En busca de sus sueños.
Ella sigue provocando los latidos más sublimes en mi corazón. Los mejores días son cuando entro en su recuerdo. En mi vida Dios cobra vida cuando pienso en ella. ¿Habrás leído las palabras que te escribí? Escribí letras para recordarte mi deseo, mis besos lejanos que abundan en el aire sin poder aterrizar a tus labios. Te he escrito porque te amo, porque andas lejos de mí y parece no importarte mi existencia. Cada que paseo por las calles y veo las iglesias, alzo oraciones, peticiones a los Dioses del hombre como el hombre de profunda fe que sí siente las ganas de cumplirse una ilusión: amarte profundamente. Años y días pasan y la vida es un suspiro. Mi vida es tan efímera al igual que la tuya y seguimos separados. ¿Habrá día en que podamos regresar? ¿Habrá día en que por fin despierte en el suspiro del monte de tus rizos? Siempre contenta, siempre feliz, siguiendo tu vida, con tus proyectos, con tu trabajo. Y a mí no me queda más que hacer lo mismo: vivir, respirar, co...