TEATREXHS: CRÓNICA DE UNA GLORIA Y UNA DECEPCIÓN.

Mi Padre pasó a visitarme ahora que vivo en Distrito Federal y donde carezco de un destino incierto y, sin embargo, rtengo la clara certidumbre que Dios mueve las piezas para que mi inteligencia sea puesta en práctica en un terreno que desconozco ahora. No sé de mi paradero y, a pesar de ello, tengo la calma de una playa porque de manera misteriosa sé que todo estará bien.

De tal manera que invité a mi Padre a ver la obra de teatro "Amor, Dolor ¡Y lo que traía puesto!", y eso porque se trata de la aparición de una leyenda del cine mexicano, Silvia Pinal acompañada de otras actrices sobrevaloradas y grandes como Diana Bracho, Susana Zabaleta, una regia fresa-Gabriela de la Garza y Mariana Treviño. A los 10 minutos era una pesadilla, pensé que todo cambiaría para bien pero me encontré con una falacia, una estafa, una tomada de pelo.
Francisco Franco dirige esta obra carente de sentido y puesta teatral. Silvia Pinal me merece todo el respeto a su trayectoria pero ya no tiene nada qué hacer en teatro. No tiene retención y pasa toda la obra leyendo, releyendo cada noche un cuento para sus nietecitos o sus amigas abuelitas. Diana Bracho, Susana Zabaleta, Gabriela de la Garza y Mariana Treviño entregan un insulto a la actuación. Son acartonadas en su performance; parecen no saber qué es la interpretación del subtexto y no cuentan con ninguna teoría ni práctica en el manejo de las emociones. Están allí para robar vilmente a personas que van ingenuamente a servir un homenaje a Silvia Pinal. La productora Tina Galindo orquestó una gran estafa usando el nombre de una de las actrices que trabajó con los mejores actores y directores de cine en una época de verdadero sentido y arte.

El guión de esta obra de teatro donde la burla a la esencia de la mujer es una majadería, cuenta con fallas. Un niño de sexto de primaria tiene más sentido de la puesta teatral que el señor Francisco Franco o cualquiera de estas actrices que aquí, son pacotilla. El script maneja robos de tiempo a propósito para que acabe pronto en la resolución de una obra que no deja nada de verdad, solamente estupidez y burla al arquetipo de la mujer. Ellas se paran a bailar sin sentido, leen un libro y se paran a bailar, hacen de todo para perder el tiempo y nosotros estamos sentados tratando de encontrar algún punto de identificación o valor en que nuestro dinero haya valido la pena ser gastado.

Fue horrible, como diría el lonje moco. Las señoras reían de neurosis. Después de una semana ajetreada en que el estrés brutal de vivir en una sociedad amenazante, carente de valores y compasión se hizo resentir ese día en un grupo de espectadores ávidos de alivio, y no lo encontraron. Encontraron una mofada para su tiempo y dinero. Sólo quedaba reír y tratar de pasársela bien en una producción de porquería. Y no es tajante, es que así es.

Por su parte, el tiempo cura, lo cura todo, hace morir lo malo y hace surgir lo bueno, cura la herida y da paso a la recreación y todo por puro placer.

      A su vez, vivo una transición espiritual dolorosa. Fui a aprender teatro y psicomagia con Cristóbal Jodorowsky, en ese momento me di cuenta que había hecho mucho trabajo espiritual y que ahora no era lo que buscaba, mis pasos tenían que ser en otro sentido. Despechado por ver miles de personas sujetas a la orden, sugestivas a que les den brillo y una guía, me fui, me fui deambulando por las calles de la capital.  Estaba transtornado viendo como todos buscan luz en diferentes lados, como surgen y resurgen ideologías y métodos para curar el alma y renovarse, volver en un nuevo plano de conciencia que nos haga sentir felicidad pura y verdad.


No era para mí, de pronto escuché la voz de Dios diciendo un nuevo plan, mis sueños de actor de pronto murieron. Ambulé y de pronto me motivé a ir a una obra de teatro, donde saliera Adal Ramones, qué ironía. 
-Cuando llegué al teatro polyforum Siqueiros, ya no había taquilla, y pregunté al cuate de recepción que cuál obra había hoy, eso porque me dijo que no estaba en cartelera ese día "tiro de gracia", la obra que quería ver, la movieron al miércoles, y en su lugar pusieron BIG BANG BULLY; "¿Y quién sale allí, pregunté con sarcasmo?"-Sepa-me contestó el cuate aseverando que no salía nadie ahí. La sorpresa es que la obra era gratis, no me costaría un peso, era auspiciada por Gerardo Quiroz y CONACULTA. Me animé. Fui a Starbucks a comer un sandwich y un frappé y pensaba en todo lo que me sucedía y el profundo shock en el que estaba a raíz de salir de la sesión con Jodorowsky.

Para cuando entré me topé con unas chavas muy guapas y todo lo admiraba en otro tiempo, todo se movía lentamente y lo podía apreciar como un Dios. Las chicas seguían llegando y había de todo: indies, homosexuales, señores, niños, señoras, amargados, felices pero todo era muy armónico y de pronto me empecé a sentir feliz y una chica dijo que la obra era genial (lo que yo no sabía era que esa chica actuaba en la obra).
Mi sorpresa era que esta obra GRATIS, fue exponencialmente lejos lejos, muy superior, demasiado a la obra producida por Tina Galindo y actuada por la vilmente usada, Silvia Pinal. Aquí fue otra experiencia. El teatro es más íntimo y el guión era excepcional además de tratar una verdad y un sentido de curación a una sociedad sumida en la violencia. Interpretada por actores jóvenes, la obra tenía una vitalidad impresionante, muy ´ritimica, no perdían espacios entre cada acto como la obra ególatra de Mariana Treviño, NO¡-aquí los chavos tenían el brillo de la juventud, la sensación extraordinaria de estar cumpliendo tus sueños, esa vitalidad de luchar por tus ilusiones y hacer lo que te gusta. Y no sé ningún nombre de esos actores jóvenes del anonimato pero movieron profundas fibras en mi alma a comparación del cascajo atmosférico de la soberbia Gabriela de la Garza.

En esta obra, BIG BANG BULLY, usan teatro incluyente, situacional, involucran al espectador, lo hacen vivir las escenas, lo mueven, lo asustan, lo hacen sentir feliz y triste, lo conectan con las vivencias y, en mi particular caso, con mi historia.
"Big Bang Bully" es una obra de teatro con letras mayúsculas, de 10. Gerardo Quiroz es un conocedor y tiene todo mi respeto al igual que la labor de conaculta y el compromiso de estos jóvenes actores, donde, uno de ellos, parecía Frodo-de pronto pensé que estaba viendo el señor de los anillos en vivo¡

Hoy el teatro Polyforum otorga una obra de clase mundial mientras que, el soberbio insurgentes se queda en el robo mezquino, como un lugar carente de valor.
Otra de las cosas es que BIG BANG BULLY es una obra que enseña a economizar y otorgar un producto de enorme calidad. Los jóvenes actores modifican las escenografías, son los acomodadores, los cantantes, los actores, son  y hacen todo; mientras que Mariana Treviño no puede mover una mesa. A penas Gabriela de la Garza puede darle vuelta a una página de ese libro carente de información verdadera, valiosa.

Felicito nuevamente a CONACULTA y a Gerardo Quiroz quienes muestran que el trabajo con amor y felicidad, honroso, hacen de un producto teatral,
un show con gran corazón.


Los quiero mucho lectores. 
Estamos en contacto


EXHS

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