En el verso...
Flotaba en el agua de repente; no tenía sentido de la razón; estaba ahí postrado solamente; la nada y el desolamiento de Dios; Quería que buscaras debajo de tu almohada antes de morir esas angustias a las que recurrías con total empecinamiento en vez de buscar tu felicidad. Mi felicidad y la de los demás; ahí está resguardado mi poder, mi búsqueda por ser un ser humano productivo y lleno de vivencias que rememoren la originalidad con la que viví. Mis sueños hechos de papel flotan por los aires, se los lleva el viento sin pedir permiso y me quedo yo sólo mirando como van y tejen dentro de la invisibilidad, tanto que perder y tanto por qué hacer para alcanzar. Mis amigos. Mis mujeres. Mis anhelos. La utopía que vive en el desolado destino que crea mi desesperanza y la fatalidad que provoca tanto hastío de la maldad. Hubo un amigo en mi pasado, nobleza. Noble y atracó con todo lo que era y me convertí en defensor y sufrí todo lo que no debí. Allá portaba las armas como flores...