A quien corresponda
Escribo muchas cosas, pero no puedo con tu nombre.
Puedo pronunciarlo en secreto, con mi corazón, entre gente de confianza, pero no para revelar mi amor por ti; por eso es platónico, tan perfecto que me tortura, me deja sin habla y sin capacidad. No tengo valor para hacerle frente a este amor perfecto que se resguarda en mi pecho y que no quiere ser compartido con nadie. Solo yo sé del dolor que causa, y de mi admiración por todo tu recorrido.
Desgraciadamente pasan los años y más te amo. Te amaré incluso después de la muerte, y eso me aterra. Te amaré hasta cuando ya no sepa de la existencia y de Dios. Y eso me aterra. Ya no puedo mirarte ni saber de ti. Estoy preso en el amor que me hiciste sentir con sólo mirar tu cara. Escuchar tu risa y mirar tus ojos, asintieron que lo mismo sentías por mí, pero no me permití averiguarlo, y me quedaré con la duda, con una simple pizca de Fe por saber si ese amor era correspondido. Me guardaré mis besos que pudieron ser, mis sueños por compartir, mi creencia en ti y en todo lo que pudimos construir.
Y yo creo, que a pesar de todo, y de los métodos científicos, la razón y el existencialismo; creo, que tú también has estado pensando en mí todos estos años. Porque esto no se va, ni lo hará. El destino nos persigue, y nos reencontramos a través del tiempo en diferentes lugares. Es el juego de Dios antes de que el amor, tuyo y mío, se hagan uno.
Te quiero mucho;
pero más que eso;
Te amo.
exhs
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