NO VOLVERÉ A MI HOGAR

No volveré jamás a mi hogar donde aprendí que la violencia y la maldición son seres que no son bienvenidos al templo de mi alma.

En los primeros años de vida fui presa de la inercia de las cosas y mis primeros maestros enseñaron lo que les fue dado por sus propios Padres; y aprendí a herir y a maldecir. Aprendí en aquellos días a ser presa de la ira y la mezquindad. Aprendía a ver el infierno y el rojo amanecer en todas las cosas. Hoy he tomado conciencia de aquello y no volveré jamás con esos maestros.

No volveré a la tierra del sufrimiento.
No volveré a la injusticia.

Miraré de frente el nuevo amanecer que brilla en el horizonte y abrazaré mi destino.


EXHS

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