Tanto amor.
Dios, he amado tanto.
Dios, agradezco la poesía, y ser olvidado.
Agradezco la indiferencia de quien he amado con tanto fervor.
Ya mis lágrimas consienten tristeza en mi Padre.
Ya mis lamentos, desagradan las sonrisas de mi madre.
Ya mis hermanos, dicen que calle.
Los amigos, se hartan del amor.
Que no gustan los ruegos, que no gustan de mis amores imposibles.
En ti reside mi amor, en ti que se haga la voluntad de mi amor.
Porque mi amor creará nuevos universos.
Porque mi amor conduce a otro puerto.
Mi amor es mi estrella, es la guía, la ruta en este basto mar.
Mi amor me lleva, me alumbra.
Aquel puerto que jamás quiso ser descubierto,
ni que gustó jamás de sentir en sus playas,
los pasos de mis pies;
aquel puerto frívolo e indiferente a mi existencia,
ahí quedará, con los recuerdos de la sinceridad,
de mis pasos, de mis anhelos por descubrir
y acompañar en sus terrenos, la gloriosa creación.
Mi compañía ya no será de esa playa.
Otras orillas de mar recorrerán mi cuerpo,
otras olas me cantarán historias.
En ti dios, deposito la voluntad de mi amor.
Algo vale, tanto amor.
Algo debe hacer, tanto amor.
Algo procura, tanto amor.
Algo es más, que tanto amor.
Porque yo, conseguí seguir tus designios,
y ahora me he perdido, en un naufragio que parece no terminar.
Otra playa será nombrada,
otro lugar será bautizado con el fuego de este amor.
Te entrego mi amor dios,
que algo vale, y algo crea.
Y pienso despertar en ese nuevo lugar,
muy pronto, como sorpresa que me han prometido las estrellas,
en cada noche, a cada oscuridad que me ve cerrar mis ojos.
Cuando recuerdo que alguien me dijo:
"afortunado en el amor",
y hoy lamento otras estrellas, que erraron a llevarme a buen puerto.
En ti, mi fortuna dios.
En ti, que se haga la voluntad de mi amor.
Así está escrito.
Erick Xavier Huerta Sánchez
Dios, agradezco la poesía, y ser olvidado.
Agradezco la indiferencia de quien he amado con tanto fervor.
Ya mis lágrimas consienten tristeza en mi Padre.
Ya mis lamentos, desagradan las sonrisas de mi madre.
Ya mis hermanos, dicen que calle.
Los amigos, se hartan del amor.
Que no gustan los ruegos, que no gustan de mis amores imposibles.
En ti reside mi amor, en ti que se haga la voluntad de mi amor.
Porque mi amor creará nuevos universos.
Porque mi amor conduce a otro puerto.
Mi amor es mi estrella, es la guía, la ruta en este basto mar.
Mi amor me lleva, me alumbra.
Aquel puerto que jamás quiso ser descubierto,
ni que gustó jamás de sentir en sus playas,
los pasos de mis pies;
aquel puerto frívolo e indiferente a mi existencia,
ahí quedará, con los recuerdos de la sinceridad,
de mis pasos, de mis anhelos por descubrir
y acompañar en sus terrenos, la gloriosa creación.
Mi compañía ya no será de esa playa.
Otras orillas de mar recorrerán mi cuerpo,
otras olas me cantarán historias.
En ti dios, deposito la voluntad de mi amor.
Algo vale, tanto amor.
Algo debe hacer, tanto amor.
Algo procura, tanto amor.
Algo es más, que tanto amor.
Porque yo, conseguí seguir tus designios,
y ahora me he perdido, en un naufragio que parece no terminar.
Otra playa será nombrada,
otro lugar será bautizado con el fuego de este amor.
Te entrego mi amor dios,
que algo vale, y algo crea.
Y pienso despertar en ese nuevo lugar,
muy pronto, como sorpresa que me han prometido las estrellas,
en cada noche, a cada oscuridad que me ve cerrar mis ojos.
Cuando recuerdo que alguien me dijo:
"afortunado en el amor",
y hoy lamento otras estrellas, que erraron a llevarme a buen puerto.
En ti, mi fortuna dios.
En ti, que se haga la voluntad de mi amor.
Así está escrito.
Erick Xavier Huerta Sánchez
Comentarios
Publicar un comentario