Destino
Nunca pensé que habría de estar en una posición tan difícil como ahora, no saber qué hacer, sentirme infeliz, tan des ubicado, consternado, preocupado, triste por no tener un panorama prometedor y con tantas dudas por no saber quién soy ni para qué soy bueno.
Las cosas se dan por naturaleza. Los ateos las forzamos porque no vemos señales ni tampoco sentimos un buen cauce de las cosas. Haber querido ser actor, cantante. No sé qué diablos soy. A muchos de nosotros no se nos da tan fácil descubrir, rápidamente, para qué somos buenos, a pesar de las aptitudes, hay inclinaciones y desarrollo de las cosas. Las circunstancias fungen como un buen cauce de la magia para que se den las cosas.
Yo no he tenido la fortuna de saber qué diantres debo ser. Mucho, a pesar de mis ilusiones, he tenido que lidiar con mis demonios, mi temeroso espíritu ante la vida y mi desconfianza ante el ser humano, déspota, engreído, ególatra, enfermo. No todos son así, lo sé, lo he aprendido. Sin embargo las heridas dejan traumas.
Nunca pensé estar descifrando mi existencia en esta edad, 25 años; donde hay todas las energías, toda la potencia y las virtudes para hacer cambiar al mundo, para hacerlo brillar, y en cambio me encuentro desolado, tonto, abrupto, inconsciente, en shock, inmobil, sin poder hacer nada. A penas y puedo volver a hacer ejercicio para sacar todas mis frustraciones. Soy un tonto que no sabe qué hacer. No he podido encontrar mis herramientas ni mi sendero, y un tutor está más lejos de lo que creo. Nadie se apiada de ti aquí. Mi única salida ahora es luchar por el pan en cualquier trabajo, en uno que cumpla con el marco normativo de mi sociedad y de mis capacidades y gustos, estilo de vida y felicidad al alcance. Una casa, perros, ser asalariado y con ideas, sueños de poner una empresa: una panadería, una pastelería, una cafetería, un hotel o tal vez, no sé.
Nunca pensé estar atorado tratando de figurar para qué me hizo Dios, el universo, esta tierra. Sobrevivir no basta, comer no es suficiente. Tengo sueños e ilusiones y muchas maneras de expresarme pero no sé, con todo esto, de qué manera haré felices a los demás, que es mi deber.
A algunos se les da con mucha facilidad, encontrar, a temprana edad, su destino-las cosas con las que uno puede plasmar su espíritu y hacer felices a los demás: música, comercio, producciones audiovisuales, agrícolas, políticas, de literatura y comedia.
Yo, a mis 25 años, trato aún de encontrar para qué se me ha encomendado vivir, y en qué puedo ser más útil. Con qué puedo yo otorgar a los demás, felicidad, y es una búsqueda que no cesa, y que cuando pueda encontrarla, dedicaré el resto de mi tiempo a emplear bien la tarea de dar de mí para la felicidad de los demás; porque en la medida en que yo dé, me será dado; en la medida en que pueda hacer felices a los demás con mis actos, seré feliz, y entonces habré cumplido con mi destino.
Yo, a mis 25 años, trato aún de encontrar para qué se me ha encomendado vivir, y en qué puedo ser más útil. Con qué puedo yo otorgar a los demás, felicidad, y es una búsqueda que no cesa, y que cuando pueda encontrarla, dedicaré el resto de mi tiempo a emplear bien la tarea de dar de mí para la felicidad de los demás; porque en la medida en que yo dé, me será dado; en la medida en que pueda hacer felices a los demás con mis actos, seré feliz, y entonces habré cumplido con mi destino.
Porque en la medida en que yo haga feliz a los demás, seré feliz, y entonces habré cumplido con mi deber, mi destino.
exhs
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