EL PAPA QUE VINO A MÉXICO
Argentino, con tono pausado, carismático, sencillito, imponente, una estrella fugaz, brillante, audaz, de mentalidad ágil, clara, fuerte, brillante. El papa es el papa. Pero en México, varios personajes del ámbito "intelectual" y líderes de opinión, periodistas renombrados, han calificado la visita como un simple montaje mediático para salvaguardar la estabilidad del propio presidencialismo que encabeza Enrique Peña Nieto. Y es cierto. El papa no recibió a los padres de los 43 normalistas ni tampoco atacó frontalmente los casos de corrupción vinculados al presidente de la república ni tampoco enunció los atropellos y muertes injustas que han sufrido cientos de periodistas en los últimos meses. Son miles y cientos de casos de violencia. Y de abusos infantiles por parte de pedófilos eclesiásticos impunes. Los normalistas son el spotlight de nuestra coyuntura, pero tampoco deben ser el caso único, son parte de una suma abrumadora de casos de impunidad e injusti...