El sueño Mexicano

El sueño Mexicano



Quiero compartirles también el gran mensaje que dio Arnoldo de la Rocha en Monterrey en el XIV Congreso Nacional de BNI México. 

Mucho en la mística de Karla Wheelock, Arnoldo de la Rocha estableció con énfasis «de donde vengo no determina a donde puedo llegar». Un mensaje contundente lleno de inspiración, a través de su propio ejemplo de vida, imprimiendo entusiasmo, fe, confianza y esperanza en la vida que tenemos y en nuestra capacidad creativa y fuerza de voluntad para poder salir adelante, sortear los obstáculos de la vida cotidiana y poder aún contribuir de sobremanera a que todos podamos vivir mejor. 

Arnoldo de la Rocha exhorta a los mexicanos a que conozcamos mejor nuestro país, y a que asumamos el compromiso de construir un mejor México. Es tiempo, dice Arnoldo, de ir formando mejores mexicanos, cuestión que comparto totalmente, justamente por el emprendimiento que he hecho en beneficio de compartir lo que sé y lo que puedo en beneficio de formar más líderes en nuestro país. Además de que hay que recordar siempre que la mayoría de nuestras empresas nacionales acaban cerrando por temas de liderazgo. Hoy lo que necesita México es hablar, enseñar más y compartir información sobre liderazgo. Es una cultura que pide el país. Y solo con más líderes México podrá ser líder. 

Y todos podemos participar. 

Finalmente, el propósito es ser feliz. Que gran resonancia significativa haber podido escuchar esto justamente después del foro que produje enseñando sobre semiología de la felicidad, un constructo de significación que todos podemos aprender, y así poder aprender a transformar nuestras vidas para conseguir nuestra plena realización. 

México está en una buena ruta de desarrollo y se le avizoran mejores tiempos a su dinamismo económico por el acomodo que hoy hay en el mundo. A México le sonríe la suerte. 

En ese sentido, reafirma Arnoldo de la Rocha: «origen no es destino». En efecto, no podemos sucumbir ante nuestras circunstancias anulando por completo nuestra voluntad y capacidad creativa, porque sí se puede, y de que se puede se puede. Recordemos «que lo que el hombre piensa, así es su vida». 

Esta ponencia llena de inspiración me llenó más de entusiasmo porque la mística que asumí hace tiempo es el recorrido que debo seguir, el de generar conciencia social y más hoy por el apremiante reto que tienen las empresas y más nacionales por recobrar el sentido de su existencia y el de trabajar en conjunto por la calidad de vida de nuestros semejantes. 

Recordemos que la tabla de enfermedades en México se ha actualizado y hoy se registran el estrés, el insomnio, la ansiedad, como factores tremendos que minan la calidad de vida de los trabajadores en nuestro país. 

De igual forma, Arnoldo expresó la imperiosa urgencia de hacer conciencia sobre los valores fundamentales del ser humano que han venido a ser opacados por la preponderancia del dinero sobre la esencia de nuestro ser, y eso nos cambia la ruta y la dirección correcta si es que queremos ir en busca de nuestro progreso y evolución como especie humana y como país. 

¿Cuánta gente se enferma por tener poco o mucho dinero? Si la concepción de que el dinero da la felicidad, uno hace todo por dinero, y eso lo lleva conseguir enfermarse de ansiedad, y la ansiedad no da la felicidad. Comprar en exceso lo innecesario, y vivir inmersos en una sociedad que valora más el dinero  que lo esencial. ¿Y cuánta corrupción hay en nuestro país? Siguen apareciendo políticos corruptos que indignan a la sociedad, pero estos políticos corruptos son emanados de esta nuestra sociedad. 

Lo que importa no debe estar a merced de lo que menos importa.

En esta sociedad ha importado preocuparse más por las cosas que hacen los seres humanos que preocuparse más por los seres humanos que hacen las cosas. 

Hoy, las empresas que buscan ser vanguardia deben ir en busca de construir al interior de sus organizaciones esta cultura de liderazgo, para la buena gestión y colaboración en equipo, y porque hoy el 75% de la productividad de las empresas se centran en la comunicación. Esto que lo que valdrá mejora continua y cultura de resiliencia para afrontar épocas y obstáculos en la vida cotidiana. En esta misma mística, Arnoldo de la Rocha subraya, que no basta con ser bueno, porque hay que hacer que los demás sean buenos; y esta es justamente la misiva cuando queremos formar personas líderes en nuestras familias, organizaciones de toda índole, lucrativa o no, pública o privada, estamos en corresponsabilidad por ayudarnos a crecer, porque así trasciende la especie humana en conjunto con su relación con el planeta tierra en este universo. 

Así también, de la Rocha habla sobre la importancia de la unión y la sinergia, y del equilibrio y ecuanimidad que se da entre hombres y mujeres en nuestro país, y en la propia célula de la sociedad que comienza en el individuo hasta llegar al matrimonio como la unión para generar amor, riqueza y familia. Pues no puede haber reparto de riqueza sin primero producirla. 

De igual manera, el especial énfasis de Arnoldo sobre los dueños de empresas y emprendedores, centra indudable atención al requisito del valor esencial de la voluntad por hacer que las cosas pasen pero siempre con la mística esencial de desarrollar las habilidades propias que se requieren en las organizaciones de este siglo que transitamos, «disciplina, liderazgo y visión». Esta es la máxima «las empresas que capacitan a su talento son las que van a sobrevivir». 

¿Qué hacer? Seguir intentando, atreverse, porque, la verdadera alegría, la verdadera felicidad, apunta Arnoldo de la Rocha, en sintonía y congruencia y resonancia con todo el trabajo que he comunicado antes, ahora y que seguiré haciendo, es que la felicidad la encontramos dentro

¿Cuál es la importancia de liderarse a uno mismo? El mensaje al cual me he sumado, va en sintonía con la del empoderamiento, cosa que entraña comprender que nuestro bien individual germina en lo colectivo.

Porque, finalmente en todo acto va en juego todo nuestro ser, y toda acción es reflejo de nuestra conciencia, por eso cabe la concepción de expresar que detrás de todo negocio hay un acto de fe, en el contexto de la concepción de nuestras relaciones humanas, y cómo esos vínculos, aunque sean de comercio, entrañan nuestra capacidad perceptiva de buscar poder ayudarnos a salir adelante y de comprender en conjunto que hacemos lo que hacemos por trascender, colectivamente, porque nos importa nuestra comunidad, nuestra familia, nuestra sociedad, nuestro país y por supuesto nuestra humanidad. 

México, creo en ti. 


Erick Xavier Huerta
Periodista, Consultor y Promotor de Desarrollo Sostenible
Consultor en Semiología de la Vida Cotidiana | Coach en Liderazgo
Socio Consultor de 'The John Maxwell Team' | Maestro e Instructor en la filosofía de Sana Tu Vida de Louise L. Hay
Agencia 'Transfórmate' Consultoría & Coaching


Erick Xavier Huerta Sánchez


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