Permiso para amarte

Reluciendo en mis escritos, tratando de augurar la verdad, de escrutar dentro de mis pensamientos tratando de acercarme al origen de todo, descubrí al amor de mi vida.

¿Qué es el amor? ¿Quién da permiso para amar? ¿Quién logra que coincidamos en el mismo rumbo y nos reencontremos? ¿Es el amor, lo que nos lleva?
¿Por qué descubrí entre mis escritos, mis pensamientos y mi revisión sobre los pasos de mi vida, al amor de mi existencia?
Fue un reencuentro, un descubrimiento, porque el tesoro estaba ahí, en ese lugar de dónde yo quise huir en primera instancia. Y ahora regreso, con tesón y voluntad para triunfar pero, antes que todo, para triunfar en el ámbito de la justicia, como un llamado que me hiciera dios a través de los latidos de mi corazón que me guían en mi intuición y que así trabajo, tratando de escalar, tal vez a menor ritmo, con mayor paciencia, con mayor sabiduría.

Resurjo como el ave fénix. Y me he dado cuenta del amor, y llueven alegrías. Ahora es tiempo de sumar y de recolectar las pasiones. Y ella piensa en mí, recurrentemente, pero ahonda el miedo, habita el pánico. Y sigue su curso, el orgullo y el prejuicio, pero ahora, conmigo, ya no es como antes. Ahora poseo determinación y perdí el miedo, lo dejé atrás hace tiempo. Ahora me lleva la bandera del coraje y la voluntad.

Vas en ascenso, como la vieja costumbre de escalar montañas y de llegar a la cima y de nunca desistir.

La elegancia de hablar, de escribir y sobre todo, de poseer puros sentimientos para ennoblecer al corazón, para hacerlo constructor de realidades. Así serán los besos que recorran tu piel, honrando la delicadeza de tu espíritu. Van a venir las alegrías, la dicha, la pasión, el acompañamiento, la sonrisa, la conexión inmensa con este poder de haber conectado nuestras almas.
Y algo que preferí hacer, después de haber descifrado el conjunto de señales recogidas a lo largo de mi historia, es orar, seguir rezando, aunque parezca ilógico.
Cuando el amor verdadero es y debe ser, aparece la magia. Las buenas virtudes y las energías y la fuerza deambulan alrededor de nosotros, y hacen brillos en nuestros ojos y eso hace que nos reconozcamos y que nos estemos soñando el uno al otro todos estos días de sol y de fulgor en los dibujos de las nubes.

Permiso para amar.
No le pedí al cielo nada y me dio todo. No le pedí nada al camino y me llevó a confines inexplorados, y regresé cuando tendí que regresar. Partí cuando debí hacerlo y amé en el tiempo correcto. Llueve y ejercen las temporadas cuando los climas deben aparecer en el momento correcto, y todo sigue su cauce para mantener el equilibrio del mundo aunque nos duela eso, aunque no lo podamos comprender y aunque a veces sea tan difícil poderlo sobrellevar.


Tienes el permiso de la creación y las gotas del agua caen en la tierra y muchas perforan y se adentran hasta lo más recóndito del centro de nuestro planeta para seguir reavivando y generando vida.
Creo en el destino, y creo que hoy, el sendero que me ha visto crecer abunda en el sentido y se sustenta en el amor, en uno grande y bello, en uno imperecedero, en uno fiel, en uno tan valioso como el arte en la construcción del universo.


Amarte es un deber, es un destino, es un regalo, es lo que es y es lo que será.



EXHS

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