Podemos vivir en paz.

Podemos vivir en paz.




Los nudos de significación producen heridas emocionales, recuerdos hirientes y auto defensas ante nuestro principio cotidiano en la realidad que experimentamos a cada instante.

Estamos en busca de sanar. 

Tan herida está la humanidad que clama con toda su energía por ayuda, por sanación. Mucho podemos hacer por nosotros mismos, y mucha ayuda podemos recibir si hay guía adecuada para descubrir nuestro propio potencial, un potencial que nos llene de dicha y gloria.

Muchas personas están esperando tener una pareja, otras tantas tienen miedo a tener pareja porque recuerdan el ciclo anterior con tremendo dolor. Hay una serie de nudos mentales que hacen sufrir a la gente en la relación que sostienen con su propia salud, con su vida social, con su vida familiar, con su vida laboral. Estamos en busca de sanar. 

Estamos en busca de claridad mental. 

Tanta confusión ha permeado en nuestra sociedad, al grado en que muchos jóvenes y adolescentes no resuelven su crisis y acaban por ser eternos adolescentes. Requerimos resolver cada una de las crisis que se presentan en nuestra vida, requerimos ampliar nuestra cosmovisión para descubrir la fortaleza que anida en nuestro ser y avanzar en nuestra vida con plena confianza ontológica. 

Hemos estado volcados a ver, aprender lo que viene del exterior, sin reparar en despertar y ser conscientes que nosotros nos vinculamos y nos experimentamos desde nuestro ser con todo lo demás, y que tenemos el poder para experimentar cada lazo, cada vínculo, cada relación con plena paz, amor, dicha y gracia. 

Los nudos de significación nos impiden disfrutar el presente y construir un porvenir en el futuro con paz y armonía. Es necesario saber poder desanudarlos y convertirlos en enlaces significativos, un portento que nos hará más fuertes, resilientes, capaces de sobreponernos ante cualquier adversidad en este proceso que tenemos en la experiencia del ser. 

Mucho del sufrimiento que experimenta el ser humano, tiene que ver con un autoconcepto disfuncional que parece que nos dicta que somos entes ajenos, extraños a nuestra propia creación. No hemos sabido incrementar nuestro nivel de percepción para ubicarnos como parte integral dentro de nuestro sistema cosmológico. Somos parte integral del cosmos, somos como la ola que se forma en el mar, es el mar, es el océano, pertenece al mundo, pertenece al universo, pertenece a la creación y nosotros estamos moviéndonos junto con toda la creación hacia un destino. 

Replicar este mensaje tiene poderosas contribuciones al despertar de la humanidad. Porque entonces la gente dejaría de lastimar a otra gente, los hermanos dejarían de lastimar a los hermanos, y dejaríamos de agredir, podríamos dejar atrás los asesinatos y los suicidios, comprendiendo esa mística fundamental, que la divina creación anida en cada una de sus creaciones, en cada uno de nosotros, los seres que forman parte de esta especie humana, que tiene la capacidad autoreflexiva de construir el sentido y el significado con cada uno de sus vínculos. Crecerá nuestra conciencia, y nuestras aptitudes para vivir en paz y en armonía.


Erick Xavier Huerta Sánchez

—Consultor & Comunicador en Semiología de la Vida Cotidiana. Workshop Leader «Heal Your Life».  Socio Consultor de «The John Maxwell Team». Entrenador, profesor y orador del equipo de John Maxwell
Miembro de la Asociación Internacional de Semiología de la Vida Cotidiana AC.


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