Pienso y creo que...

En esta sociedad vivimos más conectados, y fluyen más las ideas con la convergencia, con las nuevas tecnologías, con los aparatos inteligentes, con toda una ayuda de cerebro colectivo que sucede a través de las redes sociales. Hoy, brillan más las personas, hay más luz porque todos pueden iluminar a través de su esencia, pueden mostrarse al mundo, pueden viajar sin tener que estar en un lugar, pueden teletransportarse, pueden ganar seguidores, alimentarse, construir una carrera, construir una vida, una nueva sociedad, y obtener más imaginación y alimentar más los sueños.

Hoy los sueños hacen resurgir nuevos ríos de ilusiones, pensamientos y deseos de querer hacer más amigos, de juntarse con personas inteligentes, de escuchar sus ideas, de aprenderles sus formas, de seguir sus estelas. 

Somos brillos saltando, divirtiéndose, siguiendo estelas de luz de otros seres que brillan más por haberse conectado mejor con la dicha, con el centro donde emana la energía inagotable. El pensamiento y la mente es el único recurso que no se agota; sin embargo, este recurso renovable, inagotable, está siendo golpeado, eliminado por las enfermedades de nuestro siglo, producto de la pasividad, del aire contaminado, de las enfermedades cardiovasculares, gástricas y mentales.

Uno de los grandes secretos para ser feliz, es meditar.


Pienso que, el hombre que yo sea dentro de diez años será un hombre rodeado de grandes mentes, conectado e inspirado que irradia pasión, paz y energía.

He pensado que estoy enfermo, o tal vez curado, o tal vez, un poco loco. No sé. Tal vez es extraño vivir fuera de la tierra, evadir la existencia. Sí tener razón pero también adorar la magia. Pensar en dios, pensar que soy creador, pensar que soy mucho más que carne y razón. He pensado que no debo creer en lo que creo; que no debo imaginarme ni pensar, de no creer en la magia, en que el amor es grande, fuerte y que tengo un destino. Que no debo de creer en lo imposible, en que la mística de mi amor ya ha encontrado una figura y un rostro en la imaginación y que todos mis pasos me llevan hacia ella porque estoy preparado, constituido para vivir una historia épica, escrita con estilo peculiar, ingenioso, ameno, grande, magnífico, sentimental. Creo en eso, y es peligroso, pero nada pierdo. Es como dios, si creo y si al final no existe, habré ganado, y si existe, también. Es mejor pensar en un mundo donde existe dios. Es mejor pensar que todo lo puedes hacer, que puedes danzar y saltar sobre las nubes. Es mejor pensar que apuestas por un destino, por un amor, por una mujer, por un escenario donde no hay estigmas, donde no hay fórmulas, formas, ni nada escrito, sino la sinceridad de los deseos, sino la pureza del corazón y su devenir. Sí creo que todo lo puedo, que todo lo consigo, que me muevo en esa dirección, que mi mente va para allá, que me muevo con particularidad en las ideas que genero, en lo que aprendo de nuevo, en lo que imagino intenso, en lo que quiero ser a cada instante, en que evoluciono a ser mejor criatura, mejor arte, mejor creación.

Sí creo que mi creatividad será para beneficio de los demás, y que brillaré aún con más intensidad. Sí pienso y creo que lo que busco será encontrado, en que el tesoro brillará más, que laterá mi corazón mejor y que siempre puedo improvisar. 


Al final, tendré razón.



Erick Xavier Huerta Sánchez

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