Mi secreto

Me desterraron del cielo para que viviera como ser humano; y renegaba todo el tiempo y sufría mi soledad y mi vida en la tierra. Y aprendí que aún podía ser mago, y podía encontrar el elixir de la vida, de la eternidad. Podría yo, reencontrarme con aquel que fui en el otro lugar. 
Años sirvieron en gran soledad y frío. Sin calidez del humano, porque yo tampoco quería. Por eso, sin ningún tipo de artificio consciente, fui alimentando en las nubes y en el cielo, todo el amor, de todas mis ilusiones, tanto que perdía la fe a momentos porque pensé que nunca más vendría la lluvia de aquello que puse allá en el techo del mundo. 
Lo que sembré no se cosechaba. Los sueños no retornaban. Los sueños no caían. Los sueños los dejaba en un lugar y me olvidaba de eso.
No veía y entonces me decepcioné, de mi propio trabajo de adornar arriba con mis ilusiones, con todos mis sueños, con mis grandes oraciones.

 El cielo se ve hermoso ahí con mis grandes anhelos, pero sigue sin llover. 

Y fueron momentos tristes, cabizbajos, de perder muchas ganas y de sentirme muy, muy cansado.
Pero no me había dado cuenta, de todo el amor que ahorré allá en el cielo, y que pronto va a llover, en el próximo sol naciente. No imaginaría las venturas y grandezas que estaban por venir después de la llovizna que haría traer el karma, y el regreso del deposito de mi corazón en ese lugar del universo.

Nada es inamovible, todo cambia. Lo único que no cambia es que todo cambia; y vienen, sin arrepentimientos, los movimientos drásticos de transmutación. Todo aparenta ser muy sencillo y algo está muriendo, cambiando de lugar, moviéndose, renovándose. De adentro hacia afuera se construye el mundo. Metafísica y destino, rumbo y sapiencia del universo para mover las cosas en ritmo y momento preciso. Evolucionan las cosas sin retorno, sin aferrarse a moldes y tiempos.

Yo soy.
Yo seré.

No me imaginaba que retornaría todo ese capital de amor a mi vida. Pensé que estaba perdido, ido, alejado, robado, sin repercusiones las grandes pasiones de amor que estuve construyendo a lo largo de mi vida.

El amor estuvo guardando sus grandes capitales en el cielo sin darme cuenta, y pronto va a llover, y cambiara el escenario en la tierra, mi figura y mi devenir y el destino de mis alrededores.

Hoy miré al cielo y eso descubrí.
Era un secreto que albergaban las nubes y las estrellas.
Era un secreto de dios.


EXHS

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