Nostalgia
Antes,
el pueblo era un lugar místico donde sabía el tiempo y la comida regional.
Antes,
el apellido y la familia era la base de la sociedad y la plataforma para el despegue.
Antes,
se veían las estrellas sin los molestos cables y edificios abrumadores.
Antes,
andaba uno a caballo o corriendo, nadando en manantiales frescos y limpios.
Antes,
el título de doctor, ingeniero, cura, abogado, eran respetables y colocaban a la persona en un lugar honorable; y estos podían ganar mucho dinero, suficiente para estrenar auto cada año y dar alimento a 10 hijos por lo menos, lo único por qué preocuparse era por la infidelidad y cuántas mujeres qué mantener.
Antes,
comprar era un lujo, consumían lo necesario y cuidaban sus cosas para que todo durara.
Hoy,
el pueblo es un infierno, de chismes y extorsiones por parte del narco y el gobierno. Los jóvenes son presa fácil y tienen dos opciones:
-a)crimen organizado
-b)comercio informal
Y es que consumir se ha vuelto lo que nos da calidad de vida por un sistema de competencia brutal. Necesitas saber todo, mandarín, inglés, guitarra, flauta, danza árabe, yoga, natación, triatlón, viajes a europa, la gioconda, libros y libros, kindle, mac, ipod, ipad, ipad mini, itunes, cds, dvds, blu ray, tv, tv estándar, tv led, tv lcd, tv 3d y el reproductor y la consola de videojuegos, xbox, play station, game boy, fifa 2011, fifa 2012, fifa 2012 y resident evil del 1 al 6. Mi crema, mi shampoo, rasurarme, ir al gym, la suscripción al cable, la leche, la proteína, el estreno de batman a las 12 p.m. y mi departamento pent house y un audi del año porque no me siento suficiente y quiero todo, todo¡
Hoy,
ya no se come de forma casera, corremos a la comida rápida, hecha sin amor, hecha por conseguir dinero.
Hoy,
el tiempo es un recurso escaso y no hay tiempo para contemplar. Los hombres y mujeres pasan demasiado tiempo sentados frente a la computadora, 12 horas, 8 horas hablando y planeando y a veces todo el día callados hasta que pueden volver a su libertad. A fin de mes se cumple, 20 mil pesos para volver a comprar.
Hoy,
nadie quiere casarse, y si se hace es por compromiso. Las mujeres disfrutan su libertad y su sexualidad, al igual que los hombres. La pornografía y las series de televisión inducen al pueblo a vivir con mucha más libertad, sin poca lealtad para el sexo sin compromisos, de ahí los amigos con derechos. Nadie dura más de 25 años de casados, se divorcian y se hartan, porque el dinero es factor primordial, antes que el amor. El divorcio separa a los hijos del significado de la familia y todo estalla en histeria.
Hoy,
no vemos el cielo más que en la ventanilla de un avión. Los grandes edificios opacan el manto estelar, los cables ensucian el paisaje y eso deprime, molesta, deteriora el alma; por ello, muchos países ya han impulsado los esfuerzos a dar las instalaciones subterráneas y así tener una vista más saludable.
Hoy,
ya no se pueden las grandes casas, necesitamos departamentos por la concentración brutal de las mayorías en las grandes ciudades.
Hoy,
uno ya no puede correr en la montaña y el campo. Hoy hay que viajar a la naturaleza, escapando del smog, entrar al gym como ratón en una pecera, correr en nuestra rueda, la bici estática y la banda para correr.
Hoy,
un ingeniero, un arquitecto, un licenciado, no valen por su título sino por su negocio. Hoy estudiar no da los suficientes recursos para mantener una familia, y mucho menos 4 hijos. Hoy debemos pensar en 2, máximo tres hijos por aquello de las colegiaturas, el estrés y el poco tiempo que queda para el matrimonio y para la manutención del cuerpo que se deteriora por el consumo brutal de las comidas rápidas.
Hoy,
divorciarse está de moda.
Hoy,
comprar es necesario. No cuidamos las computadoras, la televisión ni el ipod porque el mes entrante esa tecnología está obsoleta. La ropa pasa de moda rápidamente y hay que comprar la nueva línea de abercrombie, el cinturón ferragamo, los crocs y la basura se vuelve toneladas por cada individuo del capitalismo salvaje, que es la mejor alternativa para forjar libertad y convivencia social.
Hoy,
hay más viejos que jóvenes y los jóvenes viven como si nunca fueran a morir, con más desesperanza y cambiándose de carrera cuántas veces desean. Los jóvenes no saben cerrar círculos y mucho menos comprometerse y aquellos idealistas como el che guevara, escasean. La globalización nos ha permeado en relajarnos y consumir y consumir. Ir a starbucks, convivir, mejorar la calidad de vida en un sistema de redes sociales y video, puramente video y dejamos de lado el habito de la lectura y la capacidad de crear, imaginar y no sólo recibir imágenes del exterior.
Hoy,
los jóvenes se preocupan más por las marcas que por una vida de trabajo y honor.
Hoy,
el político, el cura, el abogado, el doctor y el licenciado carecen de respeto por el auge de la corrupción y por sus preocupaciones personales de lograr bienestar individual que colectivo.
Hoy,
es brutal la manera en que hemos sido objetos del consumo, parecemos zombies caminando a las tiendas y platicando sobre los nuevos productos sin pensar mejor en las virtudes más nobles que pueden poseer nuestros hijos, nuestra esposa, nuestro abuelo, abuela y cómo dejar por fin los pequeños actos violentos que desembocan en terribles magnicidios, en gran cantidad de sufrimiento que orilla a las personas a enfermarse o, dejarse morir.
Hoy necesitamos honor,
necesitamos héroes,
necesitamos pasión,
necesitamos contudencia,
necesitamos que despiertes.
Erick Xavier Huerta Sánchez.
el pueblo era un lugar místico donde sabía el tiempo y la comida regional.
Antes,
el apellido y la familia era la base de la sociedad y la plataforma para el despegue.
Antes,
se veían las estrellas sin los molestos cables y edificios abrumadores.
Antes,
andaba uno a caballo o corriendo, nadando en manantiales frescos y limpios.
Antes,
el título de doctor, ingeniero, cura, abogado, eran respetables y colocaban a la persona en un lugar honorable; y estos podían ganar mucho dinero, suficiente para estrenar auto cada año y dar alimento a 10 hijos por lo menos, lo único por qué preocuparse era por la infidelidad y cuántas mujeres qué mantener.
Antes,
comprar era un lujo, consumían lo necesario y cuidaban sus cosas para que todo durara.
Hoy,
el pueblo es un infierno, de chismes y extorsiones por parte del narco y el gobierno. Los jóvenes son presa fácil y tienen dos opciones:
-a)crimen organizado
-b)comercio informal
Y es que consumir se ha vuelto lo que nos da calidad de vida por un sistema de competencia brutal. Necesitas saber todo, mandarín, inglés, guitarra, flauta, danza árabe, yoga, natación, triatlón, viajes a europa, la gioconda, libros y libros, kindle, mac, ipod, ipad, ipad mini, itunes, cds, dvds, blu ray, tv, tv estándar, tv led, tv lcd, tv 3d y el reproductor y la consola de videojuegos, xbox, play station, game boy, fifa 2011, fifa 2012, fifa 2012 y resident evil del 1 al 6. Mi crema, mi shampoo, rasurarme, ir al gym, la suscripción al cable, la leche, la proteína, el estreno de batman a las 12 p.m. y mi departamento pent house y un audi del año porque no me siento suficiente y quiero todo, todo¡
Hoy,
ya no se come de forma casera, corremos a la comida rápida, hecha sin amor, hecha por conseguir dinero.
Hoy,
el tiempo es un recurso escaso y no hay tiempo para contemplar. Los hombres y mujeres pasan demasiado tiempo sentados frente a la computadora, 12 horas, 8 horas hablando y planeando y a veces todo el día callados hasta que pueden volver a su libertad. A fin de mes se cumple, 20 mil pesos para volver a comprar.
Hoy,
nadie quiere casarse, y si se hace es por compromiso. Las mujeres disfrutan su libertad y su sexualidad, al igual que los hombres. La pornografía y las series de televisión inducen al pueblo a vivir con mucha más libertad, sin poca lealtad para el sexo sin compromisos, de ahí los amigos con derechos. Nadie dura más de 25 años de casados, se divorcian y se hartan, porque el dinero es factor primordial, antes que el amor. El divorcio separa a los hijos del significado de la familia y todo estalla en histeria.
Hoy,
no vemos el cielo más que en la ventanilla de un avión. Los grandes edificios opacan el manto estelar, los cables ensucian el paisaje y eso deprime, molesta, deteriora el alma; por ello, muchos países ya han impulsado los esfuerzos a dar las instalaciones subterráneas y así tener una vista más saludable.
Hoy,
ya no se pueden las grandes casas, necesitamos departamentos por la concentración brutal de las mayorías en las grandes ciudades.
Hoy,
uno ya no puede correr en la montaña y el campo. Hoy hay que viajar a la naturaleza, escapando del smog, entrar al gym como ratón en una pecera, correr en nuestra rueda, la bici estática y la banda para correr.
Hoy,
un ingeniero, un arquitecto, un licenciado, no valen por su título sino por su negocio. Hoy estudiar no da los suficientes recursos para mantener una familia, y mucho menos 4 hijos. Hoy debemos pensar en 2, máximo tres hijos por aquello de las colegiaturas, el estrés y el poco tiempo que queda para el matrimonio y para la manutención del cuerpo que se deteriora por el consumo brutal de las comidas rápidas.
Hoy,
divorciarse está de moda.
Hoy,
comprar es necesario. No cuidamos las computadoras, la televisión ni el ipod porque el mes entrante esa tecnología está obsoleta. La ropa pasa de moda rápidamente y hay que comprar la nueva línea de abercrombie, el cinturón ferragamo, los crocs y la basura se vuelve toneladas por cada individuo del capitalismo salvaje, que es la mejor alternativa para forjar libertad y convivencia social.
Hoy,
hay más viejos que jóvenes y los jóvenes viven como si nunca fueran a morir, con más desesperanza y cambiándose de carrera cuántas veces desean. Los jóvenes no saben cerrar círculos y mucho menos comprometerse y aquellos idealistas como el che guevara, escasean. La globalización nos ha permeado en relajarnos y consumir y consumir. Ir a starbucks, convivir, mejorar la calidad de vida en un sistema de redes sociales y video, puramente video y dejamos de lado el habito de la lectura y la capacidad de crear, imaginar y no sólo recibir imágenes del exterior.
Hoy,
los jóvenes se preocupan más por las marcas que por una vida de trabajo y honor.
Hoy,
el político, el cura, el abogado, el doctor y el licenciado carecen de respeto por el auge de la corrupción y por sus preocupaciones personales de lograr bienestar individual que colectivo.
Hoy,
es brutal la manera en que hemos sido objetos del consumo, parecemos zombies caminando a las tiendas y platicando sobre los nuevos productos sin pensar mejor en las virtudes más nobles que pueden poseer nuestros hijos, nuestra esposa, nuestro abuelo, abuela y cómo dejar por fin los pequeños actos violentos que desembocan en terribles magnicidios, en gran cantidad de sufrimiento que orilla a las personas a enfermarse o, dejarse morir.
Hoy necesitamos honor,
necesitamos héroes,
necesitamos pasión,
necesitamos contudencia,
necesitamos que despiertes.
Erick Xavier Huerta Sánchez.
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