PARTIDOS POLÍTICOS 2015
Yo no quería ser periodista.
Desde niño me gustaba la política, y también he tenido sueños de ser presidente de la república. Eso me llevó a ser un pensador, con limitantes propias de mi edad y de mis circunstancias, pero gracias a ello, ha sido la labor constante de luchar todos los días por mejorar la versión de mi persona.
Siempre fui sensible ante la injusticia y eso incluso, me llevó a padecer mucha soledad. Era un inconforme y un rebelde, que incluso vagó años por la tierra buscando el sentido de la vida. Ese sentido se fue construyendo con el temperamento de aguantar los días que parecían vacíos y cumplir con la responsabilidad que me tocaba, como estudiante, como hijo, como miembro de una sociedad.
Yo no quería regresar a mi pueblo. Yo me fui, un tiempo a Querétaro, a estudiar ciencias de la comunicación y el destino cambió mi rumbo cuando tuve una mayor pasión por los temas de políticas económicas, cuando escribía mis ensayos y reflexionaba acerca de las sociedades y sus dinámicas, siendo reconocido por los profesores que admiraban las frases que imprimía en mis papeles con el argumento que necesitábamos todos co-actuar en nuestro contexto.
Y luego, el sentido patriota y la sensibilidad seguían latentes, cuando escuchaba la imperiosa voluntad en mi corazón que debía hacer algo por mi país. Y se necesitaban profesionales en el ámbito de las políticas públicas; y por eso me fui a Monterrey, y me seguí preparando en el tema de la noble labor del servicio público, de los mecanismos para crear valor público en la sociedad. Y pude ir de intercambio a estudiar diplomados a grandes universidades y yo seguía inspirado, e incluso ya culminaba mi primer novela, porque tenía que publicar ya después de tanto tiempo que frené mis proyectos por darle prioridad a otras cosas. Y trabajé en la zona metropolitana de Nuevo León, en Monterrey, en San Pedro y en San Nicolás tratando de valorar el ejercicio de participación ciudadana a través de la dinámica institucionalizada en el ramo 33 con ejercicio apegado a los lineamientos del artículo 115 constitucional de México donde se explica la ley orgánica municipal que es la célula y el organismo base de la práctica democrática.
Hice también estudios comparados de gobierno entre el distrito federal, el estado de México y Guadalajara, Jalisco. Y después de eso trabajé en el Centro de estudios estratégicos sobre medio ambiente y desarrollo sustentable del Centro Mario Molina.
Y aún con ello, yo no encontraba mi destino. Pero era necesario caminar, seguir escribiendo e intentando hacer cosas.
Mi padre siempre buscó la manera de colaborar con nosotros. Y yo debía responder, pero las dinámicas familiares pueden resultar muy dolorosas y peligrosas en el ejercicio del funcionamiento de una empresa.
Yo entré en 2005 a la universidad y mi ser mutó. No soy el mismo de antes, y esa conciencia fue la que me hizo regresar.
Yo tenía una deuda qué pagar, yo tenía que ser un líder en mi región y en mi ciudad, que me vio crecer, que forjó el carácter que me llevó a recorrer la tierra durante algún tiempo.
Yo regresé a comenzar el liderazgo que brillaría en América Latina, siendo parte del grupo de transformadores de la realidad que nos ha consumido. Mi alma máter se definió en egresar líderes que cambiaran los ámbitos público, privado y social, colaborando en el mejoramiento de la administración pública y las políticas públicas y crear modelos y sistemas innovadores para el desarrollo sustentable de nuestra comunidad.
Siempre he sido una persona íntegra y mis pasos están en esa trayectoria, en esa sombra que muchos han podido palpar. Siempre he sido un hombre ético, y mis estudios y mis maestros y mis protectores afianzaron mi visión humanística. Yo regresé a mi pueblo a ser gestor de cambios.
Yo no quería ser periodista.
Cuando regresé, me encontré con falta de profesionalización. Con una simulación, cosa que ha comenzado a despertar conciencias por todo el país. La mentira y el cohecho están por doquier. Hoy, somos el país más corrupto de la OCDE, estamos en los últimos lugares por la corrupción y el crecimiento del país se encuentra estancado por culpa de ello. Y ya han sido demasiadas las matanzas y al sangre derramada.
Institucionalizaron un sistema depredador, violento.
Cuando llegué a mi pueblo, tenía dejos de tristeza y una enorme soledad.
Creía que todo lo que había trabajado no servía para nada. Pero me puse a trabajar, me puse a hacer cosas para distraerme.
Mis padres tenían un canal sin producción, vacío, con el esfuerzo de mantener a flote un pequeño noticiero que duraba a penas veinte minutos y que tenía una sola emisión los viernes. Y de mi parte no quedaría ninguna falta de esfuerzo por luchar y ser parte de un músculo para hacer despertar la conciencia, de rebelarse ante el sistema, de sacudir las conciencias, de llevarnos al límite, de esforzarnos por leer más, todo lo que podamos. Y ha sido titánico, producir, estudiar, conducir, trabajar en el ámbito administrativo, en los procesos y seguir preparándose intelectualmente. Yo mismo soy muy estricto con mi desempeño y no me gustan muchas cosas que he tenido que afrontar pero debo hacerlo, debo exponerme y soy fuerte, y a veces pierdo un poco la moral ante la limitante de mis alcances, pero cuando recibo un reconocimiento a la labor ardua de comunicar las ideas y de plantear argumentos en torno a los sucesos que plantea el mainstream mayoritariamente, me siento digno y sé que voy por buen camino.
A algún lugar he de llegar.
No es fortuito la conexión de las cosas. Las miradas perdidas que hubo en el pasado, mis enamoramientos, mi vuelo, mis frustraciones, mis deseos y mis anhelos. Todo está conectado.
Hoy, el país sufre. Revisamos de punta a punta y hay corrupción, hay impunidad, hay burla mezquina y hoy todos los candidatos se creen puros y castos. Hoy todos están libres de pecado. Hoy son elecciones, y hoy reina la paz.
De punta a punta, el Estado de Nuevo León tiene una deuda estratosférica, y Tamaulipas viola los derechos humanos y reina la desgracia. En Chihuahua, el gobernador tiene escándalos de corrupción por hacer bancos con dinero del erario. Zacatecas tiene violencia y en el paso Texas siguen las muertes, y seguimos con casos y casos de corrupción. Entre priístas que lideran, que fungen como los tomadores de decisiones que dan rumbo al país, y así con todos, con los dueños de la franquicia del Partido Verde, de los panistas que piden moche y que dejaron una enorme deuda al país con la transición en el 2000, hasta la impunidad y la mezquindad en Chiapas, en Oaxaca, en Quintana Roo, en Michoacán y en Guerrero.
¿Por qué los estados con más pobreza siguen igual?
¿Por qué hoy los políticos creen estar libre de pecado cuando pertenecen a una estructura y plataforma política corrupta que destruye la meritocracia? ¿Por qué siguen mintiendo? ¿Por qué siguen con los mecanismos de coacción y de vileza con sus discursos baratos?
El Presidente tiene señalamientos de corrupción, pero los demás miembros de su partido, están libres de pecado. El país sufre violencia e impunidad. Ser el país número uno en corrupción es injusto.
El uso de la palabra, del recurso de la espada de la palabra escrita y oral tiene que estar activa en la lucha por la justicia social. No puede continuar la estupidez.
Alguien por ahí me dedicó un libro, describiéndome como «futuro paladín en la lucha contra la tiranía de la estupidez»
La clase política hoy me ataca en mi municipio. Los políticos siguen tratando de preservar el status quo. En mi región los periodistas son endebles y esclavos del sistema. Los periodistas en mi región son serviles clientes de la clase política y hacen preguntas sosas y escuetas para enaltecer la figura del político mentiroso.
«Opinión y Libertad» es el proyecto que emprendí con rebeldía, con hartazgo del status quo, de la estructura obsoleta. Hoy es la revolución del intelecto, de las ideas, de la fuerza, de la virtud, hoy vamos a salir a las calles a gritar libertad por nuestros pueblos. Basta del populismo, del pan y circo, del dame y voto por ti.
Los que buscan un puesto político me atacan diciendo que soy un farsante, que soy una imitación barata de periodistas encumbrados, que ataco sin razón. Que debería quedarme callado ante las injusticias y que no debería cuestionar la cosa ética, la justificación del por qué hoy los jóvenes pertenecen a una estructura corrupta donde, en las más altas esferas, impera la impunidad.
Los coordinadores de bancada, los dirigentes de partidos, los senadores, los diputados, dan extorsiones, reciben sobornos, no cuestionan las ideas y siguen por el mismo camino de sólo alzar el dedo en el congreso. Hoy, hay jóvenes que buscan incesantemente ese camino de la mentira, de seguir los "slogans" y el marketing siendo puro aparato mediático sin ideas, sin estructura, sin cuadros y sobre todo, sin honor.
El cinismo me duele.
Hoy, ataca la gente que un día tuvo orgullo y dignidad, ataca porque le darán una "chambita". Aquellos que alzaban la voz, hoy son comparsas del sistema y se les olvida la insensibilidad que ha existido en la falta a la institucionalización y profesionalización de la ley de víctimas, de la injusticia en la guardería —abc—, de la masacre en Ayotzinapa, en Apatzingán, en los asesinatos por «bullying». Y lo único que recibo por respuesta es que el presidente no debe renunciar. Que hay que valorar qué es más malo, ¿violar la ley por implementar mecanismos de coacción al voto como el Partido Verde y sus más de 200 millones de pesos en multas? ¿o si pertenecer a partidos que protegen redes de prostitución por preservar un voto duro y contundente para ganar elecciones?
Despedir y asesinar periodistas es una cosa común en el país y a nadie le duele. Es mejor insertarse en la clase política, fingir demencia y valorar la ética relativa y mejor seguir los lineamientos de Maquiavelo para seguir alimentando el sistema individualista y hedonista que prevalece en el país.
El cinismo comanda y me duele y me entristece profundamente la apatía, el conformismo, la falta de dignidad y de orgullo en la que han caído varios de mis compatriotas, por ser populistas, por ser comparsas de un sistema obsoleto que el día de mañana será su principal enemigo.
No podría dormir, pensando en los chantajes que alguien me hiciere, que no actúo correctamente, que tengo que obligarme a ser una persona corrupta más, que mate mis ideales y que trabaje por un mundo y sistema impune para mis hijos.
Tal vez debería irme, lejos, muy lejos de aquí hasta desaparecer...sin dejar huella.
Pero ese no soy yo.
Mi temperamento y coraje me hace entrenar para soportar las más duras pruebas del cuerpo humano en maratones, en ultra maratones, en triatlón. Dios me ha preparado para soportar la calamidad y para hablar fuerte y con decisión, y he llegado a convertirme en el karma para muchos y el amor llueve y me sigue llevando, escribiendo, deleitando la lucha, mi fuerza, mi virtud y mi coraje.
Por supuesto que valoro y busco ejemplos a seguir.
Mi maestra Magdalena Hernández me enseñó eso y estoy seguro que le honro y le doy orgullo, igual para mis maestros que me vieron crecer en provincia, que fueron comparsas de mi vida, que enaltecieron varios de mis escritos honrándoles por su calidad, su sinceridad y su honor plasmado en la estructura de los textos.
Soy un orgullo para todos los que he conocido en la tierra.
Me inspiran los que trascienden, los rebeldes. El coraje de Ernesto Guevara por llevarse siempre al límite. La leyenda y el mito de Pancho Villa, quien no tenía estudios y se convirtió en héroe nacional y construyó más de cincuenta escuelas, y que amaba la vida. Me inspira la sensibilidad y la visión de la vida de Alejandro González Iñarritu, y su valor intelectual. Me inspiran los que alzan la voz. Me enaltece el alma escuchar la inconformidad de Gilberto Lozano y su constante lucha por rearmar la dignidad que en un momento perdió nuestra patria. Me da fuerza la pelea que da Julián Lebarón por construir una sociedad de paz después de haber perdido violentamente a su hermano en un secuestro. Y hoy hacen ecos esas voces, y sigo la escuela de Oriana Fallaci que fue bandera de ejemplo en el periodismo y la libertad de expresión, que fue referente para creer que esta profesión puede cambiar al mundo.
Confío en que seré un hombre como lo he preconcebido, dulce con los débiles, feroz con los prepotentes, generoso con quien te quiere, despiadado con quien te manda.
Soy seguidor de Carmen Aristegui y también aprendiz de Jorge Ramos. Hoy hace eco la voz de Jesús, rebeldía por cambiar el sistema y la muerte de uno más que gritó libertad y amor, de Moisés que en la montaña dios le dio órdenes para liberar a su pueblo del yugo de la esclavitud de los faraones.
No pretendo ser el único y el mesías. Yo quiero ser quien da más fuerza al músculo de los rebeldes que buscamos transformar al mundo, que peleamos por la justicia, que damos contrapeso, que damos equilibrio a la fuerza.
Quiero que mi sombra sea justicia,
y que me albergue la memoria del honor.
Erick Xavier Huerta Sánchez
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