Su disculpa.

Todo iba bien, más que excelente, me preparaba con ahínco y enorme fuerza para seguir siendo fuerte, grande y tenaz y de pronto desperté en un peculiar terreno, un lugar entre realidad y sueño. Todo se vino abajo, perdí el equilibrio, ya no podía articular palabras, no sabía que estaba pasando, no pensaba en absoluto que fuera eso que llaman amor pero, al cabo de un par de días yo quedé sustancialmente enamorado.
     Me enamoré, sí, está bien, es como otro, pareciera que sí, parecieran tantas cosas pero la misma historia quedó tal cual como las anteriores; falta de tiempo, falta de confianza, miedo, dudas y en el último instante saber que ya no se puede vivir sin ella. No sé si habría de pedir perdón a mí, a ella, a Dios, a alguien por haber fallado, por no haberlo podido concretar.....me siento terriblemente defraudado por mí, porque es cuando ya no la vi que me di cuenta que mi alma necesitaba estar a su lado, ya no puedo respirar con la misma facilidad y ahora que no está sólo me queda la superstición....

Sabes, es que cuando le conocí volví a nacer y sí, suena a cliché, suena una historia repetida pero eso paso, volví a nacer, me olvidé de mi pasado, de lo que era, a donde iba y todo era ella, todo el momento, todos los tiempos eran ella y eso, eso es algo muy singular que me amerita que hoy yo esté abrumado y me sienta terriblemente triste, me falta la contraparte de mi alma; eso es lo que siento, es algo genuino....
      De una manera poderosa quedé enamorado y pueden surgir varias cosas de esto pero al final lo que puede suceder, lo más seguro es que aquí quede mi amor siempre esperando, quede guardado por la eternidad, quede frustrado por no habérselo demostrado y eso es lo que más me preocupa. En todos mis años de vida he orado, he tenido la fe y fuerza para creer que existe una fuerza que hace posible estas coincidencias que maquinan para ver constituido la voluntad del destino aunque la vida sigue y a veces ya se olvida uno de hacerlo. 

Pido perdón a quién corresponda, le pido una enorme disculpa y pido, también, a la esperanza, que me guarde oportunidades o que me dé paciencia para esperar el momento en el que debo estar, en el que es adecuado porque al final, lo que he sentido, lo que concibo es una certeza que sólo en esta vida puede apreciarse, percibirse una sola vez. Yo la quiero mucho, la amo y me llena de enorme satisfacción poder, aunque sea, haber estado en ese sueño tan sui generis, tan real que me atrevo a decir que allí nos reunimos por lo menos. Ella y yo estábamos abrazados y yo le contaba cuán enamorado, cuánta profundidad había en mí por amarle, que mi vida ya sólo estaba inmersa en ese lugar nacido de nuestras ilusiones y ella lloraba, me miraba e indagaba en mis ojos buscando respuesta, no creía que yo le profesara tanto y por eso me preguntaba si era posible que tuviera amor por ella-yo le dije que no cabría duda, que cómo puede tener miedo de la certeza que le demuestro....-y ella llora, llora de que tengamos en nuestros labios la verdad de que, a pesar de llegar en tiempos distintos, a pesar de haber caminado por distintos lugares, a pesar de todo, fueron las decisiones las que nos trajeron hasta esta coincidencia que, como he dicho, ha logrado que tengamos hoy en nuestros labios, la capacidad de consumar una sola veracidad de una sola versión, la que es nuestra, la que poseemos individualmente, la que consumamos, la que lograremos, la que sentimos, la que nos espera, la que nos obligará, esa que motivó aventurarnos a vivir, el amor.

Erick Xavier Huerta S.

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