Eres mi profundo anhelo de amor

Eres cada noche y cada uno de mis amaneceres, eres, un profundo anhelo de amor.

La vida me dijo que vería el futuro, que tendría claridad sobre mi destino, hilando y reflejándome en historias del viajero permanente que siempre está en búsqueda y se enamora de una y otra mujer hasta encontrarse con el verdadero sentido del corazón.

Eres increíble, inesperada y latente. Siempre estás sobre mi camino, rondando junto a mí, esperando y dándome espacio; aguardando el momento justo, cometiendo errores, siendo soberbia y a veces de tanta falta de autoestima que te sientes tan poca cosa, y que a veces te sientes tan alejada de mí, y que a veces piensas que yo no sé ni me importa algo de ti. 

Eres la respuesta ante mis dudas y la única luz en mi camino. Eres la estrella más brillante en el espacio, que veo a lo lejos, desde las dunas del desierto, caminando a mi destino. Eres eso, mi paradero y mi descanso, mi realización y mi profundo y bello sueño.

Eres lo único que puedo ver ahora, inmerso en las tinieblas, tú rescatas mi alma de la oscuridad; tú me anuncias la esperanza y tú le das brillo a mi vereda, y por eso puedo avanzar, por eso me siento tranquilo, conectado en tu inmensidad, en los escondites de tu corazón, y recorro los valles de tu sangre.


Cada noche me inmiscuyo en mis sueños. Y cada día desaparecen las historias y se concentra mi vida, en mi otra existencia onírica, en verte solamente a ti, en mirar tu espectro, en amar tu locura, tu calidez, sin olvidar la mirada humilde, la súplica que tienes porque te ame, la gracia y la virtud de asentir que estás ahí para mí con la firme convicción de compartir un por venir conmigo. Y entonces yo abro los ojos, y eres mi profundo anhelo de amor, que me da paz, y me da sosiego...

Vivo la mitad dormido pensando en ti; y vivo despierto la otra mitad de mi vida, añorándote, queriéndote, esperando a las estrellas y siendo más fuerte que el tiempo para estar contigo, para regresar junto a ti.

Y nunca he tenido mayor certeza. Los sueños y la realidad se mezclan y tú eres una evidencia, eres una verdad, eres una luz y eres mi camino.

Eres mi amor, y somos juntos la esperanza que habitará después del brillo que veo a lo lejos, al cual camino, al cual me llamas, y en el cual estás tú, con tu sonrisa, con tu modestia, con tu súplica inmortal y poderosa de saberte amada, amor.

Eso es algo que puedo escribir hoy, con mi corazón,
con la verdad en mis manos, sintiendo las letras, la traducción de este profundo anhelo que me acompaña al despertar durante todos mis días, teniendo la certeza que eres mi siguiente tiempo, porque eres parte de mi devenir.

Eres mi única luz.





Erick Xavier Huerta S.

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