% de los egresados que acaban haciendo otra cosa que aquello que empezaron estudiando lleno de ganas, de pasiones y sueños. Los sueños mueren y nosotros mismos los matamos. Nuestra sociedad y el mecanismo económico.

La culpa.
La culpa de todo, ya dije, es de la sociedad civil: Instituciones educativas-particulares y públicas. Más particulares que públicas, respondiendo ante la oferta y la demanda:
-¿Qué quieren estudiar los jóvenes?
-lo mismo de siempre
pues dales eso que quieren, aunque no encuentren trabajo y todas las plazas estén ocupadas.
-Psicología, diseño de interiores, gráfico, periodismo, mercadotécnica, contabilidad y finanzas

"Hagan lo que más les apasione jóvenes, aunque no haya empleo para eso"

Vaya inducción e introducción al mundo laboral después de ser timados por un sistema educativo ineficiente e inepto.

El presidente y la secretaría de educación, o sea, el Estado, deben de establecer pautas muy claras apra reformar el sistema del progreso del país y la humanidad, que se basan en la educación. ¿Cómo? Muy sencillo-Marcando los tiempos y la oferta de carreras para egresar individuos que requiera el país en materia de: ingeniería aeronaútica, por ejemplo, o robótica; y cancelando las carreras sobresaturadas que habitan: comunicación, derecho, administración, psicológica, finanzas y contabilidad.

-Detener la producción de matriculados en las carreras sobresaturadas y abrir solamente las carreras que se requieren para los próximos 20 años. Si no es así, jamás podremos tener equilibrio y justicia en los habitantes de nuestra sociedad- No podemos echar todos los huevos a una canasta, ni cosechar solamente tomates si necesitamos brocolí, fruta y toda la gama de verduras. Necesitamos de todo un poco, no solamente tres cosas. Es decir, no podemos sólo producir abogados si necesitamos ingenieros en distintos rubros.

Sobran chistes de abogados y economistas ( que por cierto-hablan y hablan de economía pero no resuelven nada, siempre hay crisis)

Y será mejor decir la verdad a los jóvenes e impulsarlos a que hagan por su país, de acuerdo a la profesión que escojan, a engañarlos que pueden luchar por el mundo con una carrera que les frustrara con el tiempo, por no ser exigida por los hombres y la economía.

La nueva revolución tecnológica ya dejó inservibles a muchas carreras de procesos administrativos. Y ahora, ¿qué van a hacer esos jóvenes?- Pues nada. Estamos transitando a la cultura del ocio donde la creatividad va a ser nuestra única salvación; además del factor que, en este momento, la juventud sobra, somos un pueblo de jóvenes-con una circunstancia alarmante que nos conduce al fracaso- y tenemos que hacer mucho para salvar ese profético y trágico destino. En pocos años seremos una sociedad de viejos y veremos a muchos deambular por las calles, tirados y muriendo, por falta de trabajo y por falta de presupuesto para el seguro social y seguro privado.

Yo era un joven lleno de expectativas y de ilusiones, hasta que choqué contra la realidad y las estadísticas y el contexto socioeconómico y cultural me hicieron despertar. Tal vez me equivoqué de carrera y de universidad. Tal vez me equivoqué en muchas cosas por conseguir un sueño que jamás ve la luz. Pero hoy puedo orientar a las generaciones venideras y podré orientar bien a los que serán mis hijos.

Gracias a la reforma en telecomunicaciones-que necesita varios ajustes-pues ya podemos tener esperanzas en mejores avances. Pero es necesario erradicar a los monopolios que dejan sin oportunidad a las mayorías de tener iniciativa de crear sus propios negocios y desarrollarlos.

Pensé que una carrera, una maestría y diplomados en las mejores universidades del mundo avalarían un perfil que requiere el mundo. No parece ser así.

Gracias a nuestros presidentes, a la sociedad y el mundo global. No hay oportunidad para los jóvenes, aunque suene fatalista. Desde chico escuchaba esa terrible realidad y yo pensaba que era culpa de uno y que a mí no me tocaría vivir esa crisis. Pero hoy estamos más dañados que antes, con millones de jóvenes llamados Ninis, que no saben qué hacer y que se refugian en youtube y las redes sociales, o el narcotráfico. Con suerte, hacer videoblogs te puede dar para vivir si juntas millones de seguidores.

Hoy los jóvenes se pueden esforzar por estudiar dos carreras, una maestría y doctorados y saber 3 lenguajes-cuando en el mundo hay crisis de empleo: Inglaterra, España, Alemania. Latinoamérica, pagaremos lo mínimo y no podrán vivir sino día a día.

Acaban todos en el negocio informal, en adicciones ó, en el narco.

A penas y te puedes mover.

Esta es una alarma porque los tiempos venideros serán difíciles, y la sociedad civil-tú y yo-debemos exigir a las autoridades y a las instituciones educativas, que brinden las carreras que necesita el país-porque sino no habrá inversión privada nacional ni extranjera sino tenemos los recursos humanos capacitados adecuadamente y expertos en lo que se requiere para echar adelante avances tecnológicos en materia de aviación espacial y robótica.

Hablemos con la verdad y no con el dinero en la boca.

Basta de los rectores que invitan a estudiar, sabiendo que no hay oportunidades laborales en el rubro.
Basta de su interés económico, educadores.

Nos estamos quedando atrasados, sin comida y sin dinero. Viene, además, una crisis alimentaria. Y eso que sobran agrónomos. Además de la crisis económica, producto de una burbuja del crédito, donde nadie paga.

Hoy es mejor cambiar de carrera y estudiar lo que necesita cada región y la industria global. Sino no avanzaremos y quedaremos frustrados por no encontrar empleo, no tener dinero ni sueños para seguir avanzando. 


Se nos acaban las utopías y debemos hacer algo.


exhs

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