exhs
No sale la palabra adecuada y el pensamiento es un desierto, donde no puede florecer ninguna flor. No impulsa el espíritu, y las ganas de morir relucen más; porque no hay idea ni florecen nuevos caminos. La oscuridad cobija el alma, y se ahoga en el mar; se deja escapar al horizonte, fuera de este mundo. No albergan palabras adecuadas ni ideas precisas. No hay más. La intención de iniciativas no tienen rumbo ni forma. Y sólo queda una esperanza: "el cuento de que Jesús tampoco sabía qué hacer, ni quién era, cuando tenía 31 años". Yo tengo 25. exhs