Luz de amor.

Antes del amor.

La maldad penetró a la ignorancia, y se fundó el dolor y se esparció el sufrimiento. Ignorancia, era joven y bella, no se embarazó de maldad, pero su alma quedó embarrada, por el pasado de maldad. Maldad había osado engañar. Maldad manchó a Ignorancia. Maldad se reía de la inocencia, buscaba víctimas, engañaba, vendía mentiras con sabor a verdad de lo que querían ganar ellas, todos, el amor.

Maldad, antes de ignorancia, cogió, fantaseó, se quejó, se burló.
Lo volvió a hacer.
En Maldad, muchas,
sobre todo Ignorancia, tuvieron fe.

Maldad, alguna vez tuvo bondad.
Maldad, perdió a su padre muy joven.
Maldad tenía un hueco, una huella, difícil de llenar, difícil de complacer.
Ignorancia se enamoró de maldad porque pensó que tal vez tendría conocimiento del amor, si quería la maldad. Tal vez ignorancia podría dejar de ser eso, pasar a ser conocimiento, si podía dar amor sólo a ese ser, "indefenso", que parecía maldad ante sus ojos.

Maldad cogió la ignorancia.

Mientras pasaban los días, los meses, maldad se quejaba de todo. Maldad iba perdiendo el sentido de su vida. Albergaba enojo, no se sentía realizado. Maldad estaba a disgusto en su trabajo, y no ganaba mucho dinero. Su madre había encontrado otro hombre, y con él cogía, por supuesto. El padre de maldad era ahora un fantasma. Y Maldad recordaba a su padre, mientras jugaba a ser hombre. Al regresar a casa, Maldad con su juventud decía "amar" a ignorancia. Ignorancia decía que apoyaba en todos sus proyectos a Maldad. Ignorancia creía fervientemente que había encontrado el amor en Maldad. Ignorancia elogiaba la belleza de Maldad, lo presumía ante todo mundo, y le juraba "amor" eterno.

Ignorancia gozaba de mirar a los ojos a Maldad, mientras este la cogía.
Maldad cogía el cuerpo de Ignorancia.
Maldad gemía, tocaba el cuerpo de su ignorancia, y después volvía a ver televisión, a hablar con su madre de su novia, y por días y días, Maldad se cansaba de su ignorancia.
Maldad mostraba las estrellas a ignorancia, y esta se envolvía en ilusiones y pasión.
Maldad le ofrecía el paraíso a Ignorancia, y le prometía boda, y le prometía herencia, engendrar seres de su apasionante unión.

Cada día, cada tiempo, iba irritándose más Maldad de la voz de su ignorancia. Maldad ya no aguantaba a ignorancia. Maldad ya no se sentía atraído por su Ignorancia. El apetito por ignorancia se había terminado.
El fuego entre maldad e ignorancia destruía todo, se morían las esperanzas, y las ilusiones del conocimiento.

Maldad comenzó a ver otra cosa, que le parecía más bella.
Maldad tenía que estar de nuevo consumiendo una nueva alma.
No era físico, era un patrón. Y es que Maldad era un virus que se asienta en organismos, les presume quererlos, y los consume poco a poco, cuando acaba con sus almas, Maldad busca otro aposento. Maldad tiene rostro, cuerpo y es verbo. Maldad come y come, se asienta, se gusta en su organismo que conquista, que engaña de ser parte de lo mismo, y al final, se va. Maldad lo traga todo.

Hay mucha ignorancia, se multiplica entre seres, a Maldad no le hace falta nada. A Maldad le parece muy bien que con unos  organismos funcione y con otros no. Maldad consume todo, y cuando abandona, destruye ilusiones. Maldad embauca, seduce, consume. Ignorancia sufre, ignorancia deambula, muere, sirve para hacer crecer y para hacer moverse a Maldad.

Ignorancia, esa pequeña parte que dejó Maldad con vida, siguió adelante, deambulando, ciega por el mundo, consumida, infectada por maldad. Ignorancia era llevar una parte de maldad en sí, ahora, transformada, en un ser híbrido. Ignorancia, con un poco de maldad en sí, creía que podía progresar de nuevo en el mundo, y encontrar el amor, el amor verdadero.

Para ignorancia, la luz sólo servía para trabajar, tener una rutina, comer, disfrutar, morir.
Ignorancia no sabía del sol, de dios, del amor.

Ignorancia pensó que querer a Maldad, era tener conocimiento del amor.
Amar a Maldad fue un engaño.
Amar a Maldad no era amor, era falso. No había amor.
Ignorancia perdió piso.
Nunca supo lo que era el amor.

Dios se apiadó de la luz de ignorancia, y su pequeña infección de maldad, dios pensó poder curarla.
Dios hizo descender la luz del amor.
Luz de amor se acercó a ignorancia, por orden de dios.

Luz de amor se enamoró perdidamente de Ignorancia, y le profesó su pureza, y le ofrendó el amor. Ignorancia, con un poco de maldad en su corazón, fue indiferente.
Ignorancia, desechó el amor.

Ignorancia guardó silencio.

Ignorancia lastimó a la luz de amor.
Ignorancia decía que luz de amor no sabía nada por no haber tenido una relación previa con alguien, como Maldad.
Sin conocimiento previo de otros seres por relacionarse con maldad, para ignorancia el amor sólo ella lo podía concebir.
Ignorancia decepcionó los designios de dios.

Ignorancia tomó una daga y la clavó en el corazón de luz de amor.
Luz de amor se desangraba, lloraba, y se lamentaba mientras paulatinamente, moría.

Los gritos de luz de amor se esparcieron por el espacio, llegaron al sol, y aún resuenan ecos de aquel dolor.

Maldad cogía otra ignorancia, mientras luz de amor moría.

"No seas indiferente a mi dolor"—decía luz de amor, mientras extendía su mano, pidiendo ayuda a Ignorancia.

Ignorancia tenía soberbia, más la maldad infectada en el corazón.

Luz de amor no entendía que Ignorancia hace eso, "ignorar", y con esencia de Maldad, dentro de su corazón,
ignorancia sólo podía ser inocente.

Maldad penetró el corazón de Ignorancia.
Ignorancia poseyó dentro de sí, un poco de maldad.
Ignorancia lastimó la luz de amor de dios.
Dios se decepcionó.

Dios mandó a Misericordia a cargar en brazos a luz de amor que moría, que se deshacía.

Un colibrí volaba alrededor del camino, resguardando a Misericordia mientras llevaba en brazos a luz de amor. Luz de amor lloraba.
Luz de amor miraba al cielo, y cuando pensaba con su corazón, estrellas fugaces aparecían, e iluminaban las noches.
Luz de amor se sentía mal. Y no por la muerte que le rondaba.
Luz de amor sufría por pensar que había decepcionado a dios, de no haber podido entregar un poco de sí al corazón de Ignorancia.

Ignorancia, nunca más le devolvió una palabra a dios. Menos a luz de amor.
Ignorancia pensaba que no debía perdonar a luz de amor y a dios.
Ignorancia no sabía perdonar.
Ignorancia como no conocía el amor, no sabía de perdón.
Ignorancia se fue, se resguardó lejos, en el mundo, fuera de tierras prometidas, y allí comía miseria. Ignorancia, en su silencio, fue creciendo como Cobardía.

La transformación de Ignorancia en Cobardía, sólo hizo pervertir más al mundo.
Cobardía osaba coger con otros seres, también de la casta ignorante. Algunos seres, también ya habían cogido con maldad. Cobardía engendró más seres. Cobardía se pensaba esconder en la oscuridad. Ante el sol fingía ser un poco más como lo que había sido, ignorancia.


Dios tuvo fe en luz de amor.
En otro mundo, luz de amor tuvo una nueva oportunidad.
En otro plano, se hizo la voluntad de dios.


Luz de amor fue tentado por la gracia de dios.


En un lugar inhóspito a la vida, luz de amor meditaba.
Luz de amor era incondicional, por aquella orden de dios, a la Ignorancia que había conocido.
En un lugar inhóspito a la vida, luz de amor oraba.
Luz de amor tenía misericordia por ignorancia, también por maldad.
Luz de amor tenía compasión.
Luz de amor era amor por ignorancia.
Luz de amor, era incondicional.


A pesar de haber desangrado su corazón,
luz de amor profirió convertirse en la nada,
abarcarlo todo,
volverse espacio,
envolver su querer, su ignorancia,
abrazarla,
besarla,
entregarle su amor, por todo
y la nada.


Luz de amor jamás dejó de ser para ignorancia.

Luz de amor era eso,
fuerza y fe.

Luz de amor prefirió convertirse en la nada,
para abarcarlo todo,
para abrazarla a ella,
para estar con ella,
para envolverla,
para iluminarla con su condición
amorosa.

Luz de amor era presencia.
Todos los días luchaba por estar en su corazón.

Luz de amor.
Nunca dejó la orden de dios.

Luz de amor es orden de dios.
Luz de amor es su fe.

Luz de amor está ahí, aquí, allá.
Luz de amor está en todo, por ignorancia.

Por luz de amor,
yo soy el amor.
Luz de amor,
soy yo.


Erick Xavier Huerta S.

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